Transporte, Financiación e Industria en la Revolución Industrial: Avances Clave
Enviado por Comunidad Xuletas y clasificado en Historia
Escrito el en
español con un tamaño de 3,75 KB
Avances en el Transporte: Ferrocarril y Navegación a Vapor
La Revolución Industrial impulsó una profunda renovación en los medios de transporte. El ferrocarril, con la locomotora de 1829 como símbolo, revolucionó el transporte terrestre gracias a su capacidad de carga, velocidad y la reducción de costes. Ya en el sector minero se utilizaban vagonetas sobre raíles tiradas por animales. El reto era crear una locomotora impulsada por la energía del vapor.
Richard Trevithick desarrolló la primera locomotora en 1804, inicialmente para el transporte de hierro. Posteriormente, el ingeniero George Stephenson perfeccionó estos modelos. En 1830, se inauguró la primera línea de ferrocarril moderna entre Manchester y Liverpool, utilizando una locomotora construida por Stephenson.
En cuanto al transporte marítimo, la aplicación de la máquina de vapor a la navegación fue lograda a principios del siglo XIX por el ingeniero Robert Fulton (1807). No obstante, los buques a vapor no superaron a los barcos de vela en el transporte de mercancías hasta finales del siglo XIX.
Financiación del Proceso de Industrialización
El crecimiento industrial requería un aumento y modernización del capital fijo (edificios y maquinaria). Inicialmente, la principal fuente de capital provino del ahorro individual o familiar (autofinanciación), y de las propias industrias, sin necesidad de crédito. Sin embargo, la creciente necesidad de capital para la creación de empresas impulsó el uso de otros medios de financiación.
Los bancos, preexistentes a la Revolución Industrial, incrementaron su importancia al mantener sus funciones principales: custodiar el dinero de los ahorradores y conceder préstamos. Otra vía de financiación fueron las sociedades anónimas, surgidas antes del siglo XIX. Al fundar una empresa, su capital se dividía en acciones, adquiridas por diferentes accionistas. De este modo, muchos ahorradores podían participar en la sociedad, recibiendo dividendos proporcionales a sus acciones.
El Liberalismo Económico y su Impacto
La Revolución Industrial se vio impulsada por una nueva doctrina económica: el liberalismo económico, que consolidó el capitalismo como sistema económico. Los principios del liberalismo económico fueron establecidos por pensadores británicos como Adam Smith, David Ricardo y Thomas R. Malthus. Estos autores defendían la libre contratación entre empresarios y trabajadores, así como la libertad de comercio entre naciones. Además, se oponían a cualquier intervención estatal en la economía.
La Revolución Industrial trajo consigo avances significativos, pero en sus inicios, esto se logró a costa del sufrimiento de la clase obrera. La no intervención del Estado en la economía permitía a los empresarios actuar sin restricciones frente a sus trabajadores. Esta situación generó graves injusticias sociales, dando origen al movimiento obrero.
Nuevos Sectores Industriales: Acero, Química y Otros Avances
La producción de acero, inicialmente costosa, experimentó un gran avance gracias a Bessemer, quien en 1856, con su convertidor, incrementó significativamente la producción. En 1877-1878, Thomas desarrolló un convertidor capaz de eliminar el fósforo. Otro método relevante fue el de los hermanos Martín y Friedrich Siemens. Estas innovaciones redujeron el precio del acero (aproximadamente un 50% entre 1850 y 1880), ampliando sus aplicaciones.
En la industria química, la investigación condujo al desarrollo de nuevos productos: abonos agrícolas, colorantes artificiales, explosivos y productos farmacéuticos. Además, se produjeron otros inventos significativos como el cine, las máquinas de coser y de escribir, y la bicicleta.