Doctrina Filosófica de Santo Tomás de Aquino y San Agustín: Ética, Política y Conocimiento
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Doctrina Filosófica de Santo Tomás de Aquino y San Agustín
Santo Tomás de Aquino: Ética, Política y Epistemología
Ética y Política
Santo Tomás de Aquino se inspira en la visión aristotélica de la naturaleza humana, integrándola con una perspectiva teológica.
- Fin Último: El fin último del ser humano es la felicidad (eudaimonía), que para Santo Tomás se concreta en la visión de Dios.
- Ordenación Divina: Sostiene que todo ser vivo está ordenado hacia Dios.
- Ley Natural: Denomina "ley natural" a aquello que rige la conducta humana, de la cual se derivan las leyes positivas.
En el ámbito político, Santo Tomás sigue a Aristóteles al afirmar que el ser humano es un ser social y que el gobernante debe orientar sus acciones hacia el bien común.
La existencia del ser humano atiende a un fin sobrenatural que contempla a Dios. Esto implica una subordinación fundamental:
- El Estado queda subordinado a la Iglesia.
- La filosofía se subordina a la teología.
- La razón se subordina a la fe.
El Problema del Conocimiento: Fe y Razón
Santo Tomás aborda la relación entre fe y razón con el objetivo de garantizar su armonía:
La fe se fundamenta en la revelación divina; su propósito no es suprimir la razón, sino perfeccionarla.
Armonía y Distinción de Verdades
Santo Tomás defendió la existencia de una única verdad, que se manifiesta en diferentes ámbitos:
- Un ámbito propio de la fe.
- Un ámbito característico de la razón.
- Un tercer ámbito que engloba verdades accesibles tanto por la fe como por la razón: los preámbulos de la fe.
Existen estos preámbulos porque resulta conveniente que ciertas verdades accesibles racionalmente lo sean también a través de la fe. Esta distinción no implica oposición, sino armonía, ya que la verdad no puede ser más que una.
Subordinación y Ayuda Mutua
Debe existir una subordinación de la filosofía a la teología revelada, considerada la ciencia suprema. Aunque la fe y la razón son fuentes autónomas de conocimiento, se prestan ayuda mutua:
- La Razón ayuda a la Fe: La teología utiliza procedimientos racionales para aclarar los artículos de la fe.
- La Fe ayuda a la Razón: Si una teoría filosófica contradice algún dogma, debe considerarse falsa, pues las verdades reveladas son indudables.
San Agustín: Antropología y Concepción Política
El Problema del Hombre (Antropología)
Para San Agustín, el ángel es espíritu puro, mientras que el ser humano es un compuesto de cuerpo y alma.
El Alma
Respecto al origen del alma, se consideran posturas como el traducionismo y el creacionismo. El alma posee tres funciones principales:
- Memoria
- Entendimiento
- Voluntad
La mezcla o unión entre alma y cuerpo genera una oscilación interna. Esta dualidad conduce al concepto de libre albedrío, que es la capacidad de elegir entre el bien y el mal. Dios otorga el libre albedrío para elegir el bien; por ello, quien lo usa para pecar es castigado con justicia.
Problema de la Política: Las Dos Ciudades
San Agustín expone sus reflexiones políticas principalmente en su obra La Ciudad de Dios. Intenta explicar la historia humana como el resultado de la lucha entre dos ciudades:
- La Ciudad del Bien (Ciudad de Dios).
- La Ciudad del Mal (Ciudad Terrenal).
San Agustín inicia su exposición con un análisis de la naturaleza humana: al estar compuesto de cuerpo y alma, el ser humano posee:
- Tendencias e intereses terrenales y materiales, unidos al cuerpo.
- Intereses espirituales y sobrenaturales, propios del alma.
El conflicto de estos intereses domina la historia de la humanidad y sus civilizaciones, lo cual se expresa mediante la metáfora de las dos ciudades:
Definición de las Ciudades
- La Ciudad Terrena: Se basa en el predominio de los intereses materiales. Está formada por aquellos hombres que se aman a sí mismos y llegan hasta el desprecio de Dios.
- La Ciudad de Dios: Se basa en el predominio de los intereses espirituales. Está formada por aquellos hombres que aman a Dios por encima de sí mismos. Está representada por la Iglesia (visible e invisible) y, en el contexto histórico, por el imperio cristiano.