Virgilio y Horacio: Maestros de la Poesía Latina Clásica y sus Obras Inmortales
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Virgilio y la Eneida: Personajes, Lenguaje y Estilo
Personajes Clave de la Eneida
Eneas: Guerrero de la Ilíada que, aunque no destaca como Héctor u otros héroes, tampoco es insignificante. El mérito de Virgilio reside en haber construido un personaje importante y noble que pasa por la epopeya griega casi de puntillas. Eneas persevera en su destino; su obediencia al mandato divino es constante, casi obsesiva. Vence dificultades, como si el fatum tuviera que decir la última palabra.
Dido: Reina de Cartago, brilla con luz propia. Es una mujer enamorada y vital, protagonista del Libro IV de la Eneida.
Turno: Guerrero rival de Eneas, recuerda al héroe Héctor por su valor y sinceridad, y a Aquiles por su temperamento. Es un personaje importante en la segunda parte de la obra.
Niso, Euríalo y Palante: Jóvenes guerreros que mueren en la epopeya.
Los Dioses: Desempeñan un papel crucial. Se siente respeto por Júpiter, quien parece tener en sus manos las riendas del destino de Roma. Juno, Venus y Minerva actúan como intermediarias entre el padre de los dioses y los humanos, enfrascados en conflictos. La apelación al fatum y a las divinidades es una constante en la obra de Virgilio. Este tema responde a los rasgos del género: la trama sucede por la ira de Juno, que se manifiesta al principio de la obra y no se aplaca hasta el final de esta.
Lenguaje y Estilo de la Eneida
El lenguaje de Virgilio alcanza una perfección notable: sus frases simples permiten que el poema se lea con rapidez. Por ello, no se comprende cómo Virgilio pudo dejar en su testamento que se destruyera la obra, dada su sencillez y profundidad simultáneas.
El poema transmite una modernidad suficiente como para que tenga un atractivo entre los lectores actuales. Destaca el uso de la profecía, que introduce grandes momentos de la historia romana y permite alabar a Augusto, en quien se cumplen todos los presagios poéticos, así como la habilidad en la descripción de los personajes.
Horacio: Vida y Obra Lírica
Biografía de Horacio
Quinto Horacio Flaco (65-8 a.C.), nacido en Venusia, provenía de una familia de libertos. Su padre, encargado de cobrar impuestos, nunca abandonó una vida humilde. Horacio se trasladó a Roma y luego a Atenas para profundizar en la filosofía. Allí se encontraba cuando ocurrió el asesinato de César.
Marcado políticamente, retornó a Roma, donde se encontró con que le habían confiscado sus propiedades. Obtuvo el perdón del bando vencedor y consiguió un empleo como funcionario. Llamó la atención de Virgilio, quien lo introdujo en el círculo de Mecenas, su benefactor y amigo.
Producción Lírica de Horacio
Odas
Escritas entre el 30 y el 20 a.C., estas 103 composiciones toman como modelo a otros poetas. Horacio expone sentimientos y pensamientos sobre diversos aspectos de la vida, resumiendo sus ideales. Su tono es comedido y mesurado, y su perfil moral, notable. Su inquietud existencial se mueve entre una concepción epicúrea de la vida y la alabanza de una vida austera.
Épodos
Los 17 poemas, inspirados en Arquíloco, ofrecen un abanico de temas expresados con la agresividad y violencia propias de este tipo de composición. Por ejemplo, cuando se enfrentan Augusto y Marco Antonio, el tono es enérgico, reflejando la postura del autor y la situación por la que atravesaba Roma. Son composiciones de origen griego destinadas al insulto. Algunos de los Épodos conservan este carácter, mientras que otros tienen un carácter más lírico. Destaca “Beatus ille”, que ha dado nombre a un tópico literario. Por los Épodos desfilan personajes de la cultura, la política, la milicia y de su círculo de conocidos; tampoco las mujeres se libran de su crítica.
Carmen Saeculare
Este himno de tono propagandístico fue escrito en el 17 a.C. por encargo de Augusto. Es un poema destinado a ser cantado por un coro mixto en el que se rogaba a los dioses que Roma tuviera paz.
Horacio es considerado el gran purista de la poesía lírica. Es responsable de que se aprecie más la calidad técnica de sus poemas que el mensaje de sus versos. Fue mitificado, especialmente durante el Renacimiento.