Rasgos Esenciales del Poema de Mio Cid: Análisis Detallado

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Características del Poema de Mio Cid

El Poema de Mio Cid es una obra cumbre de la literatura medieval española. A continuación, se detallan sus características más relevantes:

  • Carácter oral: Referencias al público (segunda persona, imperativos, vocativos) y elementos deícticos (aquí, ahora).
  • Realismo: Se manifiesta en las referencias a lugares y personajes, en las descripciones (ropajes, batallas), en las referencias a costumbres (rezos, saludos) y en los hechos descritos (a diferencia de la épica francesa, más fantasiosa).
  • Empleo de fórmulas: Uso de epítetos épicos (fórmula propia con que se caracteriza, de forma fija, a un personaje; el Cid aparece como: “el de la barba bellida”, “el que en buena hora nació” o “el que en buena hora ciñó la espada”), refranes...
  • Figuras de repetición: Versos bimembres (parejas de dos elementos/estructuras similares), paralelismos (repetición de estructuras), pleonasmos (cosas innecesarias: ”llorar por los ojos”), antítesis (contraposición de ideas: “Alegre por el día, triste por la noche”).
  • Alusiones religiosas: Propias de la mentalidad de la época.
  • Los caballos ”Babieca” y las espadas “Colada” y “Tizón” tienen nombre en la épica.
  • Sintaxis sencilla: Predominan oraciones coordinadas y yuxtapuestas (sin enlace).
  • Se mezcla la narración (se alterna el narrador observador, que solo cuenta lo que ve desde fuera, con el narrador omnisciente, que sabe cómo se sienten los personajes) con el diálogo directo (El Cid dijo: “batallé hasta derrotarlo”. A veces aparece sin verbo dicendi [hablar, decir, preguntar]).
  • Verbos de arte mayor, de rima asonante.
  • Hay una cesura en el centro del verso, que cuenta como final de verso a la hora de contar la métrica de la narrativa.

Estructura del Poema

El argumento se divide en tres cantares:

Cantar del destierro

El destierro injusto de Rodrigo Díaz de Vivar, acusado falsamente de robo. El héroe debe abandonar a su esposa e hijas en el monasterio de San Pedro de Cardeña y comienza su campaña militar de la que da cuenta al rey castellano en cada una de sus victorias.

Cantar de las bodas

El Cid conquista Valencia. El rey levanta el castigo que pesaba sobre el Campeador y accede a que su esposa e hijas puedan reunirse con él. El monarca pide al Campeador que permita el matrimonio de sus hijas con los infantes de Carrión. Rodrigo Díaz consiente, aunque no confía en ellos. Se celebran las bodas solemnemente.

Cantar de la afrenta de Corpes

Los infantes de Carrión muestran pronto su cobardía, primero ante un león que se escapa y del que huyen despavoridos, después en la lucha contra los árabes. Sintiéndose humillados, los infantes deciden vengarse pretextando un viaje hacia Carrión con sus esposas y, al llegar al robledal de Corpes, las azotan y abandonan. Tras esta nueva deshonra, el Cid pide justicia al rey. Son declarados culpables y castigados en las cortes mediante un proceso judicial. El Cid logra su última victoria fuera del campo de batalla mediante unas bodas más nobles, que emparentan al Cid con los infantes de Navarra y Aragón.