Fundamentos y Dimensiones de la Intervención en el Trabajo Social

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DOS SANTOS:

¿Qué significa “totalidad”?

Cuando hablamos de “totalidad”, nos referimos a que estas tres dimensiones teórico-metodológica, ético política y técnico operativa,están siempre interconectadas.No podemos enfocarnos solo en una de ellas sin tener en cuenta las otras. Por ejemplo, si solo nos enfocamos en la parte técnica (lo operativo), estaríamos viendo el trabajo social como algo solamente administrativo, como si fuera solo completar papeles o seguir procedimientos sin pensar en los valores éticos ni en las teorías sociales que deberían guiar esas acciones. Así, la “totalidad” en el trabajo social implica que todas estas partes trabajan juntas para hacer una intervención integral, no solo técnica, sino también guiada por valores y teorías.

Dimensión técnica-operativa:


Más que instrumentos y técnicas, se encarga de movilizar las dimensiones teórico-metodológicas y técnico-operativas, las condiciones objetivas del trabajo y las condiciones subjetivas de los agentes profesionales, además de canalizar las demandas de la población. Se encarga de los aspectos mas prácticos y funcionales del trabajo.  Aunque la dimensión técnico-operativa es la "forma visible" de la profesión, no puede ser entendida de manera aislada, ya que está influenciada por las otras dos dimensiones. Es necesario entenderlas como una totalidad, ya que entre sí se articulan y funcionan en conjunto. En este sentido, se relaciona con la acción de intervenir, ya que implica ejecutar acciones concretas en función de las necesidades y problemáticas sociales que se identifican en el campo. Los profesionales deben emplear estrategias y tácticas en función de los valores ético-políticos y los conocimientos teórico-metodológicos para lograr una intervención efectiva.

Teórico-Metodológica:

Es la teoría y los métodos que usamos para entender y abordar problemas sociales. Son las ideas y enfoques que guían el trabajo social. Aquí se construyen las estrategias de análisis y las metodologías que permiten una intervención eficaz y fundamentada. Está profundamente relacionada con la comprensión de la realidad social y los procesos de cambio.. Esto puede estar más vinculado con la acción de investigar, ya que involucra el análisis y desarrollo de los procedimientos adecuados para comprender y abordar los problemas sociales.

Ético-Política:

Aquí entran los valores y principios éticos, como la justicia social y el respeto por los derechos humanos. También incluye las decisiones políticas y el impacto que nuestro trabajo tiene en la sociedad.
No solo se refiere a los valores individuales del profesional, sino también a la responsabilidad de promover la justicia social, los derechos humanos y la equidad. Además, está vinculada con el análisis de las estructuras sociales y cómo estas impactan en las personas o colectivos.. Está relacionada con la acción de formar, en tanto que la formación incluye la transmisión de estos valores y principios para guiar la práctica profesional, además de estar presente en cualquier intervención e investigación con una mirada crítica y ética.

La Totalidad en las Acciones


Las acciones interventivas, investigativas y formativas están profundamente conectadas y no pueden realizarse de forma aislada. Cada una de ellas implica la participación de las otras. Por ejemplo, no se puede intervenir sin investigar el contexto, ni se puede investigar o formar sin considerar los aspectos ético-políticos. Esta integración de acciones refleja nuevamente la idea de totalidad, que evita reducir el trabajo social a simples tareas burocráticas o fragmentadas.  
Los procedimientos son los conjuntos de actividades que el profesional realiza, movilizando esos instrumentos. En este sentido, los procedimientos pueden ser de carácter individual, colectivo y administrativo organizacional y no se confunden con las acciones desarrolladas por los profesionales ni con la intervención profesional.

La dimensión técnico-operativa se constituye por los siguientes elementos:


La dimensión técnico-operativa se compone de varios elementos clave. Primero, incluye las estrategias y tácticas que se definen para orientar la acción profesional del trabajador social, que son esenciales para abordar problemas de manera efectiva. También se considera fundamental el uso de instrumentos, técnicas y habilidades que el profesional aplica en su intervención. El conocimiento procedimental es otro aspecto crucial, ya que permite al trabajador social manipular los diferentes recursos técnicos y operacionales de manera efectiva. Además, esta dimensión se guía por una orientación teórico-metodológica y ético-política, que proporciona un marco de referencia para la práctica. 


Un punto importante a destacar es que la técnica es una construcción histórica que se va perfeccionando con el tiempo. Este perfeccionamiento impacta todas las dimensiones del ejercicio profesional.  El trabajador social, para ser efectivo en su labor, debe escapar del formalismo. Esto significa que no debe seguir procedimientos de manera rígida y mecánica, sin considerar las necesidades específicas del contexto en el que trabaja.  También debe evitar caer en el metodologismo, que se refiere a aplicar métodos de forma inflexible y sin un análisis crítico de la situación. En lugar de ello, es fundamental que el profesional adopte una perspectiva de totalidad, entendiendo los problemas sociales en su conjunto, más allá de la simple suma de sus partes. Además, no debe desechar las tecnologías que puedan mejorar su intervención, aprovechando los avances que pueden contribuir a su práctica.  

¿Cuáles son los elementos Constitutivos de la Dimensión Técnico-Operativa?



1.Estrategias, tácticas y habilidades de la acción profesional:

Estas se desarrollan a través de la práctica y la experiencia acumulada, y deben enmarcarse dentro del contexto institucional al que pertenece el trabajador social. Las estrategias son planes generales para abordar problemas sociales Las tácticas son acciones específicas implementadas dentro de esas estrategias. Las habilidades del profesional, que incluyen la expresión oral y escrita y la adaptación al entorno, son esenciales y se perfeccionan con el tiempo y la práctica. Oriana C. FCS 2.Conocimiento Procedimental:
el profesional no puede ser ajeno a las normas, procedimientos, y protocolos, pero, a su vez, debe poder ajustarlos, articularlos a las particularidades de cada intervención. Saber combinar el rigor metodológico con la "artesanía profesional" 3.Orientación Teórico Metodológica y Ético-Política de la acción profesional:
se investiga para aportar algo a la sociedad, fundamentos teóricos, para nuevas formas de entender la sociedad y su funcionamiento, para poder entender mejor una situación; inclusive, si se investiga por prestigio, ego, plantea un posicionamiento ético, aunque no sea compartido. En la la formación (tratar con respeto a los estudiantes..), la intervención, también está presente la ética En el Simposio(representa los desafíos contemporáneos del TS.) subrayó la complejidad del trabajo social en la actualidad, destacando la importancia de los instrumentos utilizados y la necesidad de reflexionar sobre su origen y aplicación en la práctica profesional. Esta discusión también resalta el desafío de definir claramente el ámbito y las herramientas del trabajo social, así como la relevancia de una formación que contemple esta diversidad de fuentes.  

Los instrumentos que utilizan el TS son:



1. Observación:

esencial para comprender el mundo social. Se destaca su capacidad para proporcionar una visión más integral y totalizadora de la realidad, ayudando a superar la fragmentación en la comprensión de los problemas.

2. Relacionamiento:

es un resultado de los procedimientos profesionales. Sin embargo, otros sostuvieron que, debido a su intencionalidad y uso sistemático en el trabajo social, debería ser clasificado como instrumento.

3. Abordaje:

Se entiende como un canal inicial de comunicación que puede establecer vínculos entre distintos espacios, aunque algunos lo ven más como un componente de la práctica profesional.

4. Entrevista:

fundamental, ya que permite profundizar en la situación del usuario y comprender mejor sus inquietudes y necesidades.

5. Visita domiciliaria:

se subrayó la necesidad de tener un cuidado extremo al realizarla, ya que implica acceder al espacio privado de las personas. Se enfatizó que su uso debe estar justificado y contextualizado, actuando como una afirmación de derechos.

6. Grupo y reuníón:

el trabajo con grupos puede llevarse a cabo de diversas maneras, dependiendo de la intencionalidad del profesional y de las necesidades de los usuarios. La reuníón se considera un instrumento que facilita la socialización de intereses y relaciones de poder, mientras que el trabajo grupal se percibe más como una práctica.

7. Información:

la información implica el registro de datos y aspectos del lenguaje verbal, no verbal y escrito, promoviendo un flujo de conocimiento.

8. Encaminamiento:

Se basa en la movilización de diversos instrumentos para integrar al usuario en la red de servicios, enfatizando su carácter operativo en el proceso de intervención. 


Barroco: La sociedad es una totalidad organizada por esferas que tienen sus regularidades propias. Cuando se habla de que las esferas de la realidad social (como la economía, la cultura y la política) se “complejizan”, significa que se vuelven más complicadas y variadas. A veces, al tratar de entender estas áreas, podemos caer en el error de pensar que se pueden analizar por separado, sin tener en cuenta cómo están conectadas entre sí. Esta forma de pensar puede llevarnos a entender mal la realidad social. Por ejemplo, si solo miramos un aspecto de la sociedad, como la economía, sin considerar cómo afecta a la cultura o a la política, podríamos llegar a conclusiones incorrectas. Estas explicaciones parciales pueden volverse populares, pero no reflejan la verdad completa. Por eso, según Barroco, es importante ver el “ser social” en su totalidad. Esto significa que debemos considerar todas las partes de la sociedad y cómo interactúan entre sí para tener una comprensión más precisa de la realidad. Al hacerlo, evitamos simplificaciones que pueden distorsionar lo que realmente está sucediendo en la sociedad.  

Las categorías sociales son entendidas como estructuras fundamentales que describen las condiciones que afectan a la sociedad en su conjunto. Estas categorías no son solo conceptos abstractos, sino que tienen una existencia objetiva y real, influyendo en la vida de las personas de manera general.Para entender lo que ocurre en la sociedad, es necesario comprender estas categorías, que tienen una dimensión objetiva y real. Ellas reflejan las determinaciones sociales y expresan el proceso histórico de reproducción del ser social. Al reproducir este proceso histórico real y comprender sus mecanismos internos, podemos llegar a un entendimiento más profundo de la realidad.

La ética se sitúa dentro de la totalidad social, donde todas las relaciones humanas son interdependientes. Para entenderla, es necesario ver la sociedad como un todo integrado, cuyo punto de partida es el fundamento ontológico-social, que Marx considera esencial para la existencia social del ser humano. El trabajo no solo es una actividad económica, sino un proceso de autoconstrucción que permite al ser humano desarrollar sus capacidades. Estas capacidades son mediaciones, como la sociabilidad (relaciones con otros), la conciencia (autoconocimiento), la universalidad (valores comunes) y la libertad (autonomía). No son naturales, sino que se adquieren a lo largo del tiempo a través del trabajo. Así, el ser humano se transforma a sí mismo y a su entorno mediante el trabajo, y esto es fundamental para su emancipación (proceso de liberación de una persona o grupo de las condiciones de opresión, subordinación o limitación que restringen su libertad y autonomía. ) y desarrollo en la sociedad.

El desarrollo de la sociabilidad implica la (re)creación de necesidades y formas de satisfacción, de lo que resulta la transformación del ser social y del mundo natural. Las necesidades básicas se convierten en necesidades sociales cuando las formas de satisfacerlas están determinadas por la sociedad. El ser humano responde a sus necesidades mediante el trabajo produciendo la principal diferencia con los animales.


El proceso de alienación el trabajador se aliena del objeto que él mismo creó, con ello se aliena de la producción y de la relación consigo mismo y con los otros. Se encuentra alienado porque se pierde de sí mismo y también pierde o está desvinculado de lo que produce. Todo el proceso de la actividad que le otorga identidad humana, ahora los convierte en máquinas/cosas, ya que se le indica qué, cómo y cuándo producir, por lo que la razón instrumental queda vacía de sentido humano ya que ellos no tienen poder de desicion en cómo hacer o crear las cosas, solo siguen órdenes Las actividades emancipatorias son acciones o procesos que buscan liberar a los individuos de condiciones de opresión o limitación. Aquellas que vencen la alienación de no poder comprender el mundo en su totalidad. En la vida cotidiana, existe el riesgo de caer en la ultra generalización, lo que lleva a la formación de prejuicios. Esto sucede cuando asumimos normas, hábitos, costumbres y creencias sin cuestionarlos críticamente. Los prejuicios son considerados moralmente negativos porque limitan la autonomía del ser humano; es decir, restringen su libertad de elección al distorsionar y reducir las verdaderas opciones disponibles. La autora sugiere que es importante profundizar y contextualizar las experiencias, ya que sin mediaciones, podemos caer en una percepción superficial de la realidad, basada únicamente en lo inmediato. Cuando la vida diaria se rige únicamente por criterios de utilidad práctica, se pierde el carácter de "praxis", que se refiere a la acción consciente y reflexiva.   

La praxis, sólo se alcanza cuando somos capaces de percibir la totalidad que nos envuelve. Para ello, es necesario superar la inmediatez y las generalizaciones que dominan nuestra vida cotidiana, y adoptar una postura reflexiva que nos permita reconocer la profundidad de lo que tenemos ante nosotros.

La moral cumple una función integradora, al establecer una mediación de valor entre el individuo y la sociedad; entre él y los otros, entre su conciencia y su práctica. Al mismo tiempo, produce nuevas mediaciones; influyendo, por ejemplo, en los sentimientos, a medida que valora los comportamientos y se reproduce por normas y deberes. El ser humano tiene una capacidad teológica (proyecciones en base al pasado, presente y futuro, etc) y la moral se funda sobre estas posiciones teológicas. Barroco propone una visión de la ética como una construcción consciente, crítica y socialmente situada, que junto a la moral se van a encargar de reproducir normas y creencias. Ésta sólo adquiere significado cuando se vincula con la praxis. Para Barroco, la ética está ligada a la emancipación y al desarrollo de las potencialidades humanas. La libertad, entendida como una capacidad colectiva y no individualista, es un objetivo central de la ética. La ética profesional está atravesada por conflictos y contradicciones

Ética:


Es el estudio de lo que está bien o mal en nuestras acciones y decisiones, y se enfoca en cómo podemos vivir de manera justa y libre en sociedad.

Moral:


Son las reglas y normas que una sociedad establece sobre lo que se considera correcto o incorrecto, guiando el comportamiento de las personas en su vida diaria.  


Madrid:
La observación en el trabajo social es un proceso intencional y sistemático que utiliza todos los sentidos para investigar y comprender fenómenos sociales. No se trata simplemente de ver lo que sucede, sino de analizar y entender profundamente la realidad social, cuestionando lo que a menudo asumimos como “natural”. Esta actividad requiere que los trabajadores sociales vayan más allá de una visión superficial y consideren los factores económicos, culturales y políticos que influyen en la situación observada. Al observar, el trabajador social no actúa de forma aislada, sino que se involucra en una relación social que afecta su percepción. Utiliza la observación en su práctica diaria, por ejemplo, al realizar entrevistas o redactar informes, lo que le ayuda a obtener información que puede no ser evidente para quienes están siendo observados. Es crucial recordar que el observador tiene un contexto social y cultural propio que influye en cómo interpreta lo que ve; por lo tanto, la observación nunca es completamente neutral, ya que nuestras experiencias, prejuicios y valores afectan nuestra comprensión de la realidad. Aún cuando se trate de objetivar, será el resultado subjetivo del observador. 

La recolección de información en el trabajo social conlleva ciertos riesgos y desafíos, ya que muchos fenómenos sociales no son evidentes y pueden estar ocultos a niveles más profundos. Además, el observador puede desarrollar un vínculo emocional con lo que está observando, lo que puede dificultar su capacidad para ver la realidad tal como es; esto puede llevar a interpretaciones erróneas o a la percepción de cosas que no existen. El texto también menciona las tres dimensiones del trabajo social, que se deben tener en cuenta durante el proceso de observación. La observación no es la única herramienta para recopilar información; debe complementarse con otros métodos, y es fundamental que sea una fuente confiable.

El proceso de observación se basa en un marco teórico que incluye la teoría del trabajo social, la concepción ontológica (que se refiere a la naturaleza de la realidad que se estudia) y las opciones políticas que informan el enfoque del trabajador social. Esto significa que el observador debe ser consciente de sus propios valores y creencias, así como del contexto social y político en el que opera. Para realizar una observación efectiva, se debe planificar cuidadosamente, definiendo el objeto de estudio, los objetivos de la observación y el contexto (como el lugar, el tiempo y el proceso). El objetivo es asegurar que la observación sea veraz, objetiva y confiable, y que se mantenga una buena comunicación durante el proceso.

En la observación social, se estudian tanto las conductas (lo que la gente hace) como las representaciones (lo que la gente dice y cree), es decir, las prácticas, valores y normas que forman parte de su vida cotidiana. Esto refleja la idea de que el conocimiento está condicionado por la sociedad y su contexto histórico, por lo que lo que entendemos como “verdadero” o “válido” depende de la época y la sociedad en la que vivimos.

Según Montaño (2003), la observación contribuye a la construcción de dos tipos de conocimiento:


• Conocimiento situacional: Lo que se aprende sobre un contexto específico o situación particular.

• Conocimiento teórico: Las teorías o conceptos más amplios que se generan a partir de esas observaciones.

Se menciona la observación participante, una técnica que proviene principalmente de la antropología, se utiliza en estudios etnográficos y naturalistas, es decir, en la observación directa de grupos en su entorno natural . Aunque su origen es en la antropología ha sido adoptada por muchas otras disciplinas, como la sociología, la geografía humana, la psicología social, el trabajo social, la comunicación y la ciencia política.


Fases de la observación:



1. Aspectos éticos:

Antes de realizar cualquier observación, es esencial considerar los aspectos éticos. Esto está relacionado con la dimensión ético-política, es decir, respetar los derechos de las personas observadas, asegurarse de que no se les haga daño y actuar con transparencia y respeto.

2. Entrada y establecimiento del rapport:

El siguiente paso es “entrar” en el espacio o comunidad que se va a observar y establecer un vínculo de confianza con las personas. Este vínculo de ida y vuelta (rapport) permite que los observados se sientan cómodos y dispuestos a participar. Es importante familiarizarse con el contexto y las personas clave (informantes) para que la  observación sea efectiva.

3. Captura y registro de la información:

Durante la observación, es necesario registrar la información de manera precisa y detallada. Esto se puede hacer mediante notas escritas, grabaciones de audio o video, dependiendo del contexto. La forma en que se registra la información está fundamentada en las teorías que el observador utiliza, las posturas políticas que adopta y su concepción de lo que es el ser humano y la realidad que observa. 

Para observar:


1.Tener claridad y explicitar marcos referenciales teóricos y éticos

2.Definir el objeto de la observación, los objetivos y el contexto. Delimitar el objeto es fundamental para una adecuada aplicación de la técnica, por lo que se debe considerar el contexto en el cual se realiza la observación.

Se observa para:


desarrollar entrevistas, confeccionar informes sociales y complementar información ya relevada.

Modalidades de la observación:


La modalidad de observación está estrechamente vinculada a la posición ético-política, no hay posibilidad de intervención neutra. Su utilización debe determinarse posteriormente a partir del objeto que se desea estudiar.

Definir modalidades de observación en función del objeto que se desea conocer permitirá aprender la procesualidad, superar la superficialidad aparente y realidad fragmentada.

1. Observación de la fenosituación:

El trabajador social observa de manera discreta lo que puede ver o percibir directamente con los sentidos, como comportamientos o hechos visibles. Se trata de recopilar datos que ya están disponibles y son fácilmente accesibles.

2. Observación del proceso:

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