El Impacto Transformador del Trabajo Comunitario: Beneficios Sociales y Culturales
Beneficios del Trabajo Comunitario
A. Beneficios en la Dimensión Cultural Simbólica
Las experiencias organizativas son un espacio social y un instrumento para la construcción de definiciones, interpretaciones, visiones y lecturas comunes de las problemáticas, de las necesidades y de los proyectos de intervención. La acción comunitaria aparece como un encuentro cultural, un espacio de interacción social con los demás que deviene un evento decisivo en el proceso de cambiar la perspectiva de uno mismo. Además, se produce una diversificación de los modelos intelectuales, una ampliación de las percepciones y análisis.
Son un espacio social y un instrumento de creación de identidades colectivas y grupales. Instrumento de creación de imágenes y autoimágenes, de nuevas identidades (orgullo personal o de grupo frente a conciencia avergonzante, prestigio del barrio o del colectivo, etc.). A. Twelvetrees ve en la participación en la acción comunitaria un efecto realizador de la persona. El Trabajo Comunitario, al animar a la gente a emprender acciones positivas y a creer que pueden cambiar las cosas, les puede ayudar a dar más sentido a sus vidas. De todo lo que aprenden quienes participan en la acción comunitaria es posible que lo más importante sean las nuevas actitudes, las perspectivas políticas nuevas y un conocimiento más amplio de cómo funciona el mundo.
Son un espacio social y un instrumento que permite conectar, de forma muy natural, los problemas en su dimensión social. B. Dumas y M. Séguier señalan que es, a partir de acciones concretas, aparentemente limitadas en el tiempo y en el espacio, como las personas agrupadas toman conciencia. Esa conciencia tiene múltiples dimensiones:
Dimensiones de la Conciencia Colectiva
- Conciencia de su pertenencia a grupos, organizaciones, colectividades que presentan características e intereses comunes, etc.
- Conciencia de los aspectos colectivos de los problemas, de que otras personas y otros grupos viven situaciones y experiencias parecidas.
- Conciencia de la naturaleza política de las decisiones que toman las administraciones en relación a los recursos públicos, del reparto de poder, etc.
- Conciencia del vínculo entre situaciones y problemas locales y los más generales (económicos, políticos y culturales) en diferentes niveles territoriales: local, provincial, regional, nacional e internacional.
- Conciencia de la realidad macrosocial.
B. Beneficios en la Dimensión Relacional
Las experiencias organizativas son un espacio social y un instrumento para romper el aislamiento individual y colectivo, para la recreación de relaciones y diálogo, para incrementar la red social de personas y grupos. H. Stalwick señala como uno de los retos del desarrollo comunitario construir lo que denomina círculos de solidaridad.
Son un espacio social y un instrumento de satisfacción individual. (Las personas sienten gran placer en la amistad, la valoración de los demás, el altruismo, la relación, etc.).
Son un espacio social y un instrumento para multiplicar en la vida cotidiana las posibilidades de participación. La creación de grupos y organizaciones es un hecho redensificador del tejido social de los territorios: el incremento del entramado de grupos y de las actividades que promueven supone una especie de reconstrucción social.
Son un espacio social y un instrumento para incrementar la solidaridad. La participación en organizaciones permite la adquisición de conciencia de la posibilidad de acción colectiva, del poder que representa el agrupamiento en relación a los individuos aislados, de las preocupaciones e intereses que vinculan a unos y otros grupos locales, etc.
Son un espacio que hace posible recibir dando. Organizando servicios, actividades, movilizaciones o campañas que tienen como destinatarios a los demás, las experiencias organizativas permiten la desasistencialización.