La Conquista y Colonización de América: El Imperio Español en los Siglos XVI y XVII
Enviado por Comunidad Xuletas y clasificado en Historia
Escrito el en
español con un tamaño de 4,35 KB
América Hispana: Siglos XVI y XVII
Descubrimiento y Conquista
La conquista de los grandes imperios prehispánicos fue relativamente rápida debido a varios factores clave:
- La superioridad técnica y armamentística de los europeos, especialmente las armas de fuego.
- El uso de medios de locomoción como las flotas y la caballería, esta última desconocida en América.
- La fragilidad estructural de los propios imperios americanos, a menudo con tensiones internas que los conquistadores supieron aprovechar.
Los conquistadores que llegaron a América eran mayoritariamente súbditos castellanos, aunque también participaron personas de otros reinos hispánicos. Entre ellos predominaba una mesocracia de hidalgos, mercaderes y funcionarios, con alguna representación de artesanos y labradores. Estaban motivados por la sed de dinero y gloria, pero también por un ideal medieval de cruzada y lucha por la fe.
A ellos les correspondió la tarea de crear el imperio, ya que la ocupación de nuevas tierras no fue una empresa dirigida directamente por la monarquía. Se puede decir que la conquista fue, en el fondo, una empresa privada donde la Corona se reservaba el derecho de dictar las normas y legitimar la posesión. Las condiciones quedaban reguladas en un contrato o capitulaciones entre la monarquía y el conquistador.
La Colonización Americana y la Explotación Indígena
Una vez conquistado un territorio, era necesario estructurarlo y colonizarlo. Este proceso fue, en gran medida, un trasplante de instituciones castellanas a América. El primer paso solía ser la fundación de ciudades, desde las cuales se controlaba la región circundante. Como recompensa, los conquistadores o expedicionarios recibían tierras.
Una característica fundamental de la colonización española fue el alto grado de mestizaje. Los colonos españoles se mezclaron con relativa rapidez con la población indígena, dando lugar a una abundante población mestiza. Sin embargo, la población indígena descendió bruscamente tras la conquista, principalmente a causa del contacto con enfermedades europeas para las cuales no tenían defensas biológicas, así como por el trato brutal que recibieron de muchos colonizadores.
El Papel de la Iglesia
Un aspecto fundamental en la colonización fue el papel de la Iglesia y la iniciativa misionera. La conquista de América se concibió, desde un principio, como una empresa de evangelización. Los monarcas españoles consiguieron de los papas considerables atribuciones en materia eclesiástica, conocidas como el Derecho de Patronato. Gracias a ello, el Consejo de Indias se convirtió en la máxima autoridad religiosa para América, y la Iglesia americana se fue acercando a la imagen de una iglesia nacional.
En una primera fase, los obispados americanos dependieron del arzobispado de Sevilla, pero la enorme distancia impuso la necesidad de autonomía. Así, Carlos I creó los primeros arzobispados en el continente:
- México (1547)
- Lima (1547)
- Santo Domingo (1547)
- Santa Fe de Bogotá (1565)
El Derecho de Patronato se aplicó rigurosamente durante todo el período colonial, y antes de partir hacia sus diócesis, los obispos debían jurar fidelidad al rey.
Sistemas de Trabajo y Explotación
La explotación de la mano de obra indígena fue crucial para la economía colonial. Se establecieron varios sistemas de trabajo forzado:
- La Encomienda: Consistía en la asignación de un grupo de indígenas a un colono (el encomendero). Los indígenas debían tributar o trabajar para él y, a cambio, el encomendero tenía la obligación teórica de evangelizarlos y protegerlos. Este sistema fue uno de los motores de la conquista, ya que permitió movilizar una ingente mano de obra.
- El Repartimiento: Consistía en la asignación de contingentes de indígenas a los colonos para desempeñar un trabajo obligatorio durante un tiempo determinado.
- La Mita: Era un sistema de trabajo forzado, de origen incaico, adaptado por los españoles para la explotación de las minas, especialmente las de plata como la de Potosí.