Uruguay 1943-1952: Transición Democrática, Neo-Batllismo y el Camino al Colegiado
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Marco Político Uruguayo: 1943-1952
Una Presidencia para Completar la Transición Democrática: Juan José de Amézaga (1943-1947)
El presidente Juan José de Amézaga asumió el 1° de marzo de 1943 y gobernó hasta el 15 de febrero de 1947. Fue una figura clave, considerada adecuada para completar el período de transición democrática que el país había emprendido.
Política Internacional
Durante su mandato, se afirmó la política internacional pro-aliada en el contexto de la Segunda Guerra Mundial.
El Herrerismo, liderado por Luis Alberto de Herrera, siguió insistiendo en la prédica neutralista y denunciando los que consideraba propósitos imperialistas de los EE. UU., pero no logró cambiar la orientación mayoritaria de la opinión pública.
Dos hechos merecen destacarse en este contexto:
- A corto plazo, el intento de plasmar la llamada Doctrina Rodríguez Larreta (propuesta por el canciller Eduardo Rodríguez Larreta), que llegó a proponer en el concierto panamericano la necesidad de intervenir colectivamente en los asuntos internos de los países americanos que no adhirieran a los principios de la democracia y la defensa hemisférica.
- A mediano y largo plazo, y de indudables consecuencias, fue el comienzo de la estrecha vinculación que ligó a nuestras Fuerzas Armadas con los EE. UU.
La Gestión Interna
Diversos aspectos caracterizaron la gestión gubernamental en lo interno:
- La necesidad de reparar diversas injusticias y arbitrariedades cometidas en períodos anteriores, sobre todo con los funcionarios públicos.
- La búsqueda de un equilibrio en las relaciones económicas y sociales.
La Oposición del Herrerismo y sus Implicancias
El Herrerismo asumió la dura derrota electoral de 1942 y comenzó una difícil tarea de reconstrucción política. Aprovechó muy bien las dificultades internas del Partido Colorado y, además, levantó una bandera tradicional del Partido Blanco: el tema de la moral y la honradez en la gestión pública.
Los Comienzos del Neo-Batllismo: Presidencias de Tomás Berreta y Luis Batlle Berres (1947-1951)
El período que se inicia en 1947 marca el ascenso de una nueva corriente dentro del Batllismo, conocida como Neo-Batllismo, liderada por Luis Batlle Berres (quien asume tras el fallecimiento del presidente electo Tomás Berreta pocos meses después de asumir).
Contexto social: En 1950, hubo un gran reconocimiento hacia Uruguay por el campeonato mundial de fútbol ganado en el Maracaná, un evento de gran impacto popular.
En el gobierno de Luis Batlle se impulsó la industrialización, estableciendo industrias en el litoral del país (por ejemplo, en Paysandú). Hubo un aumento considerable de la burocracia estatal, en parte explicado por la búsqueda de fidelidad de voto. Este aumento del gasto público llevó a la necesidad de incrementar los impuestos para poder cubrir el déficit fiscal.
Se crearon fábricas orientadas a la sustitución de importaciones, como FUNSA (Fábrica Uruguaya de Neumáticos S.A.).
Hacia 1951, la economía uruguaya comenzó a debilitarse. El elevado gasto público, sumado a un contexto de conflictividad social con huelgas, reflejaba dificultades que también se experimentaban a nivel internacional.
Hacia el Ejecutivo Colegiado
Ante el debilitamiento económico y la fuerte figura de Luis Batlle Berres, surgió la idea de reformar la Constitución para establecer un Poder Ejecutivo Colegiado con 9 miembros, rotando la presidencia del cuerpo anualmente. Esta propuesta fue vista por algunos sectores, incluso dentro del Partido Colorado, como una posible solución para evitar una nueva presidencia de Batlle Berres.
El Herrerismo, si bien tradicionalmente crítico del presidencialismo fuerte, se opuso inicialmente a la fórmula específica del Colegiado que se negociaba. Finalmente, se elaboró un proyecto de reforma constitucional que se plebiscitaría junto a las elecciones de 1951 y daría lugar a la Constitución de 1952.
Según esta reforma, el Poder Ejecutivo pasaría de ser unipersonal a estar compuesto por un Consejo Nacional de Gobierno de 9 miembros: 6 pertenecerían al partido que ganara las elecciones y 3 al que le siguiera en número de votos.