La Dramaturgia Española del Siglo XX: Géneros, Autores y la Renovación Escénica
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El Teatro Cómico y la Renovación Dramática en el Primer Tercio del Siglo XX
Dentro del teatro cómico, un tipo que alcanzó gran éxito de público fue la comedia costumbrista y el sainete. Destacan figuras clave como Carlos Arniches y los hermanos Álvarez Quintero.
Carlos Arniches (1866-1934): Del Sainete a la Tragedia Grotesca
Con Arniches, el tradicional entremés gana en profundidad y su humanidad es mayor. En su producción se distinguen dos sectores principales:
- Los sainetes de ambiente madrileño: Obras que reflejan el habla castiza de Madrid.
- La tragedia grotesca: Obras en las que la peripecia cómica envuelve y zarandea a unos seres desgraciados o insignificantes. La caricatura se humaniza.
Ejemplos de sainetes son El santo de la Isidra (1898) o El amigo Melquiades; en la línea de la tragedia grotesca destacan La señorita de Trevélez (1916) o Los caciques (1920).
La fuerza expresiva de Arniches reside en su gracia verbal, en ese lenguaje que refleja el habla castiza de Madrid. Es indiscutible su habilidad en el diálogo cómico. En cuanto a su destreza dramática, hay que precisar: los sainetes repiten una y otra vez una fórmula elemental, aunque muy eficaz, teniendo en cuenta la simplicidad de los conflictos planteados en escena. Con la definitiva llegada de lo grotesco, Arniches demuestra su talento dramático, y es aquí donde están sus mayores logros.
Serafín y Joaquín Álvarez Quintero: El Costumbrismo Andaluz
El teatro de estos dramaturgos está compuesto por una serie de escenas con un movimiento escénico de probada eficacia dramática. Pero la Andalucía llevada a la escena por los Quintero es siempre la misma y siempre superficialmente bosquejada. Es una Andalucía sentimentalmente vista, tópica e incluso falsa, a fuerza de eliminar cualquier referencia a los problemas concretos de esa tierra.
El Astracán: Pedro Muñoz Seca
Hay que hacer mención, dentro de este teatro cómico, del género llamado astracán, cuyo creador fue Pedro Muñoz Seca (1881-1936). Se trata de unas comedias disparatadas cuyo único objetivo es provocar la carcajada. Destaca La venganza de don Mendo (1918).
El Teatro de Ideas y la Renovación Intelectual
El Teatro de Unamuno: Densidad y Confesión
Desde el punto de vista dramático, el teatro unamuniano no está plenamente conseguido, pero lleva consigo uno de los mundos más densos y profundos de la historia de la dramaturgia. Unamuno prescinde de la intriga y de la acción. Nuestro autor pone en escena a hombres y mujeres que se confiesan ante el espectador con un diálogo densísimo.
Técnicamente, Unamuno peca por defecto; ideológicamente, y para un público acostumbrado al fácil melodrama o a la vacía comedia de enredo, don Miguel peca por exceso. Su obra más destacada es El otro (1927), que plantea el problema de la personalidad.
El Teatro de Azorín: Tiempo, Felicidad y Muerte
Azorín siguió con interés las experiencias teatrales realizadas en Europa durante el primer tercio de siglo. Fruto de ello será la presencia activa de Azorín como dramaturgo en la escena española entre 1925 y 1936. En estos once años escribe prácticamente toda su producción dramática. Tres temas suele destacar la crítica en su teatro:
- El tiempo: Se muestra en Angelita (1930).
- La felicidad: Es la pregunta central de Brandy, mucho brandy (1927).
- La muerte: Una serie de reflexiones sobre la muerte conforman Lo invisible (1928), su obra más interesante.
El Teatro de Jacinto Grau: Ambición Cultural y Prosa Lírica
Jacinto Grau es una de las personalidades más interesantes del teatro español de este siglo. Se dedicó exclusivamente al teatro, un teatro denso y culturalmente ambicioso que no era el apropiado para los locales ni el preferido por el público español de entonces. Despertó, sin embargo, un gran interés en el extranjero.
Su producción es poco extensa y suele inspirarse en temas literarios o en grandes mitos. Su obra más lograda es El señor de Pigmalión (1921). Junto a la originalidad de temática y enfoque, debe destacarse su prosa, de calidades líricas próximas al refinamiento modernista.