Universalismo y Relativismo Moral: Sócrates frente a los Sofistas

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1. Universalismo y Relativismo Moral

La oposición entre universalismo y relativismo moral se plantea con las posiciones de Sócrates y los sofistas:

  • Universalismo moral: Es la postura ética que defiende la existencia de una verdad moral universal sobre cada cuestión moral concreta. Sócrates fue un defensor explícito del universalismo moral, que consideraba un vínculo indestructible con la razón del hombre. Esta perspectiva del pensamiento socrático se opone al convencionalismo moral de los sofistas.
  • Convencionalismo: Es la creencia, la opinión, el procedimiento o la actitud que considera como verdaderos aquellos usos y costumbres, principios, valores o normas que rigen el comportamiento social o personal, entendiendo que están basados en acuerdos implícitos o explícitos de un grupo social, más que en la realidad externa. El convencionalismo ético está relacionado con el relativismo moral y se opone al universalismo.

2. La Moral Convencional de los Sofistas

Los sofistas desarrollaron su actividad en la Atenas democrática del siglo V a. C. Los primeros filósofos de la naturaleza, los presocráticos, habían elaborado diferentes teorías para explicar el cosmos. Los sofistas y Sócrates cambiaron el objeto de la filosofía. A partir de entonces, el tema de reflexión sería la persona y la sociedad. Los sofistas eran viajeros y conocían diferentes culturas totalmente distintas a la griega. Por ello, reflexionaron sobre problemas referidos a las costumbres y las leyes. Como dice Protágoras, "la persona es la medida de todas las cosas".

Los sofistas fueron los primeros en sistematizar los contenidos de la ética y adoptaron posiciones relativistas y escépticas. Defienden que no solo la organización política que reflejan las leyes es convencional, sino que también lo es la moral.

La moral es convencional porque, si fuese de origen divino o natural, todas las personas sabrían por naturaleza qué es lo bueno y qué es lo malo. Pero el hecho es que no existe unanimidad de criterio respecto a qué es bueno o no, justo o injusto de un modo absoluto. La moral es convencional porque los valores y las normas cambian a través del tiempo y son diferentes de unas culturas a otras. Esta es la tesis del relativismo moral y cultural, defendida por primera vez por los sofistas. Lo único que permanece inmutable es la naturaleza humana, que vendría a ser lo esencial del ser humano si eliminamos todo aquello.

Según los sofistas, solo existen dos normas naturales de comportamiento: la búsqueda del placer y el dominio del más fuerte. Como conclusión, para los sofistas, la moral no es ni antinatural ni acorde a la naturaleza.

3. El Intelectualismo Moral de Sócrates

Para Sócrates, el objetivo de su filosofía era el ser humano, sobre todo en su dimensión ética y política. Para él era muy importante salvar la moral del relativismo y el escepticismo a los que la habían relegado los sofistas.

La vida moral y política necesita criterios claros sobre estos valores para poder desarrollarse adecuadamente. La posición de Sócrates en lo referente a la moral suele ser calificada como un intelectualismo moral. Según esta teoría, nadie obra mal a sabiendas. Quien conoce el bien actuará correctamente. Así, el saber es idéntico a la virtud.

No existe la culpa, sino la ignorancia, que consiste en valorar falsamente las cosas. La virtud es el conocimiento. Para saber si una persona es virtuosa, primero es preciso definir qué son la virtud, el bien y la justicia, para evitar el particularismo y la casuística, que son ignorancia.

Todo lo particular es relativo y Sócrates pretende un conocimiento universal, útil para todo el mundo, válido para todas las situaciones, propio y exclusivo de la razón. Sócrates afirma "solo sé que no sé nada" porque aún no ha llegado al conocimiento definitivo de la verdad.