La Poesía y la Moral en Platón: Inspiración Divina y la Búsqueda del Bien
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La Teoría del Furor Poético
En un primer momento, Platón desarrolla una Teoría del Furor Poético acerca del origen de la poesía. En ella, recurre a la noción de intervención psíquica como modo de designar un estado singular de la mente en el que el creador funciona como elemento de mediación entre una fuerza de orden superior, que es portadora de la palabra poética y el argumento, y el público que lo recibe.
En la Apología, en el texto que establece una primera teoría acerca de la inspiración poética, concede al entusiasmo o endiosamiento la génesis de la poesía. De esta manera, su primera teoría establece tres polos básicos en la creación poética:
- Un dios (o las Musas) portador del argumento.
- Un poeta que sirve como “mensajero” de sus palabras y se encarga de transmitirlas.
- El público (el tercer polo).
En ningún caso admite Platón que la poesía sea fruto de una técnica o destrezas aprendidas, sino que es el furor lo que inspira la verdadera poesía. Se establece así una diferencia entre poesía furiosa y poesía artesanal o técnica. Más adelante, Platón se ve obligado a matizar su primera Teoría de la poesía como fruto de una demencia divina hasta que decreta la expulsión de los poetas de esa sociedad ideal que muestra en la República.
La Teoría de las Ideas y la Crítica a la Poesía
Platón termina desarrollando otra teoría, la de las Ideas, en la que acaba haciendo una separación entre el mundo de las ideas y el mundo de lo sensible. El mundo de las ideas (esencias, formas) está presidido por la idea de Bien, en la que residen las virtudes que componen el ideal de areté y que corona la jerarquía. En el mundo de lo sensible se encuentran las imitaciones de las realidades sensibles que realiza el artista.
La teoría del furor será matizada según la oposición poesía inspirada (poesía por anamnesis). Junto al concepto de mímesis o imitación aparece pues la anamnesis o reminiscencia de la idea, un concepto de imitación en el sentido de reproducción del signo marcadamente humano. Al acentuarse la diferencia entre lo divino y lo humano, el concepto de mímesis se desdobla en:
- Mímesis/representación entendida como comunicación trascendental.
- Una mímesis degradada ficticia, en la que el actuante ya no es encarnación sino imitación, ya no está en su lugar sino que lo interpreta.
Platón se inclina por aquellas producciones artísticas en las que resulta patente la intervención del furor como trasmisor de la idea, y que ostenten por lo tanto su carácter de anamnesis o reminiscencia de la misma, y se emplea en negar aquellas que, fruto de la técnica e imitación humanas, estorban al guardián de la República en su camino a la Esencia.
Arte Mimético y Arte Anamnético
Podemos concluir entonces que Platón distingue un arte mimético (que aleja de la idea) y uno anamnético (que la recuerda). Éste es, por su parte, aquél que no reproduciendo la realidad sensible recuerda sin embargo la belleza inteligible y es el único recomendable en una comunidad perfecta.
La Moral en Platón: El Individuo y el Estado
Por lo demás, forma parte de las convicciones sociales, firmemente asentadas en la época, la idea de que la vida del hombre se identifica, de alguna manera, con su vida social. El predominio de la ciudad-estado como forma de organización de la vida social en Grecia fortalecía el predominio de la vida comunal, hasta el punto de que difícilmente se podría concebir la vida del hombre manteniéndose ajena al Estado.
De ahí las similitudes que establecerá en la República entre la moral individual y la moral colectiva, o entre el gobierno de los bienes individuales y el gobierno de los bienes colectivos, que le permitirá comparar la naturaleza del hombre y la naturaleza del Estado con el fin de avanzar en sus investigaciones. Además, para Platón tenía que existir la Idea de Bien, por lo que difícilmente la referencia del buen comportamiento del individuo puede ser distinta de la del buen comportamiento del Estado. Tiene que existir un único modelo de comportamiento moral. Y ese modelo ha de tener un carácter absoluto.