La Metafísica de San Agustín: Existencia de Dios, Creación y la Naturaleza del Alma Humana
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La Doctrina de San Agustín: Dios, Creación y el Hombre
San Agustín no elabora pruebas de la existencia de Dios, pero propone argumentos que manifiestan su existencia. Estos argumentos son los que concluyen la existencia de un ser supremo, o los basados en el consenso, que muestra la creencia en dioses de todos los pueblos.
Sitúa a Dios en el interior del hombre, a donde Agustín nos dirige para encontrar en nosotros la verdad. Por ese camino encontramos la demostración de la existencia de Dios a partir de las ideas o verdades eternas: el fundamento de las verdades inmutables no puede estar en las cosas creadas (cambiantes), ha de estar en un ser inmutable y eterno: Dios.
La Naturaleza de Dios y sus Atributos
La naturaleza de Dios es inefable, más allá de lo que podemos entender. Esto se conoce como Teología Negativa: solo podemos decir de Dios lo que no es.
Atributos Divinos
- Infinito
- Omnipotente
- Omnisciente
- Providente
- Espíritu puro
- Eterno
- Perfecto
- Inmutable
Todas las demás criaturas son mutables.
La Creación y el Ejemplarismo
Respecto a la creación, Dios crea el mundo a partir de la nada y fuera de tiempo, el cual empieza tras la creación. Las esencias de todas las cosas creadas se encontraban en la mente de Dios como modelos de las cosas, creadas en el momento original y las que aparecen con posterioridad.
H4. Ejemplarismo y Rationes Seminales
Este concepto es el ***Ejemplarismo***, que se complementa con la teoría del origen de las ***Rationes Seminales***.
Los seres materiales están compuestos de materia y forma. En la creación, Dios depositó en la materia unas semillas (*rationes seminales*) que, al germinar, dieron lugar a nuevos seres que se irían desarrollando con posterioridad al momento de la creación.
El Hombre: Alma y Cuerpo
El ser humano es un compuesto de cuerpo (materia) y alma (forma).
El Alma: Sustancia y Funciones
El alma es una sustancia espiritual, simple e indivisible. Asume las funciones cognitivas. La más importante es la realizada por la razón superior, ya que tiene como objeto la sabiduría.
Además de las funciones propias de la inteligencia, están las de la memoria y la voluntad. Esta última tiene gran protagonismo en su pensamiento, porque es considerada una función superior al entendimiento. Por la memoria sabemos quiénes somos y conocemos, y por la voluntad queremos.
Relación Alma y Cuerpo
El alma es el principio que da vida al cuerpo, pero es superior a él y no se ve afectada por el cuerpo, que es solo un instrumento. Aunque esta inferioridad del cuerpo es platónica (transmitida en la Edad Media), Agustín está obligado por el cristianismo a mantener con firmeza la unión alma/cuerpo: ambos creados por Dios. Es el compuesto lo que constituye al hombre.
Agustín niega la teoría platónica de que el alma ha sido colocada en el cuerpo por error. Para él, el cuerpo es prisión del alma a causa del pecado original, del que hay que liberarse. El alma es inmortal, pero no es eterna.
Inmortalidad y Origen del Alma
Los argumentos para defender la inmortalidad provienen del platonismo: el alma no puede descomponerse, ya que no tiene partes; por lo que es inmortal.
En la explicación de su origen, Agustín propone dos posiciones:
- Creacionismo: Dios crea el alma con ocasión de cada nuevo nacimiento de un humano (lo que plantearía problemas a la hora de explicar el pecado original).
- Generacionismo: El alma se transmite de padres a hijos al ser generada por los padres, igual que estos generan el cuerpo (lo que podría explicar la transmisión del pecado original, pero plantearía el problema de la unidad y simplicidad del alma individual).