Fundamentos del Empirismo y Epicureísmo: Conocimiento, Experiencia y Felicidad
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Empirismo: La Experiencia como Origen del Conocimiento
El empirismo es la segunda gran corriente filosófica de la Modernidad. No obstante, cualquier filosofía puede considerarse empirista si afirma que todos nuestros conocimientos tienen su origen y valor en la experiencia (como sostenían, en cierta medida, Aristóteles, Tomás de Aquino, Ockham, etc.). En este contexto, nos referiremos específicamente al empirismo inglés del siglo XVIII, surgido como respuesta al racionalismo del siglo XVII. Sus representantes más importantes fueron John Locke, George Berkeley y David Hume (estos dos últimos, figuras típicas de la Ilustración).
Los empiristas rechazan la existencia de ideas o principios innatos en el entendimiento. Sostienen que todo nuestro conocimiento procede de la experiencia, y que el entendimiento es como una página en blanco (tabula rasa) antes de que la experiencia le proporcione conocimientos. La reflexión filosófica, por tanto, no puede traspasar los límites impuestos por la experiencia; por ello, el problema de la existencia de Dios, por ejemplo, pierde relevancia dentro del empirismo.
Locke establece las bases del empirismo, sobre las cuales otros construirán sus sistemas. Su corriente de pensamiento se asocia al psicologismo, porque se plantea como problema fundamental el origen de las ideas y qué mecanismos psicológicos emplea la mente para formarlas. Berkeley, por su parte, empleó su pensamiento al servicio de la fe y la religión. Sin embargo, es el escocés Hume el máximo exponente del empirismo. En su obra Investigación sobre el entendimiento humano, pone de manifiesto un pensamiento más radical que el de Locke, que acabará desembocando en un escepticismo profundo.
Epicureísmo: La Filosofía como Arte de la Vida Feliz
El epicureísmo es, junto con el estoicismo, una de las corrientes filosóficas más importantes del periodo helenístico (siglos IV al II a. C.).
Fundada por Epicuro de Samos, tiene una función fundamentalmente práctica, ya que la filosofía es para este autor el arte de la vida feliz. La influencia más directa la recibe del hedonismo y de la teoría atomista del presocrático Demócrito. La filosofía epicúrea se estructura en tres partes:
Estructura de la Filosofía Epicúrea
- La Canónica: Se enfoca en la teoría del conocimiento como un medio para buscar normas que hagan posible el acceso a la felicidad.
- La Física: Explica los cambios del universo de forma espontánea, excluyendo la noción de destino o predeterminación y defendiendo la total libertad humana, basándose en el atomismo.
- La Ética: En la ética epicúrea, el criterio de verdad para la vida es el sentimiento. Se promueve la búsqueda del placer y la huida del dolor como fin último de la vida y la mejor manera de alcanzar la felicidad. Epicuro defiende la satisfacción equilibrada de las necesidades naturales y del espíritu mediante la autarquía o autosuficiencia (la capacidad de autoabastecerse y gobernarse por uno mismo) y alcanzando un estado de ataraxia, que es el estado de máxima felicidad al suponer la ausencia de dolor y cualquier tipo de perturbación.
En todo este proceso, se aconseja como solución una fórmula filosófica llamada tetrafarmakon (el cuádruple remedio), que consiste en cuatro máximas para desechar todo tipo de supersticiones, temores (a la muerte, al destino, a los dioses...) y creencias infundadas. Recomiendan, además, alejarse de la política, por ser una fuente importante de perturbación del espíritu, y dedicarse a la amistad como máxima fuente de felicidad para el ánimo.