El Estado Fascista: Discurso de Mussolini (1922) y Contexto Histórico
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Nos encontramos ante un documento que se titula "El Estado Fascista", extraído del discurso de Mussolini de septiembre de 1922.
Naturaleza del Documento
Se trata de un texto histórico circunstancial de carácter político, debido a que trata asuntos relacionados con el estado liberal de Italia de dicha época.
Contexto Espacio-Temporal (C-E-T)
El documento que nos ocupa tiene fecha de septiembre de 1922, pocos años después del fin de la Primera Guerra Mundial, en la que Italia luchó del lado de los países aliados. El comienzo de la década de 1920 quedó marcado por las dificultades económicas y sociales de la posguerra, así como por la decepción sufrida en Italia del reparto de territorios tras los tratados de paz aplicados a los vencidos.
Autor
El autor de este discurso es Benito Mussolini, dictador italiano desde 1924 hasta su muerte en 1945. Asimismo, fue el fundador de los fascios di combattimento, grupo extremista.
Destinatario
El texto está destinado a la totalidad de la población italiana.
Finalidad
La finalidad del discurso es dar a conocer parte de las ideas políticas fascistas que pretendían sustituir el estado liberal parlamentario por un estado autoritario.
Ideas Principales y Secundarias
La idea principal gira en torno a las intenciones políticas nombradas en el discurso de sustituir el sistema parlamentario por un estado totalitario. Las ideas secundarias del texto se muestran en los ejemplos para desmontar el sistema parlamentario, como por ejemplo, que el estado está por encima de todo. Otra idea es la denuncia que hace contra el sistema parlamentario, que queda definido como incapaz de hacer frente a la situación.
Contexto Histórico
Tras el final de la Primera Guerra Mundial a finales de 1918, se produjo una situación desigual para los participantes en la contienda. Los vencedores trataron de salir fortalecidos por medio de las indemnizaciones de guerra y la anexión de territorios; en cambio, los vencidos fueron humillados sin posibilidad de negociar ningún punto del armisticio. En el caso que nos ocupa, relacionado con el texto, la Italia de los años 20, la situación no era muy diferente. Al finalizar la guerra, Italia era un país con graves dificultades económicas y con un sistema parlamentario liberal en plena crisis debido a la creciente agitación y malestar social. La anexión del territorio de Istria fue considerada como un pobre botín de guerra por los grupos nacionalistas que reivindicaban un papel de Italia de mayor protagonismo en el concierto internacional.
En relación con este malestar generalizado en Italia de posguerra, surgieron los fascios di combattimento, fundados por Mussolini, quien decidió reorientar a este grupo paramilitar en 1921 y creó el Partido Fascista para participar del juego parlamentario en la Italia de Víctor Manuel III. A partir de este momento, el partido fascista inició un pulso con las fuerzas de izquierdas que tuvo su punto culminante en dos fases. La primera fue durante la huelga general convocada por las fuerzas de izquierdas a finales de agosto de 1922, en la que los fascistas actuaron como esquiroles y la hicieron fracasar. La segunda fase tuvo lugar en octubre de 1922, que se conoce como la Marcha sobre Roma, en la que los fascistas, con Mussolini al frente, iniciaron una marcha sobre la capital para presionar y pedir la entrada en el gobierno, aspirando a alguna cartera ministerial. La realidad fue que la Marcha sobre Roma supuso la entrega de la jefatura del gobierno por parte del rey Víctor Manuel III a Mussolini, iniciando un peligroso camino hacia la dictadura.
Conclusión
A partir del ascenso al poder de Mussolini y los fascistas, el estado italiano parlamentario pasó a un segundo plano hasta que en 1925 se inició un proceso para convertir el país en un estado totalitario, primero con el beneplácito del propio monarca y más tarde con el reconocimiento de la Iglesia Católica. En la década de 1930, Mussolini ejerció como un dictador pleno, esto es, con plenos poderes y gobernando con total autoridad. Estos planteamientos dictatoriales de extrema derecha le harán alejarse de las democracias europeas y acercarse progresivamente a la Alemania nazi como único aliado natural, encaminándose hacia la Segunda Guerra Mundial.