Comparativa Filosófica: Metafísica y Razón en Platón y Ortega y Gasset

Enviado por Comunidad Xuletas y clasificado en Filosofía y ética

Escrito el en español con un tamaño de 4,37 KB

Introducción: Relación Filosófica entre Platón y Ortega

Abordaremos la relación entre Platón y José Ortega y Gasset desde una perspectiva fundamentalmente metafísica y epistemológica. Sus concepciones sobre la verdad, la realidad y el papel de la razón marcan una profunda distancia histórica y conceptual.

La Verdad: Metafísica y Dinamismo

Metafísicamente, ambos autores se diferencian radicalmente en su concepción de la verdad.

  • Para Platón: La verdad reside en las Ideas, entidades eternas e invariables. Esta objetividad es esencial para justificar su oposición al relativismo de los sofistas.
  • Para Ortega: La verdad es algo dinámico, no estático. Su filosofía surge de una crítica al objetivismo tradicional, bien representado por Platón. Sin embargo, esto no implica caer en el relativismo, el cual también condena.

Para Ortega, la razón es una manera de orientarse en la vida. Para él, la vida es la realidad radical, la realidad en mayúsculas.

Concepción de la Realidad

La realidad referente de la filosofía de Platón es la del Mundo de las Ideas. Para Platón, lo real está fuera del mundo material. Por el contrario, para Ortega, la realidad es lo concreto: nuestra vida individual y personal. Los presupuestos de ambos filósofos son, por tanto, muy diferentes.

Epistemología: Razón Trascendente vs. Razón Histórica

Platón parte de una concepción trascendente para justificar la *episteme* (conocimiento verdadero), mientras que Ortega, influido por el vitalismo de Nietzsche, defiende una posición inmanentista.

En consecuencia, a nivel epistemológico:

  • Para Platón: La razón es una realidad de naturaleza inteligible que en su interior esconde todas las verdades.
  • Para Ortega: La razón es histórica; es decir, la razón tiene que orientarse en este devenir que es la vida humana como historia.

Platón condenaría una concepción de la razón asociada al devenir. Pero para Ortega, es la única manera de que la razón se haga cargo de la vida y la explique. Por eso afirma que la razón es una función de la vida: se razona para vivir.

La Crítica Orteguiana al Concepto de Razón

Otra forma de abordar sus diferencias es analizando la crítica orteguiana al concepto de razón. Para la filosofía tradicional, como la de Platón, la razón es algo objetivo que se sitúa fuera de la vida individual y concreta del ser humano.

Para Ortega, la razón es circunstancial. El ser humano, como ser histórico, vive una circunstancia, y la razón se desarrolla ateniéndose a los avatares de dicha circunstancia. No existe una razón objetiva incircunstancial. La razón solo es posible en la realidad concreta de mi vida y, por tanto, no puede aspirar a una verdad única y absoluta.

Platón despreciaría una concepción de la verdad y de la razón unida a lo circunstancial. Para él, la razón es razón precisamente porque nos permite superar la circunstancia y llegar al absoluto.

Diferencias en la Esfera Política

A nivel político, las diferencias entre Platón y Ortega son también notables:

  • Platón: Aspira a determinar la estructura de un Estado justo para todo lugar o época, conforme a las Ideas. Cree que la naturaleza humana nos conduce a un tipo de sociedad ideal.
  • Ortega: Se centra en su circunstancia histórica concreta para perfilar una salida al retraso y la falta de proyecto histórico de la España de su época. Para Ortega, solo existen proyectos históricos que se convierten en problemas si no se cumplen con autenticidad.

La referencia de Ortega es el porvenir, el proyecto a realizar, mientras que la de Platón es el ideal ya adquirido del sabio.

Conclusión: Influencias y Distancia Histórica

La distancia histórica y las diferentes influencias intelectuales hacen que Ortega y Platón se hallen muy distantes en sus propuestas:

  • Ortega está influenciado por el vitalismo y el historicismo.
  • Platón, por su parte, estaba influenciado por Sócrates, Parménides y Pitágoras, y se sitúa frente a cualquier relativismo sofista.