Nietzsche: Lo dionisíaco y el nihilismo — Apolo, Dionisio y la muerte de Dios
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Lo dionisíaco
Lo dionisíaco es una metáfora que utiliza Nietzsche para referirse a un modo de conseguir la vida. Conceptos y definiciones contraponen lo dionisíaco a lo apolíneo. El espíritu dionisíaco es el que se enfrenta a Apolo: una moral basada en el deseo de vivir, en el deseo de ser más.
Apolo y Dionisio son dos dioses griegos fundamentales según Nietzsche, porque representan la fuerza contrapuesta y dialéctica que se da en todo hombre y en la sociedad. Apolo es el arte figurativo; Dionisio, la fuerza rítmica. Apolo es la perfección de las formas; Dionisio, las fuerzas indefinidas. Apolo es la claridad, la medida, las formas bellas, la serenidad y la sabiduría. Dionisio es un dios caótico, sin medida: el ardor sexual, el dios de la noche.
Contraste entre Apolo y Dionisio
- Apolo: claridad, medida, perfección formal, serenidad, sabiduría.
- Dionisio: caos creativo, impulso vital, ardor, música y éxtasis.
Es, pues, esta pareja de dioses la que representa perfectamente la dialéctica de los opuestos que se necesitan y que se destruyen mutuamente para renacer. Apolo no puede vivir sin Dionisio: lo dionisíaco es sí a la vida. Lo dionisíaco nunca ha desaparecido y siempre ha buscado modos de sobrevivir: en costumbres populares, en el arte, en algunas obras literarias y en algunos pocos filósofos (Epicuro y Schopenhauer...).
Nietzsche distingue entre la figura de Jesucristo y la de San Pablo de Tarso. En Jesucristo ve con frecuencia rasgos cercanos a los valores dionisíacos: la creatividad del lenguaje metafórico y una actitud que no teme al dolor ni a la muerte. Nietzsche, en determinados momentos, propone sustituir lo apolíneo por lo dionisíaco; finalmente opta por el reconocimiento de ambas tendencias en la filosofía, en el arte, en la interpretación de la historia y en las costumbres.
Nihilismo
En latín nihil significa «nada». Nietzsche trata de expresar que la nada, la ausencia de fundamentos últimos en el saber y en las valoraciones morales, es una constante en muchas teorías, particularmente en las que pretenden seguridad racionalista y positivista. El nihilismo no es una teoría filosófica, sino la consecuencia de la historia de la cultura occidental. Es la constatación del destino que tiene la cultura europea e, incluso, una conclusión inevitable en el conocimiento humano.
Tipos de nihilismo
- Nihilismo positivo (optimista): es un nihilismo más creativo, propio de quien asume la vida sin resentimiento, rigiéndose por la llamada «moral de los señores». No renuncia a crear aunque no pueda echar mano de seguridades o fundamentos racionalistas, pese a que «Dios está muerto». Este nihilismo entiende la muerte de Dios como ocasión para inventar nuevos valores.
- Nihilismo negativo (pesimista): es propio de quien se deja abatir por la constatación de la muerte de Dios, resignándose a vivir o abandonando el ejercicio valorativo de la moral. Quien sucumbe a este nihilismo pierde la capacidad creadora y la voluntad de valorar.
La idea de la muerte de Dios está relacionada con el nihilismo. El nihilismo es el estado de la sociedad después de la muerte de Dios y de la desaparición del «mundo verdadero» del cristianismo. El nihilismo de Nietzsche es optimista: la muerte de Dios es la ocasión de buscar nuevos valores vinculados a la creatividad, la invención y la sensualidad (epicureísmo).
Si el nihilismo es el destino de la civilización europea, desconocerlo impedirá al hombre vivir y valorar de acuerdo con lo que es propio de la vida humana.