El Sexenio Democrático (1868-1874): Revolución, Constitución y Crisis en la España del Siglo XIX
El Sexenio Democrático (1868-1874): Un Periodo de Transformación en España
El Sexenio Democrático fue un periodo de inestabilidad política y social en la historia de España, que se extendió desde 1868 hasta 1874. Durante estos años, las fuerzas burguesas, con el apoyo de las clases populares, intentaron implantar un sistema liberal democrático en el país.
Causas de la Revolución de 1868: El Agotamiento del Sistema Isabelino
La Revolución de 1868, conocida como La Gloriosa, se gestó a raíz del agotamiento e impopularidad del régimen moderado y de la monarquía de Isabel II, sumado a una profunda crisis general del sistema capitalista.
1. Crisis Económica Generalizada
- Crisis Financiera (a partir de 1864): Se produjo el hundimiento de las compañías ferroviarias, cuya explotación no era rentable, lo que provocó el desplome del valor de sus acciones en la bolsa. También se hundieron las sociedades de crédito y bancos que respaldaban a estas compañías y las cotizaciones de la deuda pública.
- Crisis Industrial: La crisis financiera coincidió con una grave crisis industrial, especialmente en Cataluña. La Guerra de Secesión de Estados Unidos había interrumpido las exportaciones de algodón, y los precios de esta materia prima sufrieron un alza espectacular. Como consecuencia, algunas industrias tuvieron que cerrar, con el consiguiente aumento del paro.
- Crisis de Subsistencia: Las malas cosechas provocaron la subida del precio del trigo, alimento básico de la población, agravando la situación de las clases populares.
2. Crisis Política del Régimen de Isabel II
A la crisis económica se sumó la crisis del sistema político isabelino. El descontento era general; una gran parte de la población tenía motivos para alzarse contra un sistema que hacía oídos sordos a los problemas del país y que se mostraba incapaz de ofrecer soluciones.
El Pacto de Ostende y el Gobierno Provisional
En agosto de 1866, progresistas y demócratas exiliados firmaron en Ostende (Bélgica) un pacto en el que se establecían unos mínimos para una acción revolucionaria conjunta. Tras el éxito de la Revolución de 1868, los firmantes del Pacto de Ostende constituyeron un gobierno provisional. Este gobierno ordenó disolver las juntas revolucionarias, desarmar a los voluntarios y designó nuevos ayuntamientos y diputaciones con el fin de asegurar el orden y el control político del país.
La Constitución de 1869: Pilares de la Democracia Española
La Constitución de 1869 es considerada la primera democrática de nuestra historia. Sus principales características fueron:
- Proclamación de la soberanía nacional, de base popular.
- Establecimiento de una estricta división de poderes: un poder legislativo bicameral (Congreso y Senado), un poder ejecutivo y un poder judicial independiente.
- Definición de la forma de Estado como una monarquía democrática.
- Inclusión de una amplísima declaración de derechos, tanto individuales como colectivos, garantizando libertades fundamentales.
Tras la aprobación de la Constitución, el general Serrano fue elegido regente, y el general Prim pasó a dirigir el gobierno. Sus objetivos principales eran establecer un programa común que aglutinara a las diferentes fuerzas políticas y encontrar un nuevo monarca para España.
El Reinado de Amadeo I de Saboya (1871-1873): Un Monarca en Tiempos Turbulentos
Amadeo I de Saboya, hijo del rey de Italia Víctor Manuel II, aceptó la corona española. Desde un principio, declaró que no se impondría a la nación por la fuerza, y así lo cumplió. Sin embargo, su breve reinado estuvo marcado por una continua inestabilidad política y la incapacidad de formar gobiernos estables, lo que llevó a la desintegración de la coalición que lo había apoyado. Las razones de esta desintegración y la fuerte oposición fueron diversas:
- Crisis del Partido Progresista: La fragmentación interna del partido que lo había traído al trono.
- Oposición de los Moderados: Partidarios de la vuelta de los Borbones.
- Oposición de la Iglesia: Desconfianza hacia un monarca de la casa de Saboya, que había unificado Italia a costa de los Estados Pontificios.
- Desconfianza de la Oligarquía: La oligarquía agraria y financiera desconfiaba de un monarca extranjero y de las reformas liberales.
- Los Carlistas: Intensificaron su oposición, dando lugar a la Tercera Guerra Carlista.
- Oposición de los Republicanos: Que abogaban por un cambio de régimen hacia una república.
- Agravamiento de la Insurrección Cubana: La Guerra de los Diez Años en Cuba continuaba drenando recursos y generando descontento.
- Implantación de la IAT: La creciente influencia de la Internacional Anarquista de Trabajadores (IAT) y el movimiento obrero, que generaban tensiones sociales.
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