Hominización y Cultura: El Despegue de la Especie Humana a Través del Lenguaje y la Cooperación
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La Segunda Etapa de la Hominización: Factores de Separación
Estas características serán analizadas en la segunda etapa de la hominización, ya que son las que definitivamente separan al ser humano del resto de la escala zoológica.
Caracteres Sociales y Culturales Principales
Principalmente se pueden destacar los siguientes elementos como cruciales en esta transición:
- La actividad del trabajo.
- La actividad cooperante como carácter social principal.
- La aparición del lenguaje.
Cultura, Genotipos y Evolución Orgánica
La Selección Natural y la evolución orgánica se encuentran en la base de la cultura. Sin embargo, una vez que se desarrolló completamente la capacidad para la cultura, un gran número de variantes pudieron aparecer y desaparecer de forma completamente independiente de cambios en los genotipos.
Estrechamente ligada con la aparición del lenguaje —un sistema de comunicación infinitamente productivo— se produce la capacidad cultural, hecho fundamental para el despegue de nuestra especie. Es decir, le permitía al ser humano emanciparse de su medio animal para instalarse progresivamente en un medio social humano.
Una vez que se accedió al ejercicio de la palabra, la configuración somática de la especie quedó plenamente fijada filogenéticamente; el medio ya no selecciona, sino que protege incluso a los menos aptos.
El Desarrollo de la Actividad Cooperante
En el proceso de hominización, el hilo conductor ha sido el progresivo desarrollo de la actividad cooperante, en la que iba incidiendo, a medida que se consolidaba, una mayor relación de dependencia entre los miembros del grupo a nivel fisiológico (la juvenalización de la especie).
Mediante la actividad cooperante, los individuos de una especie animal se han convertido en sociedad humana, hasta el punto en que lo social ha pasado a ser condición de posibilidad para el desarrollo del individuo humano. Por tanto, el mundo humano es esencialmente social; el ser humano no se puede desarrollar como tal si no es junto a los demás.
El Papel de los Útiles y la Socialización
Fueron el manejo y la fabricación de útiles los que, al ir tejiendo una red de relaciones cada vez más tupida entre los componentes del grupo, produjeron el cambio de nivel que supone el paso de la actividad cooperante a lo social, desde el momento en que los mismos útiles fabricados fueron completando, desde fuera, la estructura somática interna del individuo.
El adiestramiento y la educación, como transmisores de las experiencias adquiridas, irían adquiriendo mayor importancia. El mundo humano es simbólico y se desarrolla con el uso del lenguaje.
Por último, la fabricación de útiles implica la organización de unas formas de vida propias, que se rigen por unas normas a partir de las cuales se irán perfilando los comportamientos básicos para la convivencia.