Crítica de Kant a la metafísica: psicología racional, teología y el uso práctico de la razón
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Crítica a la metafísica y exposición de sus razonamientos dialécticos
Kant no niega la referencia a esos objetos; lo que reprocha a la metafísica es su pretensión de ofrecer conocimiento sobre los mismos. La metafísica no es una ciencia capaz de aumentar nuestro conocimiento del alma, del mundo y de Dios. La ciencia aplica las categorías del entendimiento a los fenómenos, pero lo que hace la metafísica es muy distinto: toma las categorías del entendimiento y se las aplica a las ideas de la razón pura. Es decir, actúa como si Dios, el alma y el mundo fueran un fenómeno más. Esto explica que las distintas partes de la metafísica (psicología, cosmología y teología) estén llenas de falacias y argumentos erróneos.
Crítica a la psicología racional
Kant llama psicología racional a la disciplina metafísica cuyo objeto de estudio es la idea del alma. La cosmología tiene al mundo por objeto y la teología a Dios. Para Kant, la teoría del alma es falsamente considerada como ciencia. La psicología racional estudia el alma como “yo pensante” y concluye que es una sustancia simple, única y que se relaciona con el mundo exterior.
Sin embargo, el “yo pensante” no es ninguna sustancia, sino tan solo la conciencia de mi pensamiento. Así, para Kant, la psicología racional puede reducirse a un mero paralogismo. Un paralogismo es un argumento o razonamiento falso que se plantea sin una voluntad de engaño. El paralogismo no depende de una confusión malintencionada en los términos, sino de un error de razonamiento.
- Objeto: la idea del alma como «yo pensante».
- Fallo: atribuir a ese «yo» la condición de sustancia simple e inmutable.
- Conclusión kantiana: la psicología racional produce paralogismos, no conocimiento científico.
Crítica a la teología
Kant critica todos los argumentos con los que la teología ha pretendido demostrar la existencia de Dios. A modo de ejemplo, veamos su crítica al argumento ontológico: dicho argumento intenta probar la existencia de Dios afirmando que, dentro de la esencia de Dios, se encuentra la existencia: Dios sería el ser perfecto y la existencia sería una perfección más, como la bondad o la omnipotencia.
Kant objeta que la existencia no es un atributo más de la esencia, como puede ser la bondad o la omnipotencia. Si a una cosa le quito la existencia, no le estoy quitando un simple atributo de su esencia, sino la existencia misma; por tanto, no se puede incluir la existencia como una parte de la esencia de una cosa.
No obstante, la crítica de Kant a la metafísica no implica que niegue la libertad, la inmortalidad o la existencia de Dios. Lo que sostiene es que tales nociones no son susceptibles de conocimiento teórico. La razón teórica no puede demostrar la existencia de Dios, pero tampoco su inexistencia.
Delimitación del uso correcto de las ideas de la razón
Las ideas de la razón no son una invención caprichosa; tienen un uso válido:
- Fundamento de la moral: no cabe un uso teórico de ellas, pero sí un uso práctico: son los postulados[1] de todo juicio moral.
- Uso regulativo del conocimiento: las ideas de la razón son útiles y necesarias para la investigación científica si se toman como ideales que, aunque inalcanzables, orientan y estimulan la investigación científica[2].
Kant II: La ética formal kantiana
El uso práctico de la razón
Kant distingue dos usos de la razón:
- Uso teórico: en su uso teórico la razón aplica sus categorías a los objetos que son captados por nuestros sentidos.
- Uso práctico: en su uso práctico la razón toma decisiones de acuerdo con la ley que procede de ella misma. Kant identifica la razón práctica con la voluntad.
El proyecto ético de Kant
Kant quiere construir una ética que sea autónoma, universal y necesaria. Para ello se lanza a la búsqueda de un fundamento a priori de la moral. El punto de partida de la investigación de Kant es el «factum moral»: la moralidad es un hecho indiscutible; todos nos sentimos responsables de nuestros actos y somos conscientes de nuestro deber. Es un hecho que el ser humano es un sujeto moral.
Características del proyecto kantiano
- Autonomía: la moral debe surgir de la propia razón práctica, no de condicionamientos externos.
- Universalidad: las máximas morales deben poder ser adoptadas por cualquier agente racional.
- Necesidad: la validez moral no depende de experiencias contingentes sino de principios racionales a priori.
[1] Conservado el marcador original para referencias posteriores.
[2] Conservado el marcador original para referencias posteriores.