Imperialismo Europeo en África y Asia: Causas, Formas de Dominio y Consecuencias

Enviado por Comunidad Xuletas y clasificado en Historia

Escrito el en español con un tamaño de 4,62 KB

Imperialismo Europeo en África y Asia: Causas y Formas de Dominio

Las potencias europeas se propusieron colonizar África y Asia, continentes en los que llegaron a construir grandes imperios, consolidando sus posiciones políticas y económicas dentro del ordenamiento mundial.

Factores de la Expansión Colonial

Demográficos

El gran aumento de la población que había experimentado Europa motivó a hombres y mujeres, deseosos de mejorar sus condiciones, a lanzarse fuera de las fronteras europeas en busca de oportunidades.

Económicos

El auge industrial europeo llevó a las potencias a la búsqueda de nuevas fuentes de materias primas que alimentaran su creciente industria y de nuevos mercados que absorbieran la sobreproducción a través del consumo. Estas condiciones fueron ampliamente satisfechas en África y Asia: continentes que contaban con un rico suelo y subsuelo, así como una abundante población que, además de consumir, les proporcionaría mano de obra barata.

Políticos

Las empresas coloniales se presentaban como un campo donde desarrollar el espíritu nacionalista, muy en boga en esa época. Los estados sostenían la idea de que solo las grandes naciones, poseedoras de una voluntad de poder y capacitadas para la lucha por la existencia, estaban predestinadas a ejercer la supremacía a costa de "pueblos inferiores".

Ideológicos

De los fundamentos del nacionalismo surge la conciencia de misión, según la cual el hombre blanco civilizado estaba llamado a cumplir una función dirigente o hegemónica respecto de otros pueblos y razas.

Culturales

El reciente interés científico por conocer en profundidad y extensión el planeta dio lugar a las grandes exploraciones geográficas que prepararon, en muchas ocasiones, el camino a los estados para su expansión.

Colonización de África y Asia

Las potencias europeas, Francia e Inglaterra, establecieron dos grandes imperios en África y Asia gracias a la relativa debilidad de las civilizaciones asentadas en estos continentes.

África

Estaba poblada casi en su totalidad por tribus de raza negra. Con excepción de la franja mediterránea, estas tribus apenas pudieron oponer resistencia a la penetración europea.

Asia

La situación fue algo distinta. Allí existían civilizaciones milenarias (China, India), en muchos aspectos superiores a la europea, que opusieron una firme resistencia a la colonización, pero que, debido a su "inmovilismo" técnico y económico, terminaron por quedar bajo el yugo europeo.

Las Formas de Dominio Colonial

Concesiones

Hubo países que, bajo este sistema, pudieron mantener su independencia a cambio de algunas ventajas comerciales a las potencias colonizadoras, como la cesión de puertos. Tal es el caso de Hong Kong, que tras la Guerra del Opio fue cedido a Inglaterra.

Protectorados

En ellos, la potencia protectora controlaba la política exterior y la explotación de determinadas riquezas, mientras que en el orden interno las autoridades locales mantenían sus atribuciones.

Colonias

Correspondían a territorios sometidos totalmente a la soberanía de la potencia colonizadora, así como a su administración. Podían tener un carácter estratégico.

La Paz Armada y las Alianzas Europeas

La guerra de 1870, que ocurrió en medio del proceso unificador de Alemania, había generado una fuerte enemistad con Francia. Al mismo tiempo, el desarrollo marítimo y colonial de la potencia germana preocupaba a Inglaterra, así como el propósito de Austria-Hungría de expandirse a los Balcanes alarmaba a Rusia. A todo esto se sumaba la frustración de Italia que, ante la imposibilidad de extender su influencia en la costa africana del Mediterráneo, decidía inclinarse hacia Alemania.

Frente a esta enmarañada red de rivalidades, se formó la Triple Alianza, integrada por Alemania, Austria-Hungría e Italia, y la Triple Entente, constituida por Francia, Rusia e Inglaterra.

Cada país perfeccionó su ejército y aumentó la escuadra, los armamentos y las fortificaciones. Así, la mayor parte de los respectivos presupuestos fueron destinados a los gastos militares. Los impuestos aumentaron, pues se necesitaban mayores recursos, y los jóvenes interrumpieron sus estudios y otros el trabajo para recibir instrucción militar.

Se hicieron varios intentos por detener esta carrera armamentista. Uno de ellos fue la Conferencia de La Haya, pero las grandes potencias no lograron el acuerdo sobre el alcance y la forma de reducir sus elementos.