Descartes y el Racionalismo: Contexto Histórico, Influencias y Claves Filosóficas

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El Racionalismo de Descartes: Contexto y Fundamentos

El pensamiento de René Descartes se forja en un contexto histórico-cultural que lo lleva a desconfiar de las creencias antiguas y del conocimiento sensible. Su principal objetivo fue establecer un conocimiento cierto y seguro, fundamentado en la razón. La geometría analítica le permitió expresar racionalmente aquello que se capta por los sentidos, demostrando que la estructura de la realidad es racional y solo puede ser conocida a través de la razón. Esta doctrina, representada por Descartes, se conoce como Racionalismo y marca el inicio de la Edad Moderna en la filosofía, un período dominado por cuestiones epistemológicas.

Tras la Revolución Científica, la filosofía se centró en el problema del conocimiento: ¿Cuál es el origen y fundamento del conocimiento verdadero? ¿Cuál es el método adecuado para alcanzar la verdad en las ciencias? El Racionalismo, que atribuye a la razón humana la capacidad de descubrir por sí sola ciertos conocimientos sobre la realidad, y el Empirismo, que afirma que el conocimiento se origina en la experiencia sensible, son las dos corrientes filosóficas que responden a estas preguntas.

Influencias en el Pensamiento Cartesiano

Aunque Descartes es un pensador original, recibe influencias de diversas corrientes filosóficas de su época:

  • Del estoicismo, resurgido en el Renacimiento, adopta principios para sus reglas provisionales de la moral.
  • El nuevo enfoque del escepticismo, promovido por Montaigne y Francisco Sánchez, lo lleva a establecer la duda como una fase fundamental de su método.
  • Del agustinismo, toma la importancia dada al sujeto, aunque Descartes realiza un análisis metafísico y no psicológico.
  • Aunque critica a la escolástica, no logra superarla por completo. Continúa utilizando la noción de sustancia (res) para referirse al yo y organiza su sistema filosófico en torno a tres nociones metafísicas: Alma, Dios y Mundo.

Contexto Histórico y Social del Siglo XVII

La filosofía de Descartes se desarrolla durante la primera mitad del siglo XVII, una época marcada por profundas crisis en diversos ámbitos:

  • Economía: Aunque la economía seguía siendo predominantemente agrícola, comenzaba a desarrollarse un capitalismo comercial vinculado a la producción y la manufactura. En este contexto, surge el mercantilismo.
  • Sociedad: Se mantenía la sociedad estamental, agudizándose los antagonismos sociales con numerosas revueltas campesinas en protesta por los impuestos reales.
  • Demografía: Se produjo un descenso demográfico debido a las hambrunas y epidemias, como la peste, que asolaron Europa.
  • Política: En Francia, se mantenía el absolutismo monárquico, mientras que en Inglaterra se instauraba la monarquía parlamentaria.
  • Arte y Literatura: Surgió el Barroco, un estilo que sobrevaloraba la exageración y el movimiento, reflejando el sentir de una época en crisis, donde la inestabilidad y la búsqueda de respuestas eran constantes.
  • Religión: Las guerras de religión (como la Guerra de los Treinta Años, en la que participó Descartes) y las consecuencias culturales de la Reforma protestante, especialmente la defensa de Lutero del "libre examen" de las Sagradas Escrituras, marcaron profundamente la época.

Recepción y Legado del Pensamiento Cartesiano

En este contexto de control ideológico, el pensamiento de Descartes fue inicialmente mal recibido por dos razones principales:

  1. Negaba el principio de autoridad, estableciendo la certeza como el nuevo criterio de verdad.
  2. Fue muy crítico con la filosofía escolástica, la filosofía oficial de la Iglesia católica y del Tribunal de la Santa Inquisición, y la predominante en las Universidades.

Sin embargo, la Revolución Científica, el descubrimiento de América y la difusión de la cultura gracias a la imprenta, hicieron imparable la caída de la imagen aristotélica del mundo, con su escala invariable de valores morales.