El Pensamiento de Descartes: Racionalismo, Método y Dualismo Antropológico

Enviado por Comunidad Xuletas y clasificado en Filosofía y ética

Escrito el en español con un tamaño de 5,94 KB

René Descartes

(Laico con gran formación, no ligado a la Iglesia).

Contexto Histórico

Desde Platón, se prefería el conocimiento racional antes que el sensible. En el intento de conciliar razón y fe, siempre se había intentado que la razón pudiera dar una explicación racional a la existencia de Dios. Sin embargo, en los siglos XV y XVI se enfrentaron dos visiones del mundo: la aristotélico-tomista, basada en el geocentrismo y el teocentrismo y apoyada por la Iglesia, y la ciencia moderna, basada en el modelo heliocéntrico de Copérnico, Galileo y Kepler, que depositaba su confianza en la razón del hombre. Lutero rompió la hegemonía de la Iglesia y, en los siglos XVI y XVII, Europa se dividió entre reformistas y católicos.

En esta época surgió como corriente filosófica el racionalismo (s. XVII), cuyas características principales son:

  • Desprecio por el conocimiento obtenido a través de la experiencia.
  • Búsqueda del conocimiento a través de principios innatos, ideas innatas y la razón humana.
  • Necesidad de construir un método riguroso, inspirado en las matemáticas.
  • Confianza en la autosuficiencia de la razón.

Sus autores más representativos son Descartes, Spinoza y Leibniz.

Teoría del Conocimiento: El Discurso del Método

Descartes explica su teoría en su obra titulada El Discurso del Método. En ella, expone su método para alcanzar la verdad, ya que su objetivo es que la filosofía continúe siendo vista como el fundamento del saber.

Primera parte

Descartes afirma que la teología trata de verdades reveladas, dignas de una inteligencia superior. Las matemáticas le atrajeron por basarse en reglas claras y evidentes. En cambio, en la filosofía se discutía constantemente sin llegar a conclusiones concretas, motivo por el cual decidió escribir su método.

Segunda parte: Las reglas del método

Anuncia las cuatro reglas de su método, aclarando que a él le han sido útiles y que quizás puedan serlo para otros.

  1. Evidencia: El punto de partida debe ser una verdad tan clara y distinta que no quepa la menor duda.
  2. Análisis: Ante una idea compleja, esta debe descomponerse en sus partes más simples para ser examinada.
  3. Síntesis: Una vez comprendidas las ideas simples, se debe proceder de forma ordenada, ascendiendo gradualmente desde lo más simple a lo más complejo.
  4. Enumeración: Revisar continuamente los pasos anteriores para asegurarse de no haber omitido nada y de que el razonamiento es sólido y sin errores.

Tercera parte: La moral provisional

Decide establecer una moral provisional para poder actuar en la vida cotidiana mientras busca la verdad, ya que el proceso podría llevarlo a una duda radical. Con esto, deja claro que la verdad existe y que solo se requiere perseverancia para encontrarla.

Cuarta parte: La primera verdad y los tipos de ideas

Aquí explica los pasos para llegar a la primera verdad evidente. El primer paso es la duda metódica: dudar de todo, especialmente de los sentidos, porque a menudo nos engañan. Sin embargo, en el acto mismo de dudar, se dio cuenta de que estaba pensando. Esto era una certeza irrefutable. Lo que pienso puede ser verdadero o falso, pero que pienso es una verdad absoluta. De aquí surge su famosa máxima: «Pienso, luego existo» (Cogito, ergo sum). Esta es la única garantía de su existencia como ser pensante, una verdad que se presenta como una idea innata.

A partir de aquí, Descartes clasifica las ideas en tres tipos:

  • Adventicias: Provienen de la experiencia externa, a través de los sentidos. Son poco fiables y debemos dudar de ellas, pues no conducen a la verdad.
  • Facticias: Son las que la mente construye a partir de otras ideas (por ejemplo, un centauro). Tampoco nos llevan a la verdad.
  • Innatas: No provienen de la experiencia ni son construidas por la mente; se encuentran en nosotros desde el nacimiento. Son la base para alcanzar la verdad. La idea innata más importante es la de perfección e infinito, que identifica con Dios.

Antropología: El Dualismo Cartesiano

Describe al ser humano como una unión de dos sustancias diferentes, lo que se conoce como dualismo cartesiano:

  • Sustancia Pensante (Res Cogitans): El alma. Es inmortal, inmaterial y en ella residen el entendimiento y la voluntad.
  • Sustancia Extensa (Res Extensa): El cuerpo. Es material, mortal y se rige por las leyes de la física.

Estas dos sustancias, aunque distintas, se comunican en el ser humano a través de la glándula pineal, una parte del cerebro donde, según Descartes, el alma y el cuerpo interactúan (por ejemplo, pensamos algo con el alma y lo ejecutamos con el cuerpo).

Dentro de la sustancia pensante, el entendimiento tiene dos facultades principales:

  • Razón: Es una facultad activa, encargada de controlar, juzgar y marcar el camino a seguir para alcanzar el conocimiento.
  • Voluntad: Es una facultad pasiva que puede dejarse llevar por las pasiones, las cuales nacen de los sentidos y la experiencia y, por tanto, dependen del cuerpo.