El Reinado de Isabel II: Moderados, Progresistas y la Década Moderada (1844-1854)
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Resumen
El texto explica el sistema político del reinado de Isabel II, marcado por la debilidad parlamentaria y la intervención militar. Describe las ideas y bases sociales de los partidos Moderado y Progresista, y analiza la Década Moderada (1844-1854), con la Constitución de 1845 y las reformas de Narváez. Termina anticipando la Revolución de 1854 y el Bienio Progresista.
Puntos clave
- Los partidos Moderado y Progresista eran los únicos con influencia real en un sistema liberal burgués basado en el sufragio censitario.
- Los moderados defendían el doctrinarismo, la propiedad privada y el orden público; los progresistas, la soberanía nacional y la Milicia Nacional.
- Los partidos carecían de estructura sólida y se basaban en adhesiones personales y clientelas.
- La Constitución de 1845 sustituyó la soberanía nacional por la soberanía conjunta del Rey y las Cortes, creó un Senado de miembros vitalicios y suprimió la Milicia Nacional.
- Durante la Década Moderada se crearon la Guardia Civil, un nuevo Código Penal y una reforma de la Hacienda basada en impuestos directos.
- El Concordato de 1851 restableció las relaciones con la Iglesia y reconoció a Isabel II como reina.
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Contexto Político del Reinado de Isabel II
El reinado de Isabel II se caracterizó por la victoria del liberalismo en un país que había pasado medio siglo en guerra. Sin embargo, este período estuvo marcado por la debilidad de un sistema parlamentario donde los partidos políticos recurrían a los militares para acceder al poder mediante el pronunciamiento.
Los Partidos Políticos
La vida parlamentaria se caracterizó por la presencia exclusiva de partidos burgueses; en la práctica, solo los moderados y los progresistas contaban con una influencia real.
El Partido Moderado
La filosofía política del Partido Moderado era el doctrinarismo, que se manifestaba en la primacía atribuida a dos instituciones: el Rey y las Cortes. Sus principios clave eran:
- Defensa del sufragio restringido (censitario), basado en la riqueza y la "inteligencia".
- Defensa de la propiedad privada.
- Defensa del orden público.
Su base social era heterogénea, compuesta por aristócratas, clases medias, burguesía, militares y funcionarios.
El Partido Progresista
Los progresistas, por su parte, defendían:
- La soberanía nacional.
- La Milicia Nacional.
- Los ayuntamientos democráticos.
- Una mayor libertad de imprenta.
- El liberalismo económico.
Su base social la conformaban la pequeña clase media y las clases populares. Los gobiernos progresistas fueron muy cortos (1840-43, 1854-56, 1868-74).
Durante esta época, ni moderados ni progresistas constituyeron partidos claramente estructurados. Se basaban más bien en un sistema de adhesiones personales y de clientelas, lo que explica su falta de cohesión. El régimen liberal marginó de la vida política a la gran mayoría del país, ya que ni los campesinos ni el creciente número de obreros industriales o trabajadores urbanos se vieron representados.
La Década Moderada (1844-1854)
El general Narváez, líder indiscutible de los moderados, fue el principal inspirador de la Constitución de 1845 y de las leyes del período.
La Constitución de 1845
Este nuevo texto constitucional, que estuvo en vigor hasta 1869, trataba de garantizar al régimen moderado el ejercicio del poder, suprimiendo los principios progresistas de la Constitución de 1837.
- En el preámbulo, el principio de soberanía nacional quedaba sustituido por el de la soberanía conjunta del Rey y las Cortes.
- Las Cortes se componían de dos cámaras: el Congreso y el Senado. El Congreso era elegido por sufragio censitario. El Senado se componía de miembros vitalicios elegidos por la Corona entre las élites de la nobleza, la Iglesia, el ejército y la administración, y serviría para limitar las reformas.
- El poder legislativo residía en las Cortes con el Rey.
- La declaración de derechos era muy teórica y tendría que concretarse en leyes posteriores.
- El Estado se comprometía a mantener el culto católico y al clero.
- Se suprimió la Milicia Nacional, que era, de hecho, una fuerza al servicio del partido progresista.
La mayoría de las reformas eran favorables a los moderados. La Constitución de 1845 provocó la indignación de los progresistas, que, cuando alcanzaron el poder en 1854, se dispusieron a elaborar una nueva constitución.
Desarrollo Político y Reformas de la Década
Una gran inestabilidad cubrió la Década Moderada. Narváez presidió varias veces el gobierno y, tras su primer mandato, se sucedió un largo período de inestabilidad. A partir del otoño de 1847, el temor hacia insurrecciones promovidas por los progresistas favoreció el regreso de Narváez. También contribuyó a ello el contexto de las revoluciones europeas de 1848. Así, el segundo gobierno de Narváez (1847-1851) se caracterizó por el empleo de la fuerza ante los focos de insurrección surgidos en Madrid, Andalucía y Levante.
Durante este tiempo, tuvo lugar una insurrección de orientación democrática que pedía el sufragio universal y la abolición de las quintas, así como un nuevo levantamiento carlista (la Segunda Guerra Carlista), que no concluiría hasta 1849. La "dictadura legal" de Narváez duró nueve meses. La enérgica actitud del gobierno madrileño frente a la revolución de 1848 determinó que Austria y Prusia prestaran su reconocimiento a la monarquía de Isabel II.
Se llevaron a cabo importantes reformas:
- Reforma de la Hacienda: Era necesario sanear las finanzas públicas. Se impulsó una reforma basada en los impuestos directos, a la vez que aumentaban los indirectos.
- Seguridad ciudadana: La creación de la Guardia Civil permitió la defensa del orden y trajo seguridad a una España rural habituada al bandolerismo.
- Legislación: Se aprobó un nuevo Código Penal.
- Relaciones con la Iglesia: Se restablecieron las relaciones con la Iglesia, muy deterioradas a raíz de la desamortización, mediante el Concordato de 1851. Con este acuerdo, el Papa reconocía a Isabel como reina y aceptaba la pérdida de los bienes ya vendidos. A cambio, el Estado restituía a la Iglesia el resto de sus bienes y establecía una dotación de culto y clero en el presupuesto.
Finalmente, la denuncia de la corrupción de la corte y la protesta frente al gobierno aproximaron a los descontentos. Entre febrero y julio de 1854, estos descontentos se articularon en tres revoluciones sucesivas que condujeron al Bienio Progresista.
El Bienio Progresista (1854-1856)
La Revolución de 1854
La Revolución de 1854, que dio inicio al Bienio Progresista, nació de la convergencia de dos procesos distintos.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencias había entre moderados y progresistas?
Los moderados defendían el doctrinarismo, el sufragio censitario, la propiedad privada y el orden público, con base en aristócratas, clases medias y militares. Los progresistas defendían la soberanía nacional, la Milicia Nacional y la libertad de imprenta, con base en la pequeña clase media y las clases populares.
¿Qué cambió la Constitución de 1845?
Sustituyó la soberanía nacional por la soberanía conjunta del Rey y las Cortes, creó un Senado de miembros vitalicios que limitaba las reformas y suprimió la Milicia Nacional. Estuvo en vigor hasta 1869.
¿Qué fue el Concordato de 1851?
Fue un acuerdo que restableció las relaciones con la Iglesia, muy deterioradas por la desamortización. El Papa reconoció a Isabel como reina y aceptó la pérdida de los bienes vendidos, mientras el Estado restituyó el resto de bienes y estableció una dotación para el culto y el clero.
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