El Legado de Hegel: De la Filosofía del Estado Prusiano a la Crítica Radical
Enviado por Comunidad Xuletas y clasificado en Filosofía y ética
Escrito el en
español con un tamaño de 3,54 KB
La preocupación por la historia ocupa un lugar central en el pensamiento de Hegel, quien la considera el escenario donde se realiza el espíritu. Para Hegel, la historia obedece a leyes que, aunque no sean evidentes a simple vista, deben ser comprendidas. Su concepción dialéctica e idealista de la historia marca una ruptura con el optimismo ilustrado.
Tanto Marx como Engels, partiendo de la dialéctica hegeliana, desarrollan una perspectiva materialista de la historia. Ya en el siglo XX, Heidegger sitúa la temporalidad como condición de lo humano y como posibilidad de superar la metafísica tradicional. Esta línea de pensamiento también es explorada por José Ortega y Gasset, para quien la historia constituye la auténtica naturaleza humana y el marco esencial de la vida.
La Filosofía de Hegel y sus Ramificaciones
Entre 1820 y 1830, la filosofía de Hegel se consolida en Alemania hasta convertirse en la filosofía oficial del Estado Prusiano. Tras su muerte en 1831, sus discípulos se dividen, dando origen a la Izquierda Hegeliana, que ejerció una notable influencia en la evolución del pensamiento de Marx.
Este movimiento surge de una descomposición de la filosofía hegeliana. Se forman dos tendencias: la Izquierda, que se apoya en el aspecto revolucionario de Hegel, la dialéctica, y la Derecha, que se basa en el Hegel conservador, convertido en ideólogo del Estado Prusiano. Esta última pretendía ser la respuesta del nacionalismo alemán al intento francés de imponer su nuevo principio de razón universal.
Lo Real y lo Racional: La División Hegeliana
Tanto la derecha como la izquierda hegeliana se basaban en la famosa sentencia de Hegel: "lo real es racional y lo racional es real". La división surgió a raíz del énfasis relativo que se daba a los términos racional y real.
La Derecha Hegeliana: El Estado Prusiano como Culminación de la Historia
Al proclamar que solo lo real era racional, los conservadores afirmaban que la medida de la racionalidad era lo fáctico. Consideraban que el estado alcanzado por las instituciones sociales o personales era suficiente para determinar su excelencia. Para ellos, la cultura germánica, y en particular el Estado prusiano, representaba la síntesis más alta de las culturas precedentes, por lo que cualquier intento de modificarlo sería ir contra la historia.
La Izquierda Hegeliana: La Crítica como Motor de Transformación
Los radicales, por su parte, insistían en que solo lo racional era real. Argumentaban que lo fáctico a menudo presenta incongruencias y anacronismos, por lo que no puede ser considerado genuinamente real. Para ellos, el grado de realidad se medía por su tendencia a construir un todo racional, lo que podía implicar una transformación radical de las instituciones. Su método principal era la filosofía crítica, con la que pretendían transformar el mundo, eliminando de lo real lo irracional. Esperaban que la transformación social se lograra mediante la ilustración, el cambio de conciencia y la liberación de coacciones religioso-morales.
La Ruptura de Marx con la Izquierda Hegeliana
El choque con el humanismo idealista de estos filósofos llevó a Marx a romper con este movimiento. Marx percibió que la crítica de la Izquierda Hegeliana dejaba intacta la realidad. Su análisis de la emancipación humana se centró en la cuestión social, desde perspectivas económicas, políticas e ideológicas.