Nacionalismos Periféricos en España: Orígenes y Evolución

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Los movimientos de recuperación cultural y lingüística que se venían produciendo en varias zonas de España, adquirieron tintes políticos. Surgieron regionalismos en el País Vasco, Cataluña y Galicia.

Orígenes de los Regionalismos y Nacionalismos

En el origen de los regionalismos y nacionalismos confluyeron una serie de factores que se arrastraban hacía tiempo sin solución:

  • El liberalismo español del siglo XIX, se había basado en una idea centralista del estado y la nación.
  • El sistema de la Restauración consagró nuevamente el centralismo.
  • El sistema político liberal estaba controlado por los sectores más conservadores que crearon para su provecho un régimen y modelo de estado uniformista y centralista.

El Catalanismo

El catalanismo tiene su origen en un movimiento cultural, *La Renaixença*, que utilizando como instrumento la lengua vernácula.

Unos centraron sus reivindicaciones en el federalismo y otros en la defensa de los fueros, apareciendo el catalanismo político.

Valentí Almirall quería una Cataluña capitalista y europea dirigida por la burguesía urbana e industrial que transformara al Estado español a su imagen y semejanza. Fundó el Centre Català para unir a la burguesía federal y la conservadora, pero esta última funda la Lliga de Catalunya.

Prat de la Riba, que defendía un concepto plurinacional de España, consigue que se funde entre miembros de ambas corrientes la Unió Catalanista y celebran la Asamblea de Manresa suscribiendo las Bases de Manresa, documento básico del nacionalismo catalán en el estado español de las ideas del catalanismo conservador, para intentar conseguir una constitución regional catalana.

El Nacionalismo Vasco

El nacionalismo vasco surgió en un clima compartido de defensa de los Fueros; sus bases eran, sobre todo, el clero, el campesinado y la pequeña burguesía. La abolición de los fueros históricos, en 1876, generó una sensación de derrota y de idealización del pasado, que llevó a mantener como reivindicación la recuperación íntegra de los fueros. Los perdedores de la guerra carlista soñaban con un País Vasco tradicionalmente agrario, contrario al fenómeno urbano y su industria, y la defensa de los fueros totales equivalía a defender la esencia de "lo vasco".

Sabino Arana predica que, para un pueblo "diferente", recuperar los fueros era recuperar la plena soberanía, lo cual significaba independencia. Alcanzarla era volver a la esencia del pueblo vasco, a la ley vieja.

En 1895 se fundó el Partido Nacionalista Vasco con una declaración antiespañola y con la voluntad de restaurar en el territorio las leyes tradicionales.

Se apoyaba solamente en la pequeña burguesía bilbaína tradicionalista. En 1898, el PNV amplió sus bases hacia una burguesía más moderna e industrial, y apareció entonces la tensión interna entre dos corrientes: los defensores de la independencia y los que buscaban, como objetivo, la autonomía dentro del Estado español.

La burguesía urbana e industrial, y su importancia económica imprescindible para el partido, se impuso en el control del PNV y se acomodaron a una estrategia autonomista de "rehacer España". A partir de entonces comenzó a tener ciertos éxitos en las elecciones.

Otras Manifestaciones Regionalistas y Nacionalistas

En Galicia, las bases del regionalismo se encuentran en el resurgimiento de la lengua literaria y en los movimientos federalistas.

En 1890 finalmente se forma el embrión político del galleguismo en la Liga Regionalista Gallega.

Este movimiento tuvo un lento desarrollo y no se amplió hasta bien entrado el siglo XX.

En Andalucía y Valencia, surgieron también corrientes poco organizadas y de escasa presencia política reivindicando la descentralización política y formas de autogobierno en la línea de la tradición federal.

1873 es para Blas Infante la fecha de inicio de la formación de la conciencia andaluza en el marco de una República Federal. En 1883 en Antequera se proclamó la Constitución Federalista Andaluza, pidiendo una Andalucía soberana y autónoma.