Marx: Crítica a la Izquierda Hegeliana y el Socialismo Utópico
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Crítica de Marx a la Izquierda Hegeliana y el Socialismo Utópico
El socialismo científico analiza las condiciones objetivas en las que se desarrollan las relaciones de producción con el fin de poder predecir un futuro que suponga una superación respecto a lo anteriormente dado. Consiste en cambiar el modelo productivo por otro que permita mayor libertad y realizar la utopía socialista. También se muestra crítico con los economistas clásicos, de ellos hereda el valor del trabajo como base del valor de la mercancía. Creía que los pobres, por ser pobres, eran superiores y mejores a los ricos. A partir del estudio de la economía clásica, Marx concluye que el aumento de la productividad no se traduce en un aumento de los beneficios de los obreros, por lo que aumenta la pobreza. Afirma que el obrero pone su vida en el objeto que produce y ésta ya no le pertenece a él, sino al objeto, que se muestra extraño en él, como un poder independiente.
Marx, aunque parte de la izquierda hegeliana, se distancia de su doctrina. Como él mismo dice, los filósofos no han hecho más que interpretar de diversas formas el mundo, pero de lo que se trata es de cambiarlo. No basta una teoría, es precisa la praxis que transforme el mundo, y no se puede cambiar sin tener en cuenta las diferentes condiciones económicas, históricas o del pueblo, tanto industrial como agrícola.
Marx estuvo inicialmente influenciado por Feuerbach y veía bien su crítica a la religión como alienadora de la humanidad, pero con el tiempo juzgó eso insuficiente, ya que conducía solo a un humanismo contemplativo: Dios era sustituido por otro abstracto, la humanidad. También se muestra crítico con su materialismo, al que tacha de mecanicista y de que no tiene en cuenta ni es capaz de explicar la dinámica de la historia.
Se delimita al socialismo científico alejándose de los socialistas utópicos, ya que estos dan una visión moralizante de la sociedad basada en la buena voluntad y en los sentimientos. Marx defiende la necesidad de analizar el sistema capitalista y las condiciones económicas y sociales que lo provocaron. Critica su comunismo grosero, que va repartiendo la propiedad privada, propiedad que Marx pretende abolir.
Tras la muerte de Hegel se produjo la izquierda hegeliana, que era una escisión entre sus seguidores. Estos se muestran insatisfechos con un mundo que les resulta inadecuado, ya que lo dado no es siempre racional, hay que cambiarlo. Optan por una interpretación revolucionaria de la dialéctica de Hegel.
Y entre los principales representantes de la izquierda hegeliana podemos destacar a Feuerbach, que se muestra crítico con la visión idealista de la historia. Lo que mueve a los seres humanos a actuar es lo material, lo económico, esto es el materialismo.
Hace también una dura crítica de la religión cristiana. No es Dios quien ha creado al hombre, sino el hombre quien creó a Dios en su imagen y semejanza. El hombre ha creado un ser que se ha levantado contra su propio creador, sin que este sea consciente. Radica la alienación religiosa: el ser humano rinde culto y obedece a un Dios y unas instituciones que él mismo ha creado, y no es consciente de ello. El hombre necesita descubrir esto, lo que destruirá la religión.
Descubrirá que el hombre es un Dios para el hombre. Defiende el humanismo ateo centrado en el ser humano que se hace en contacto con los demás hombres.
Y el socialismo utópico significa lo que no tiene lugar. Los socialistas utópicos reclaman unos cambios radicales en la sociedad. Y podemos destacar a:
Kropotkin, que era un participante de las ideas anarquistas y defendió el igualitarismo, la ayuda mutua es lo que ha posibilitado el progreso de las sociedades.
Bakunin, oficial del ejército ruso, que abandonó sus armas por la filosofía y la política. Compartió con Marx el odio a toda reforma, porque es una estrategia que utiliza el poder para seguir manteniéndose. Defendía una libertad radical y detestaba toda forma de Estado por oprimir las libertades. Defiende también la igualdad económica, social y política. Marx se distanció de Bakunin, al que consideraba un personaje absurdo y loco.