Alegoría del Sol y el Bien en Platón: Conocimiento y Realidad

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Alegoría del Sol y el Bien

Platón propone hablar de un vástago del Bien estableciendo la analogía del Sol y del Bien (ya que no se atreve a definirlo) como auténtico modelo para comprender la realidad. De la misma manera que el Sol permite, gracias a su luz, que los ojos puedan ver todas las cosas y los seres que componen el universo, el Bien hace que la inteligencia pueda conocer las realidades inteligibles, las Ideas. El sol cumple respecto a la vista la misma función que el Bien con respecto al conocimiento intelectual. Así, cuando los ojos están iluminados por la luz de la luna la visión es débil, pero cuando es la luz del sol la que ilumina la realidad, la visión recupera la nitidez y la claridad. De la misma manera, cuando el alma fija sus ojos sobre aquellos objetos que son iluminados por la verdad, "intelige", es decir, conoce racionalmente; sin embargo, cuando se sumerge en la oscuridad, en lo que nace y perece, opina y conoce sin inteligencia. Exactamente igual que para ver es necesario que existan el sol, su luz proyectada y la vista que sale al encuentro de las cosas existentes, para el conocimiento intelectual es necesario el Bien, que ilumina los objetos inteligibles y dispone al ser humano hacia el conocimiento racional. La fuerza del Bien nos abre la luz del conocimiento verdadero.

La función del Bien no queda reducida a la esfera de la epistemología, sino que se presenta como la causa de las cosas cognoscibles, de su existencia y de su esencia. Así como el sol no sólo es causa de la visión, sino que también es una fuente de energía que produce el nacimiento y el crecimiento de todas las cosas visibles, el Bien es la causa de la existencia de las demás Ideas, el fundamento de todo lo que existe y el fin hacia el que tienden todas las cosas.

Teoría del Conocimiento

Platón elaboró la teoría de la reminiscencia (anamnesis), según ella, el alma, siendo inmortal, lo ha conocido todo en su existencia anterior, por lo que cuando creemos conocer algo lo que realmente ocurre es que el alma recuerda lo que ya sabía. Aprender es, por lo tanto, recordar. Si el mundo sensible es el mundo de la opinión (doxa) y el mundo inteligible el dominio de la ciencia (episteme), la opinión es a la ciencia lo que la imagen es al original.

Niveles de Conocimiento

  • Las imágenes de los objetos materiales dan lugar a una representación confusa, que llamaremos imaginación (eikasia).
  • Los objetos materiales dan lugar a una representación más precisa que comporta la adhesión del sujeto que las percibe y a la que llamaremos creencia (pistis).
  • Por su parte, en el mundo inteligible, las imágenes de las Ideas (objetos matemáticos) dan lugar a un conocimiento discursivo (dianoia).
  • Mientras que las Ideas mismas dan lugar a un conocimiento intelectivo (noesis), el conocimiento de la pura inteligencia.

La noesis (dialéctica) parte de los supuestos de la dianoia (matemáticas), pero no los considera principios.

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