Epistemología de David Hume: Tipos de Conocimiento y Causalidad

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Tipos de conocimiento (racional o científico)

De acuerdo con la distinción que hace David Hume entre impresiones e ideas, introduce una importante distinción a los modos o tipos de conocimiento. Hay dos tipos:

  • Relaciones entre ideas: Es el conocimiento de la relación existente entre las ideas (ciencias formales, lógica, matemáticas). Aunque todas las ideas procedan de la experiencia de los hechos, la relación entre las mismas es independiente de la experiencia. Se expresan mediante juicios analíticos, que son aquellas proposiciones en las que el predicado está contenido en el sujeto; basta con analizar el sujeto para comprender que el predicado le es necesario. Fundan su verdad en el principio de identidad, puesto que el predicado expresa algo ya contenido en el sujeto. Son tautológicos, expresan relaciones entre ideas y poseen otros caracteres peculiares: son universales y, por tanto, necesarios. Su verdad es conocida independientemente de la experiencia.
  • Cuestiones de hecho: Nuestro conocimiento puede referirse a hechos, a los hechos mismos. Este tipo de conocimiento no puede tener otro fundamento y justificación que la experiencia sensible misma. Se expresan en juicios sintéticos, que son aquellas proposiciones en las que el predicado no está contenido en la noción del sujeto; es decir, analizando el sujeto no podemos saber qué dice el predicado. Los juicios sintéticos que expresan cuestiones de hecho fundan su verdad en la experiencia sensible y, por ello, no son universales ni necesarios (física y ciencias experimentales).

El principio de causalidad

El principio de causalidad es el que establece la relación o conexión necesaria entre causa y efecto.

Para que este efecto sea verdadero, tendrá que ser una relación entre ideas o una cuestión de hecho fundada en impresiones. El principio de causalidad no es una relación entre ideas, pues la relación que une la causa con el efecto podría ser conocida por un razonamiento "a priori"; bastaría con que la mente examinara rigurosamente una supuesta causa para encontrar en el análisis de la misma un determinado efecto. Pero al decir esto, no es cierta la relación entre causa y efecto. Son, pues, necesarias la observación y la experiencia.

Intentemos averiguar si el principio de causalidad es una cuestión de hecho fundada en impresiones. Si la idea de causación no es una relación entre ideas que pueda ser conocida "a priori", deberá derivarse de alguna relación entre fenómenos conocidos por la experiencia.

Elementos de la relación causa-efecto

La relación causa-efecto de dos fenómenos, según Hume, envuelve diferentes circunstancias relevantes:

  • Contigüidad espacial: El fenómeno causa y el fenómeno efecto se hallan contiguos en el espacio, próximos el uno al otro; siempre concebimos la causa cercana al efecto. Es un elemento de la relación causa-efecto.
  • Sucesión temporal: El fenómeno causa y el fenómeno efecto están relacionados sucesivamente en el tiempo; es decir, la causa es anterior o tiene prioridad temporal respecto del efecto, y este sigue o es posterior a la causa. Es otro elemento de la relación causa-efecto.
  • Regularidad: Estas relaciones de contigüidad espacial y de sucesión temporal no son, sin embargo, suficientes para delinear y definir lo que es la causa de un efecto dado. Es preciso otro factor o elemento básico: la regularidad o constancia en la contigüidad sucesiva. Es otro elemento de la relación causa-efecto.
  • Conexión necesaria: Hume observa que la relación causal se concibe normalmente como una conexión necesaria entre la causa y el efecto. Por lo tanto, no podemos conocer con certeza que, dada una causa, se producirá necesariamente el efecto; siempre será así.

Tenemos un conocimiento pretendido por inferencia causal de los hechos no observados que no es, en rigor, conocimiento, sino suposición o creencia; esto no significa que no estemos absolutamente ciertos de los mismos. La certeza de esta creencia proviene, según Hume, del hábito o de la costumbre de haber observado en el pasado que siempre que sucedió un fenómeno, ocurrió otro a continuación; es decir, de la observación frecuente de una sucesión regular entre dos fenómenos contiguos en el espacio, y esto es lo que nos hace hablar de la relación causa-efecto.