Análisis de La familia de Carlos IV y Las Majas de Goya

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Resumen

El documento analiza dos obras de Francisco de Goya: La familia de Carlos IV (1800-1801), con su composición en friso, el autorretrato del pintor y la comparación con Las Meninas de Velázquez, y Las Majas, la pareja de cuadros vestida y desnuda, con sus posibles interpretaciones. Permite conocer el estilo, el contexto y la recepción de ambas pinturas.

Puntos clave

  • La familia de Carlos IV (1800-1801), óleo sobre lienzo del Museo del Prado, sigue una composición de friso típicamente neoclásica con la reina en el centro.
  • Goya se incluye en el cuadro como Velázquez en Las Meninas, pero a diferencia de este, transmite sensación de ahogo y una pose fría y calculada.
  • Goya realizó bocetos previos de los miembros de la familia real en el verano de 1800 antes de componer la obra definitiva.
  • Las Majas (1800-1805) son dos cuadros de la misma mujer, vestida y desnuda, que se interpretan como amor terrenal y amor sagrado según las teorías neoplatónicas.
  • La Maja Desnuda y La Maja Vestida presentan tratamientos técnicos diferentes: acabado académico en la primera y pincelada suelta en la segunda.
  • Goya fue acusado de pornógrafo por la Inquisición, y La Maja Desnuda permaneció oculta al público hasta 1900.

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Análisis de la Obra de Francisco de Goya: La Familia de Carlos IV

Información General

Obra

: La Familia de Carlos IV

Autor

: Francisco de Goya

Fecha

: 1800-1801

Estilo

: Neoclásico

Material

: Óleo sobre lienzo

Localización

: Museo del Prado, Madrid

Análisis de la Obra

Paralelamente a su actividad como cartonista, Goya realizó una serie de retratos para la nobleza madrileña (La Condesa de Chinchón, La Familia del Duque de Osuna, etc.) y comenzó a adquirir cierto prestigio, consiguiendo el cargo de Pintor de Cámara y el encargo de retratar a la familia real.

En el verano de 1800, Goya realizó una serie de bocetos de los miembros de la familia (que también se conservan en el Museo del Prado), a partir de los cuales compuso la obra definitiva.

Orgulloso de su nueva posición, Goya se incluye en el cuadro, como Velázquez en Las Meninas. Sin embargo, las similitudes con la obra de Velázquez terminan ahí. Frente a la sensación de espacio y atmósfera de la obra velazqueña, en esta la sensación es de ahogo, de falta de espacio, al carecer de punto de fuga y situar a todos los personajes en hilera y en plano único, solo roto por la posición adelantada de algunos pies.

Tampoco se encuentra la naturalidad de instantánea que Velázquez logró en Las Meninas, sino una pose fría y calculada. El esplendor aparente de los ropajes no puede ocultar la vulgaridad de quienes regían los destinos de España: la mirada fría del futuro Fernando VII (de azul, a la izquierda), el rostro bonachón del rey, etc. A pesar del evidente intento de adular, Goya no puede ocultar sus simpatías por el rey y los infantes, y su antipatía por la reina y el príncipe de Asturias.

Los personajes que aparecen en el cuadro están todos perfectamente identificados: el rey y la reina María Luisa, con los infantes y el príncipe de Asturias, la hermana de Carlos IV y, a la derecha, su hermano Antonio con su mujer y sus hijos, los príncipes de Parma. La única que no ha podido ser identificada es la mujer que aparece al lado del príncipe Fernando con el rostro vuelto hacia el fondo; por ello, se ha supuesto que pudiera tratarse de la futura mujer de Fernando VII, aún desconocida.

La composición es de friso, típicamente neoclásica, con la reina en el centro (desplazando al rey del lugar de privilegio) y el resto de los personajes dispuestos simétricamente a ambos lados. El acabado, sin embargo, no es muy académico, sino que utiliza la técnica "preimpresionista" de sus últimos cartones, con un toque ligero y espontáneo, a medio camino entre el acabado pulido y preciso del Cristo crucificado que pintó para su ingreso en la Academia de San Fernando, y la soltura técnica de la que Goya hace gala en los bocetos que realizó para la obra. En la paleta utilizada predomina la gama fría, con una marcada preferencia por los colores platas y azules.

Análisis de la Obra de Francisco de Goya: Las Majas (La vestida y la desnuda)

Información General

Obra

: Las Majas (La vestida y la desnuda)

Autor

: Francisco de Goya

Fecha

: 1800-1805

Estilo

: Neoclásico

Material

: Óleo sobre lienzo (223 x 290 cm)

Localización

: Museo del Prado, Madrid

Análisis de la Obra

Son una pareja de cuadros que representan a la misma mujer, vestida en uno y completamente desnuda en el otro, tumbada sobre un diván con las manos cogidas por detrás de la cabeza. Su cronología es discutida, lo mismo que su finalidad. Parece ser que fueron propiedad de Godoy (el valido de Carlos IV), quien las tenía en su despacho, pero no una al lado de la otra, sino la vestida sobre la desnuda y con un sistema de resortes que permitía elevar el primer cuadro, dejando a la vista el desnudo.

Aunque, indiscutiblemente, forman pareja, el tratamiento técnico es muy diferente en las dos obras: abocetado e "impresionista" en La Maja Vestida y acabado, casi relamido, en La Maja Desnuda. Nada se sabe de la mujer representada, aunque es claramente una mujer real y no una diosa. La leyenda sostiene que la propia duquesa de Alba posó para las obras, lo que no parece muy verosímil.

Juan Manuel López Vázquez, profesor de la Universidad de Santiago de Compostela, las interpreta como una representación del Amor Sagrado y el Amor Profano, siguiendo las teorías neoplatónicas (Tiziano tiene un cuadro con el mismo tema). La Maja Desnuda sería el amor sagrado, celestial, de los neoplatónicos, y su desnudez sería un símbolo de la pureza. Como tal, le corresponde un estilo sublime, un acabado perfecto y académico que consigue calidades marmóreas en la piel nacarada de la mujer, cuyas carnes resaltan sobre el blanco de los cojines y el azul del diván en perfecta armonía cromática dentro de la gama fría (colores del cielo).

La Maja Vestida, sin embargo, sería la representación del amor terrenal (el atusamiento —colorete, túnica ceñida— es sinónimo de coquetería), al que corresponde un tratamiento "terrenal" de pincelada suelta y ligera, con predominio de la gama cálida (colores de la tierra).

De ser cierta la anterior interpretación, hay que pensar que sus contemporáneos no supieron entenderla. Goya fue acusado de pornógrafo por la Inquisición, y los cuadros acabaron pasando a la Academia de San Fernando, donde La Maja Desnuda permaneció oculta al público hasta 1900.

Preguntas frecuentes

¿Por qué Goya se incluyó en La familia de Carlos IV?

Goya se incluye en el cuadro, como Velázquez en Las Meninas, orgulloso de su nueva posición de Pintor de Cámara y del encargo de retratar a la familia real.

¿Quién posó para Las Majas?

Nada se sabe con certeza de la mujer representada. La leyenda sostiene que fue la duquesa de Alba, aunque el texto indica que esta hipótesis no parece muy verosímil.

¿Qué significan La Maja Vestida y La Maja Desnuda según la interpretación de López Vázquez?

Según Juan Manuel López Vázquez, La Maja Desnuda representa el amor sagrado y La Maja Vestida el amor terrenal, siguiendo las teorías neoplatónicas.

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Test

1. ¿Qué estilo artístico caracteriza la composición de La familia de Carlos IV?
2. ¿En qué museo se conserva La familia de Carlos IV?
3. ¿Qué obra de Velázquez sirve de referencia a Goya en La familia de Carlos IV?
4. ¿Qué sensación transmite La familia de Carlos IV frente a la obra de Velázquez?
5. ¿Quién fue el valido de Carlos IV que poseía Las Majas?
6. ¿Qué técnica utiliza La Maja Vestida?
7. ¿Hasta qué año permaneció oculta La Maja Desnuda al público?

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