Vocabulario Filosófico: Conceptos Clave y Definiciones Esenciales
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Vocabulario:
- Absoluto: Se entiende tradicionalmente en filosofía como aquello que es por sí mismo, que no necesita de otra cosa ni depende de otra cosa. Referido a verdad, quiere decir verdad completa y total.
- Abstracto, abstracción: Etimológicamente, abstraer tiene el significado de extraer, sacar algo de alguna cosa, separar algo de algo. En un sentido más riguroso, se entiende por abstracción el proceso por el que el entendimiento obtiene el concepto universal a partir de su imagen sensible, que es particular y concreta. El concepto de "casa" es universal, ya que se aplica a todos los objetos "casa", que tienen en común unas características determinadas. La imagen de "casa" es particular, ya que se refiere solo a una casa concreta. Para Ortega, la realidad es concreta, móvil y plural. Todo conocimiento que se pretenda universal e inmutable será abstracto. Todo sujeto que pretenda obtener un conocimiento absoluto será un sujeto abstracto.
- Anquilosamiento: Detenimiento de una cosa en su progreso.
- Antinomia: Oposición o conflicto entre dos ideas, dos proposiciones, dos actitudes o dos interpretaciones. Ortega usa el término "antinomia" para referirse a la oposición que a partir del Renacimiento se ha ido estableciendo entre cultura y vida. La cultura niega a la vida y la vida niega a la cultura.
- Arquetipo: Tipo ejemplar y modélico. Modelo perfecto que se toma de ejemplo o sirve de imitación.
- Auténtico: Se dice de algo que es auténtico, cuando se establece definitivamente lo que se supone que es. Un ser humano es auténtico cuando es lo que verdaderamente y radicalmente es. La autenticidad en Ortega es una característica ontológica de la realidad humana. El yo auténtico es el "yo insobornable", que no puede dejar de ser lo que es.
- Candor: Sencillez, sinceridad, inocencia.
- Cedazo: Instrumento compuesto de un aro y una tela, más o menos tupida, que sirve para separar en algunas cosas las partes más finas de las más gruesas, que son las que se quedan en el cedazo.
- Congruo: Conveniente, conforme, adecuado, proporcionado. Aquello que se le corresponde. Una congrua porción de verdad es la parte de verdad que le corresponde a un individuo, a un pueblo o a una época.
- Conocimiento: Proceso mediante el cual un sujeto "aprehende" un objeto, se apodera de él, aunque no de forma física, sino solo mental. Para el racionalismo, el sujeto puede conocer la realidad tal como es en sí misma. Para Ortega, eso no es posible, ya que el sujeto, que es concreto e histórico, está dotado a su vez de unas capacidades que también son concretas e históricas. Puede conocer la parte de realidad que le permiten sus capacidades, pero no toda la realidad.
- Contorno: Conjunto de líneas que limitan una figura o composición.
- Contradicción: Afirmar una cosa y lo contrario. Dos enunciados son contradictorios cuando lo que en uno se afirma en el otro se niega.
- Cultura: La idea de cultura hace referencia al cultivo de las capacidades humanas y al resultado de ese cultivo. Este resultado es un conjunto de conocimientos, técnicas y expresiones artísticas, elaboradas por el hombre y de validez universal. Cuando se contrapone a vida, "cultura" designa lo universal e inmutable y "vida" lo particular y cambiante.
- Culturalismo: Postura extrema consistente en defender la cultura de forma excluyente, por encima y en contra de la naturaleza y de la vida. Considera que la cultura es lo auténticamente humano, ya que es lo que ha hecho el hombre, mientras que la naturaleza o la vida son algo recibido.
- Divergencia: Diferencia de opinión o parecer. Acción de divergir, discordar o discrepar. Divergir es la acción de separarse progresivamente una opinión de otra, o de apartarse; en geometría, una línea o una superficie de otra.
- Ente abstracto: Se refiere a un ser separado de la realidad. Solo tiene entidad separada de la realidad concreta lo universal. Un ente abstracto es un ente separado de su circunstancia vital e histórica.
- Dimensión vital: Se refiere al carácter concreto, histórico y perspectivista que tiene todo conocimiento. Como la vida, el conocimiento es propio de un sujeto individual, inserto dentro de una circunstancia histórica determinada y referido a esa parte de la realidad que solo ese sujeto puede captar. No hay vida en general, sino vida concreta, la de cada uno, que se desarrolla en un lugar y en un tiempo determinado. Lo que se dice del conocimiento también puede aplicarse a la verdad y a la filosofía. No es posible una verdad inmutable ni una filosofía inmutable, ya que eso sería abstraerse de la vida, confundir lo que solo es una perspectiva con la totalidad de lo real.
- Ente racional: Se dice de aquel ser que solo existe en el entendimiento, en la razón. El ente de razón solo está en el entendimiento, nunca en la realidad (es lo que los escolásticos llamaban estar “objetivamente” en el entendimiento). Ese ente de razón puede tener fundamento in re (en realidad) o no tenerlo.
- Faz: Rostro, cara. Vista o lado de una cosa.
- Fenómeno: Significa lo que aparece, lo que se manifiesta en la experiencia, lo que se muestra al sujeto, en tanto en cuanto se muestra. Con frecuencia se opone fenómeno a realidad, en el sentido de que el fenómeno es lo que se manifiesta y la realidad es lo que da entidad al fenómeno. Todo fenómeno es fenómeno de algo.
- Ficción, ficticio: Ficción se asemeja a suposición y a apariencia. Con el significado de suposición, una cosa ficticia es una cosa inventada, una conjetura o una hipótesis. Con el significado de apariencia, una cosa ficticia es una cosa engañosa, que parece real, pero no lo es.
- Generación: Es un periodo de aproximadamente 15 años, en el que está vigente una forma de vida. Es ella la unidad concreta con la que se mide la auténtica cronología histórica. Cada generación está constituida por una fecha central y siete años atrás y siete delante. Los que pertenecen a ella se llaman contemporáneos, frente a los coetáneos, que son los que tienen la misma edad pero no viven el mismo tiempo. Existen dos clases de generaciones: las decisivas y las no decisivas. Las generaciones decisivas son las que hacen cambiar las épocas históricas o que viven el cambio entre las épocas históricas. Las no decisivas constituyen el resto.
- Hecho: Etimológicamente, el hecho es el resultado de algo llevado a cabo. En un sentido más técnico, “hecho” se contrapone a “cosa” y a veces también a “fenómeno”. Se puede considerar el hecho como un “estado de las cosas”, una “combinación de entidades o cosas”, que se puede expresar a través de un enunciado contingente. La metafísica tradicional tendió a hablar de cosas, mientras que a partir del positivismo se habla más bien de hechos. La fenomenología ha contrapuesto “hecho” a “esencia”, en el sentido de que los hechos son contingentes y la esencia no. Más difícil es establecer la diferencia con “fenómeno”, con el que frecuentemente se le equipara. En cierto sentido, el fenómeno es manifestación de algo y, por tanto, de una cosa. El hecho no necesita del fenómeno, porque él es su manifestación.
- Historia: La vida humana no es algo meramente vegetativo o sensitivo. La vida humana es algo que no está hecho, quehacer, tarea, acontecimiento, o sea, algo que nos sucede y se está desarrollando; por tanto, algo esencialmente histórico. Dice Ortega que “el hombre no tiene naturaleza sino que tiene historia”. El hombre es básicamente un proyecto que se dirige hacia el futuro, pero que parte de un pasado. El hombre nunca es definitivamente, sino que va siendo. El carácter histórico de la vida humana implica responsabilidad y autenticidad. Como ser en proyecto que es, está forzado a elegir desde su circunstancia. Él es el responsable de su elección. Asimismo, ese proyecto vital debe ser conforme a lo que es él.
- Horizonte: Es la línea que limita la superficie terrestre que puede alcanzar la vista del observador, donde parece unirse el cielo con la tierra. En un sentido filosóficamente más riguroso, se entiende por horizonte la adecuación de “la magnitud del conocimiento con las capacidades y fines del sujeto”. La filosofía del siglo XX de carácter fenomenológico o cercana a la fenomenología ha desarrollado ampliamente el término “horizonte” para referirse al yo y al mundo alrededor. El horizonte sería el conjunto de posibilidades que se le ofrecen al yo. El horizonte es el límite de la totalidad de las cosas, reales o imaginarias, que componen el mundo, pero, a diferencia del mundo, el horizonte es abierto y móvil, no cerrado y fijo.
- Ilusorio: Ficticio, carente de realidad, inventado por el sujeto.
- Individuo: Se dice de aquello que es indiviso e indivisible.
- Inmanente: Se opone a trascendente. Se dice de toda actividad que permanece dentro del agente que la realiza. Se aplica a todo aquello que se queda dentro de sí mismo. Ortega aplica el término “inmanente” al campo biológico, porque la existencia biológica de cada uno empieza y acaba en el individuo, no va más allá de él.
- Insaculación: Acción de poner en un saco, cántaro o urna cédulas o papeletas con números o nombres de personas, para sacar luego una o más a suerte.
- Inveterado: Antiguo, arraigado.
- Litigante, litigar: Pleitear, disputar en juicio sobre una cosa.
- Mundo: En sentido amplio significa el conjunto de todas las cosas. En un sentido filosóficamente más riguroso, se entiende por mundo al conjunto de cosas que rodean al yo y tienen sentido para él. En cierta manera, cada sujeto, cada época, cada cultura tiene su propio mundo. Como se trata de un conjunto dotado de cierta organización, el mundo se nos presenta cerrado y fijo, aunque de hecho puede cambiar, si cambian las intenciones del sujeto.
- Malebranche: Filósofo cartesiano (1638-1715) nacido en París, que llevó a cabo una síntesis entre cartesianismo y agustinismo. Es el defensor de dos teorías que han sido discutidas: el ontologismo y el ocasionalismo. Por lo que se refiere al ocasionalismo, dice que la relación entre el alma y el cuerpo, que son dos sustancias completamente distintas, se realiza a través de la intervención divina. No es el alma la que mueve directamente al cuerpo, sino Dios con ocasión del deseo del alma y viceversa; no es el cuerpo el que transmite una percepción al alma, sino Dios con ocasión de la afección correspondiente del cuerpo. Los movimientos del cuerpo y las modificaciones del alma son ocasiones de la acción divina. Por lo que se refiere al ontologismo, Malebranche dice que el alma conoce las ideas de las cosas, no a partir de estas, sino directamente en Dios. Las ideas son modificaciones del alma, y como las modificaciones del alma son causas ocasionales de la acción divina, vemos las ideas de las cosas en Dios.
- Obnubilación: Oscurecimiento, ver algo como a través de una nube.
- Omnimodo: Se refiere a algo que lo comprende todo.
- Orbe: Es el límite externo del mundo. Se diferencia de horizonte en que el orbe designa un límite cerrado y concluso, mientras que el horizonte es abierto y móvil.
- Perspectiva: Punto de vista desde el que observamos o entendemos algo. El punto de vista depende de la capacidad e interacción del sujeto que observa y comprende. Como los sujetos somos muchos y peculiares, las perspectivas son múltiples y diversas. Véase también “punto de vista”.
- Porción de verdad: No hay una verdad absoluta y total que el individuo pueda conocer, como cree el racionalismo. Solo podemos conocer un trozo, una parte de la verdad, que es la que nos corresponde desde nuestra perspectiva. A cada época, cultura o individuo le pertenece su propia porción de verdad, que solo cada uno de ellos puede conocer, porque su perspectiva es insustituible.
- Punto de vista: Lugar desde el que contemplamos o divisamos algo. Según sea el lugar que ocupemos, así será la visión que tengamos del objeto. El lugar determina y limita lo que veamos del objeto. En filosofía, la expresión “punto de vista” se ha intelectualizado para referirse al conocimiento y a la realidad captada a través de él. En Ortega, la doctrina del punto de vista es una doctrina fundamental, que tiene un doble carácter epistemológico y ontológico. No es posible un conocimiento absoluto, porque todo conocimiento es un conocimiento de un sujeto que se halla situado en un lugar y en un momento determinado, o sea, en una circunstancia. Pero no solo varía el conocimiento según el punto de vista. También es diferente la porción de realidad que el punto de vista nos permite conocer.
- Punto de vista abstracto: Se trata de una expresión contradictoria. Un punto de vista abstracto es un punto de vista separado de lugar y momento en todo conocimiento que se efectúa, con el fin de convertirse en universal. Pero eso es imposible. La abstracción y la universalidad que pretende la abstracción niegan la noción de punto de vista. La obtención de un punto de vista abstracto por parte del racionalismo es una pretensión engañosa y ficticia, que le condena a desconocer lo real.
- Quattrocento: Nombre con el que se designa el movimiento literario y artístico italiano del siglo XV.
- Racionalismo: Doctrina filosófica que afirma que el órgano adecuado o completo de conocimiento es la razón, de tal manera que todo conocimiento verdadero es de origen racional. Esto es lo que afirmaron los filósofos racionalistas del siglo XVII como Descartes, Spinoza y Leibniz.
- Razón absoluta: Se trata de una razón que se basta a sí misma para conocer toda la verdad que es universal y inmutable.
- Razón pura: Se trata de una razón cuyos conceptos carecen de contenido empírico, o sea, que no obtiene sus conceptos de la experiencia. Es una razón abstracta y a priori, independiente de la experiencia.
- Razón vital: Concepto fundamental de Ortega con el que indica que la razón no es un simple agregado a la vida, sino uno de sus constitutivos sin el cual esta no puede entenderse. La vida consiste en una de sus dimensiones esenciales, en saber, o más bien en “saber a qué atenerse”. La razón vital no es una razón abstracta y universal, sino concreta, referida al contenido de la vida de cada uno. Tiene tres características: es historia, narrativa y a posteriori.
- Realidad: En el pensamiento de Ortega hay dos conceptos de realidad: lo que es real para nosotros y la auténtica realidad. La realidad en el sentido de “lo que es real para nosotros” es aquello con que contamos al vivir, queramos o no, aquello con que topamos. Por otra parte, la “auténtica y primaria realidad” es un incierto repertorio de facilidades y dificultades para nuestra vida. Es una realidad desnuda de toda interpretación que se presenta ante el hombre como un enigma que produce pavor. En el texto, Ortega usa el primer concepto.
- Relativismo: Ha tenido influencia en la filosofía en dos esferas fundamentalmente: en la teoría del conocimiento y en ética. Como tesis epistemológica, el relativismo afirma que no hay verdades absolutas, que todas las verdades son relativas, o sea, que la verdad de un juicio depende de las condiciones, circunstancias o momento en que se formula. Como teoría ética, afirma que nada es bueno o malo absolutamente, que la verdad o maldad de una acción depende igualmente de las condiciones, circunstancias o momento en que esa acción se realiza.
- Retícula: Conjunto de hilos o líneas en forma de red. Tejido en forma de red.
- Species aeternitatis: Frase latina que significa “aspecto o forma de eternidad”. Se refiere a algo que está al margen de la duración, que no está afectado por el tiempo.
- Spinoza: Filósofo racionalista nacido en Ámsterdam dentro de una familia de origen judío, que procedía de España, desde donde tuvo que trasladarse a Portugal y más tarde a Holanda por causa de la persecución religiosa. Identifica a Dios con la naturaleza. Para conocer a Dios hay que conocer las cosas de la naturaleza, de tal manera que "cuanto más conocemos las cosas singulares, tanto más conocemos a Dios". Spinoza distingue tres géneros de conocimiento. El más importante es el tercero, que nos da la esencia del objeto.
- Sujeto: Significa lo que subyace debajo de algo, sea este un objeto o una acción. Es un término que tiene tantos significados como partes de que consta la filosofía. Así se puede hablar de sujeto lógico, ontológico, psicológico, gnoseológico, etc. En Ortega, el término sujeto tiene un significado gnoseológico y antropológico. Como sujeto cognoscente, el sujeto orteguiano es el que construye su propia perspectiva. Pero ese sujeto no es abstracto ni universal, sino concreto y vital.
- Sensibilidad: Modo en el que el ser humano ve y entiende qué es su vida, su existencia. Es el fenómeno histórico primario y lo primero que hay que definir para comprender una época. De esta sensibilidad dependen las ideas, preferencias morales y gustos estéticos. Finalmente, las transformaciones económicas y políticas son consecuencias de las ideas, moralidad y gustos y, en última instancia, consecuencias de la sensibilidad.
- Taxativo: Se refiere a algo que no admite discusión.
- Tergiversación, tergiversar: Forzar o torcer la interpretación de un dicho, un texto o un hecho.
- Trascendente: Se aplica a algo que está más allá de una cosa o un sujeto, que sobresale a esa cosa o sujeto. Ortega dice que la cultura es trascendente, porque permanece más allá del individuo, la sociedad o la época en que surgió. Por ejemplo, la cultura griega sigue influyendo en nosotros, aun cuando esa sociedad haya físicamente desaparecido hace más de 20 siglos.
- Transubjetivo: Se dice de algo que trasciende al sujeto, que va más allá del sujeto. Eso que trasciende al sujeto es la realidad, que se le presenta como algo objetivo.
- Oblicuo: Se dice de algo o alguien que está presente al mismo tiempo en todas partes.
- Ultravital: Es lo que está más allá de la vida, que es diversa y cambiante. A diferencia de esta, lo ultravital designa algo inmutable.
- Universo: Es el conjunto de todas las cosas existentes. Normalmente su significado coincide con el de mundo, pero si se contrapone a este, universo designa la totalidad de las cosas, mientras que mundo designa la totalidad de las cosas para el yo. Puede haber muchos mundos, según sean las intenciones del yo, pero solo un universo.
- Utopía: Significa etimológicamente lo que no está en ningún lugar, en ninguna parte. Tomás Moro usó el término para describir una sociedad perfecta, que no está en ningún sitio, y que curiosamente era la antítesis de la sociedad inglesa de su tiempo. De ahí viene el significado más frecuente en la actualidad. Una utopía es lo máximo que podemos desear, aunque lo consideremos inalcanzable. La utopía tiene dos funciones: una negativa, crítica, y una positiva y orientadora. Ortega juega con los dos significados, con el significado etimológico y con el actual más frecuente.
- Utopista: Persona que diseña utopías o siente inclinación por ellas.
- Verdad: Ortega considera insuficiente la definición tradicional de verdad como la adecuación entre pensamiento y realidad. La realidad no es algo independiente del hombre, que la contempla desde fuera. La realidad se me presenta en un primer momento como algo que se me enfrenta, entre la que me encuentro perdido; y para darle sentido, tengo que darle un ser. Las cosas no tienen un ser en sí mismas, independiente del hombre. Ese ser surge cuando el hombre se enfrenta a ellas y necesita elaborar un programa de conducta para con ellas, o sea, qué puede hacer o no, qué puede esperar. A esto le llama Ortega atenerse. La manera como yo me atengo a esa realidad es el ser de esa realidad. Pero tengo que saber a qué atenerme. La verdad es todo aquello a lo que el hombre ha de atenerse; y para eso, tendrá que aclararse consigo mismo, o sea, con las creencias que tiene de las cosas. Por eso dice Ortega: la verdad es la coincidencia del hombre consigo mismo.
- Vita, vitalidad: De manera general se entiende por vida el principio interno que da fuerza, energía o movimiento a las cosas. El concepto de vida se puede entender de tres maneras: como entidad biológica, como existencia moral o como objeto metafísico. Este último es el que interesa a Ortega.
- Vitalismo: Ortega considera que el vitalismo se puede entender de dos maneras: como teoría biológica y como doctrina filosófica. Como teoría biológica, el vitalismo afirma que los fenómenos orgánicos son irreductibles a los principios físico-químicos. Como doctrina filosófica, el vitalismo se puede entender de tres maneras: como teoría del conocimiento, según la cual este es un proceso biológico como otro cualquiera, que se rige por las leyes generales orgánicas de adaptación, ley del mínimo esfuerzo y economía; como filosofía que declara que la razón no es el modo superior de conocimiento, sino que hay una relación cognoscitiva más inmediata, que Bergson llama intuición; y como filosofía que no acepta más método de conocimiento teórico que el racional, pero cree forzoso situar en el centro del sistema ideológico el problema de la vida, que es el problema mismo del sujeto pensador de ese sistema. Ortega reconoce que el significado más preciso es el segundo, aunque el vitalismo que él defiende coincide con el tercero.
- Yo puro: Se refiere a un yo abstracto, separado e independiente de la circunstancia real e histórica del hombre. Se trata de un yo universal, opuesto al yo concreto de cada uno de nosotros, que es diverso, como diversa es la circunstancia. El yo puro es un yo que no cambia, idéntico siempre a sí mismo.