El hombre light: resumen del ensayo sobre superficialidad, hedonismo y pérdida de valores
Clasificado en Psicología y Sociología
Escrito el en
español con un tamaño de 33,38 KB
Actualizado el
Resumen
El texto analiza el concepto del hombre light, un individuo especializado pero superficial, sin opiniones propias y manipulable, surgido en una sociedad marcada por el materialismo, el hedonismo, la permisividad, el relativismo y el consumismo. Describe sus efectos en la sexualidad, la cultura, la televisión y la lectura, y propone como alternativa recuperar la verdad, la intimidad, los valores humanistas y la búsqueda de la felicidad como proyecto de vida.
Puntos clave
- El hombre light conoce bien su campo profesional, pero es superficial fuera de él y carece de criterio propio.
- Los rasgos negativos de la sociedad actual son el materialismo, el hedonismo, la permisividad, el relativismo y el consumismo.
- El texto distingue el amor del mero placer sexual, que considera un objeto de consumo sin compromiso.
- La televisión, el zapping y las revistas del corazón fomentan la indiferencia, la falta de cultura y la búsqueda de entretenimiento.
- La felicidad se plantea como un proyecto de vida personal que exige voluntad, constancia, amor y criterios morales objetivos.
- Como solución propone volver a las raíces culturales europeas (griega, romana y judeocristiana) y cultivar un humanismo que equilibre lo interior y lo exterior.
Resumen generado con IA a partir del documento. Ponte a prueba
I. El Hombre Light
El hombre light es un individuo que conoce el mundo en el que vive, pero no está formado como persona humana. Es un hombre que busca la utilidad práctica de todo y se preocupa por muchas cosas, pero no profundiza en ellas. Es una persona muy especializada que conoce bien lo que le corresponde, pero fuera de su campo, es una persona que puede dejarse llevar con facilidad y es incapaz de tener opiniones propias acerca de cualquier tema de interés.
Tal y como vivimos en la sociedad actual, además de disfrutar de progresos científicos, técnicos, políticos y humanos, también han surgido aspectos negativos como son:
- El materialismo: Una persona con una buena cantidad de dinero es admirada y envidiada por la sociedad. El interés primordial de muchas personas es el dinero.
- El hedonismo: Es un "carpe diem" pero a lo grande. Pasarlo bien y disfrutar lo más que se pueda. Esto hace que las personas no tengan tiempo libre para comprometerse con los demás ni consigo mismos.
- La permisividad: Como se permiten hacer cosas sin limitaciones, se pierden los ideales y tampoco se tiene una meta definida.
- El relativismo: Todo es relativo, por lo tanto, todo depende, todo es subjetivo.
- El consumismo: Se compran en masa todo tipo de cosas que no son necesarias, debido a la manipulación de los medios de comunicación.
Así, los grandes dramas de la realidad social se admiten sin más, como que no se puede luchar contra ellos; esto es una pérdida de valores e ideales. De este modo, todo lo descrito anteriormente constituye lo que es el hombre light. Este individuo no tiene entusiasmo por nada y se dedica a cosas sin interés. Es un ser altamente manipulable. No busca ser más humano, busca su bienestar a través del dinero. El hombre light, por tanto, busca poder, fama, buen nivel de vida. Esto le hace un ser completamente superficial, que acaba perdiendo todo lo humano que le queda. No colabora; compite. Se convierte en objeto que carece de compromiso. Su egoísmo provoca una cierta protección que evita su sufrimiento, pero al mismo tiempo le hace más débil pero menos humano.
II. Hedonismo y Permisividad
Todos los cambios realizados en todos los campos, que llegan hasta nuestros días, nos hacen ver que se ha sufrido un cambio en las ideas y en el comportamiento social. Las dos notas más peculiares son el hedonismo y la permisividad, enebradas por el materialismo que hacen que el hombre entre en decadencia. Así pues, estas dos facetas del mundo actual son los pilares sobre los que se basan aquellos hombres que se evaden de sí mismos y contemplan la vida como un goce ilimitado; esto hace que mueran los ideales. Del hedonismo surge el consumismo. Todo se escoge a placer y el capricho hace que el hombre cada vez quiera más. Los medios de comunicación manipulan con facilidad al hombre light para llevarlo al consumismo. La otra nota, la permisividad, lleva a la revolución sin finalidad y, a la vez, a un individualismo. Todo esto conduce al relativismo en el que el subjetivismo se convierte en indiferencia pura, lo importante es lo que opine la mayoría y ya está. Todo esto constituye al vulnerable hombre light, se llena al hombre superficialmente sin hacerlo más feliz. Este vacío moral ha de ser superado con humanismo y trascendencia.
III. ¿Qué es el Hombre?
Entrando ya en el campo de la libertad se puede decir que el hombre es libre, ya que puede elevarse de nivel, y su libertad es pieza clave para entenderla. Ser hombre es amar la verdad y la libertad. Si no existe interés por la verdad, la libertad pierde peso. Como el hombre light pierde verdad, pierde también los valores. Necesitamos de una gama de verdades para vivir la experiencia de la vida, para sustentar nuestra existencia. En un gran número, el hombre de hoy está perdido, desorientado. Existe una gran fragilidad en nuestros días debido a la distancia entre las personas: unas que sacan el máximo partido a su vida y otras que fracasan en el intento de superarse ascendiendo. La vida humana se desliza en torno a la incertidumbre; ésta nos hace dudar respecto a qué atenernos y nos impide alcanzar la firmeza definitiva. No obstante, en la vida hay que pensar por medio de unos criterios sólidos, en saber en qué consiste la verdad. La verdad nos conduce al mejor conocimiento de la realidad personal y de nuestro entorno, nos facilita saber qué hacer, cómo actuar. Por eso es necesario hallar la verdad que uno necesita para sí mismo. Además, verdad está muy estrechamente unida con realidad. Por otra parte, existen diversas versiones de verdad, las cuales nos llevan siempre de una manera u otra a la libertad. La búsqueda de la verdad es una pasión por la libertad y sus consecuencias. Muchos hombres de nuestros días pierden el sentido de su vida y esto hace que los valores se diluyan. Hay que vivir de la verdad porque esto conduce a una vida lograda, la vida verdadera. Aquellos que no buscan la verdad van sin rumbo fijo, buscando lo que más les conviene y, por eso, es muy fácil manipularlos. El hombre vive confundido, prisionero del lenguaje. Para muchos es más importante la información que la verdad; el obstáculo para la verdad no es ya la censura, sino los prejuicios. De este modo, la información que se recibe no es formativa ni constructiva, vuelve al ser humano un ser insensible. El hombre light se alimenta de noticias, mientras que un hombre bien formado busca su sentido. Como el hombre light pretende estar bien informado, no consigue felicidad y alegría, sino bienestar y placer. Así pues, no busca nada para autorrealizarse, sino que busca la ausencia de malestar; de la misma manera, en su persona hay placer sin alegría. Sin conocer la verdad, lo más frecuente es dejarse llevar, hacerse un individuo débil, ajeno a los valores, que se sirve del hedonismo, consumismo, permisividad y relativismo para alcanzar una pseudolibertad.
IV. El Camino del Niilismo
Libertad es, pues, autodeterminación y responsabilidad, dos conceptos ausentes en la persona del hombre light, ya que no se compromete a nada. La libertad debe usarse para bien. Asimismo, la persona "light" no es liberal, no es abierta, se cierra en su persona. Como ausencia de ésta, el hombre light es permisivo, no tiene prohibiciones, límites; de esta manera crece en él la indiferencia que le lleva al vacío de su persona. La permisividad va unida al subjetivismo y, como ya se ha dicho, se vive de espaldas a la verdad, es más, no existe ninguna verdad. Esto lleva al desentendimiento entre las personas, a pensar que hay una verdad absoluta que parte del relativismo, que es inalcanzable y, además, es otro valor que disuelve los valores y lleva al hombre light de nuevo a la búsqueda del bienestar. Cada vez se va alejando más y más de la felicidad, lo que le llevará a una vida superficial que no le hará más humano.
V. La Sociedad Divertida
Hoy en día se considera como una cualidad muy importante en personas o cosas el que sean divertidas, porque algo divertido da prestigio. El estilo de vida que lleva el hombre light influye desde las clases altas a las medio-bajas a través de información de tipo "no moral", como son, por ejemplo, las revistas del corazón. El hombre light se torna frívolo si no cubre sus dimensiones culturales y espirituales. Sus motivaciones son el hedonismo, el consumo, que hacen de él una persona cada vez más individualizada. Dentro de la cultura, sólo se interesa por lo que es su campo o profesión; esto le lleva a ser un ser superficial. Los temas de más interés para un hombre light son de contenido muy pobre; de hecho, habla sin profundidad debido a la ausencia de cultura. Las relaciones entre hombres light se asientan en el dinero y en el poder. De todos modos, alguna vez se puede lograr en ambientes light verdaderas tertulias, aunque pueden acabar movidas por el hedonismo y la permisividad. En resumen, el hombre light sólo se dedica a lo material y no a lo espiritual, encaminando su vida al bienestar.
VI. Sexualidad Light
A cualquier relación pasajera y superficial, que no acaba en ningún sitio, se le llama amor. Por eso hay que volver a encontrar el verdadero sentido de la palabra amor y aplicarlo a la vida, encontrar su profundidad y misterio. Hay que hacer una distinción entre amor y sexo. En muchas relaciones sexuales no hay amor y lo peor de todo es que esto se admite en la ideología actual. El amor es otra cosa, es acercarse al otro, un sentimiento de querer estar "junto a". El amor no se basa en belleza física, ya que la persona que ama a otra la respeta y se preocupa por ella. El amor llena el corazón de un hombre y hace que nos sintamos alegres y en paz. El amor persigue el bien moral que nos dota de estas cualidades, mientras que la relación sexual sin amor es sólo un objeto de placer. En este tipo de relación, la persona es egoísta y sólo mira por su propio bien. El trato sexual indiscriminado busca aprovecharse del otro y esto implica que hombre y mujer se alejen, se produce un contacto superficial que no significa nada. Todo conlleva a que no se haga ningún esfuerzo ni ningún tipo de compromiso y a que el amor se destruya. Hoy en día, los medios de comunicación son un puente para comunicarnos este tipo de sensaciones divertidas que no llevan a ninguna parte. Hay sexo por todas partes y nos infunden valores como el placer, la diversión, la conquista. Todo hace que confundamos amor con sexo y así tengamos una idea equivocada de los mismos. Con el sexo, todo se da sin importancia, sin interés y sin intimidad. Sin embargo, el amor verdadero hace que el hombre recupere los verdaderos valores para en futuro transformarlos en deseos e ilusiones. Se ha encontrado a la persona que merece la pena, con la que se inicia un camino. Vemos a alguien interesante y valioso que nos hace experimentar el misterio y vivir recordando lo mejor. Por ello, el acto sexual debe partir del amor; entonces es cuando el acto sensual se supera y sumerge a las personas en verdadero afecto y comprensión, es decir, compromiso. El acto sexual con amor contiene una parte física, una psicológica y otra espiritual. Se acepta al otro como persona y se entregan amor. Hace que descubramos lo mejor que hay en el otro y esto nos conduce a la realización moral. El hombre light surge a partir de lo que supone un cambio de era, de un camino sin meta. Todo nos lleva a la decadencia que, influida por los medios, hace que tomemos como ideales: el sexo, la droga, la pornografía. Esta última, incluso, puede llegar a confundirse con libertad; cuando se utiliza material pornográfico se cree más libre. Otro problema son los vicios como la droga, el alcohol o el juego. De esto surge la persona que no está conforme y que se evade de su ser y crea un vacío en su ser. El caso de convertirse en adicto al sexo es un grave problema que lleva a ver a los demás como objetos. Cuando no hay referentes morales, somos "comidos" por estos grandes problemas.
VII. El Síndrome del Mando a Distancia (Zapping)
El hombre actual pasa demasiado tiempo delante de la televisión y hay que decir que la televisión crea adicción. Es un hábito que llena nuestro tiempo, que ocupa nuestro ocio. La televisión es el alimento intelectual del hombre light, de ahí su bajo nivel de cultura, su indiferencia, su vagancia. Surge también un problema secundario llamado zapping, que provoca diversión cambiando sucesivamente de canal; la adicción que crea puede ser más fuerte que la primera. Sirve para pasar el rato, para enterarse de todo y, a la vez, de nada. Lo mismo pasa con las revistas del corazón. El zapping representa una nueva forma de consumo que provoca nuevas sensaciones y hace que el hombre sea cada vez más indiferente. El zapping busca verlo todo, tenerlo todo, lo que provoca codicia y descontento. El mando crea el mismo efecto que una droga y, si se capta una información interesante -aunque es poco probable-, no se puede sintetizar. La televisión cumple la ley del mínimo esfuerzo, es todo muy cómodo. En general, se utiliza el zapping para la relajación, para olvidar los problemas. Debido a la televisión basura, con carencias culturales, el telespectador ya no se impresiona por nada. La televisión va perdiendo credibilidad y audiencia interesada y, lo que es peor, crea individuos vacíos. El aburrimiento es consecuencia de un exceso de información que no aporta gran cosa al hombre. Esto es una ironía, ya que la principal función de la televisión es el entretenimiento. El espectador está cautivado e indiferente; el sujeto queda atrapado sin poder saciar su entretenimiento, no puede dejar el mando, aunque se aburra. Otro aspecto a tener en cuenta es -como ya se ha venido diciendo- la poca cultura que conlleva a la insatisfacción del individuo. El hombre es manipulado y se torna débil. El hombre no renuncia a nada y sigue pasando por los canales en busca de algo que le llame la atención. El mundo televisivo también nos hace ver que existe un relativismo visual, pero impuesto por algo absoluto: lo que ve la mayoría.
VIII. La Vida Light
Lo "light" lleva implícito que todo es ligero, suave, débil; así surge un nuevo tipo de hombre que se basa en que todo sea suave. La vida "light", pues, se caracteriza porque todo está sin calorías, carece de interés, sólo la parte superficial. El hombre indiferente no busca nada concreto, sólo consumir información y vivir sin ataduras. Su forma de conducta es pasarlo bien y consumir, no hay que exigir demasiado porque no se tienen metas. Nos encontramos ante una sociedad más compleja y difícil de definir, ya que no existen límites entre lo bueno y lo malo. Hoy se vive de espaldas a la muerte, con una absoluta indiferencia, que hace surgir un tipo de hombre muy vulnerable que está agotado a causa de llevar una vida con un cierto nivel. Este hombre indefenso toma unos valores incorrectos que pueden provocar su hundimiento total. Por otra parte, cada vez es más difícil vivir la vida, dado que hay que comprometerse mucho. Aunque el hombre light es un ser individualista, no tiene comunicación interior y esto es otro punto que le hace vulnerable. A la vez, se va alejando de sus seres más cercanos y disminuye su afecto. Y más factores como el narcisismo o el subjetivismo hacen de él un hombre que, al mínimo problema, se viene abajo, dado que con estos valores cree que se supera. La literatura "light" busca sólo el entretenimiento, sin un trasfondo cultural o educativo. La literatura "light" es leer y olvidar, sin haber aprendido nada. Cuando un libro se convierte en popular es cuando la gente se deja llevar por los demás y lo compra sólo por estar al día, por tener de qué hablar. Surgen así, por ejemplo, los best-sellers. Además de que en el mundo actual hay una importante falta de hábito a la lectura, ésta es comercial; importa mucho vender sólo para que el lector no se aburra. De este modo, se va perdiendo sabiduría y riqueza cultural; así como hay televisión basura, surgen los libros basura, que no tienen ningún tipo de fondo. En España, aún queda como asignatura pendiente la culturización, ya que la lectura sólo se da en unos pocos. El hombre light, que vive sin ataduras, sin compromisos y que cada vez se hace más débil, más manipulable; carece de entusiasmo, de metas, de un proyecto de vida. En definitiva, no es feliz, sólo puede conseguir el bienestar y acabar atrapado en sí mismo. Su materialismo le lleva a consumir para aparentar cada vez más, a unas relaciones superficiales y contagiosas que llevan a ver la vida como una forma de buscar el propio bien, lo que nos conduce directamente al relativismo.
IX. Revistas del Corazón
Las revistas del corazón son un medio de información muy utilizado; cada vez los consumidores quieren más y más. Han surgido unos prototipos de hombres que se caracterizan por pertenecer a clases altas y que lo que les ocurre en su vida personal se pretende vender -de hecho, vende- unos valores con poca profundidad. Estas personas son muy "in", están muy puestas en relaciones, moda, etc. Esto se debe a que sólo lo raro, lo morboso vende. La vida ajena interesa mucho; así se pueden comparar y admirar para servirse de apoyo en otras vidas. Además, los consumidores de estas revistas se evaden y niegan leer esta información e intentan, de esta manera, aparentar no ser superficiales. Las revistas se leen también para poder hablar de algo en el mercado y dar a saber que estás muy al día. Da morbo leer desgracias ajenas o vidas rotas. Así, al tener problemas, se tiene un ligero goce porque te igualas a estos personajes o, incluso, los superas. Las personas no light consideran las revistas del corazón para pasar el rato. Lo bueno de estas revistas es que se interesan por lo afectivo y sentimental, aunque de un modo un poco superficial, y que nos envían el mensaje de que el corazón sigue moviendo a las personas. Debido a la gran manipulación que conllevan estas revistas, pueden dañar las personalidades de los consumidores y se pierde el rumbo. Por eso hay que marcarse unas metas con las que ir forjándose uno mismo.
X. El Cansancio de la Vida
El cansancio es un fenómeno que es una constante en hombres ocupados, con poco tiempo libre. Es una sensación de agotamiento que puede estar motivada por varias causas. Para reposar y reponer fuerzas debemos usar el descanso, que debe combinar inactividad con trabajo u ocupación. La vida es una trayectoria biográfica y debemos irnos enfrentando y orientando nuestra vida para no acabar consumidos por el cansancio. La vida debe ser personalidad y proyecto. A lo largo de la vida, una persona se va forjando su personalidad y proyectando su vida, lo que va a ser. En este camino nos vamos encontrando con frustraciones que van forjando el cansancio de la vida; por eso hay que luchar mucho para salir adelante. Por unos medios u otros, vamos cometiendo errores que nos llevan a nuevos cansancios a partir de anteriores y emerge una decepción en nosotros. El hombre se vuelve débil, se desmoraliza y algo le impide seguir adelante, una especie de agobio. Por eso hay que plantearse un proyecto sólido que no nos haga perder la ilusión. Aunque tropiezos, fracasos y demás nos hagan desfallecer y nos alejen de nuestro proyecto, lo que debemos hacer es: procurar no caer en los mismos errores indagando en la experiencia adquirida, poner orden y planificación -así se disfrutan cosas nuevas- y no perder nunca la esperanza; pero, para ello, hay que comprometerse.
XI. La Ansiedad del Hombre de Hoy
El hombre se ha instalado en el campo de la psicología; esto es un problema, dado que el hombre se angustia con facilidad. Hay que observar dos facetas en esta dimensión. Lo bueno de nuestros días es el gran progreso en todos los campos. Las ciencias han avanzado mucho y algunas -como la medicina- son de importancia vital en nuestro mundo. También ha avanzado la tecnología, estamos en la era informática. Han surgido también conciencias -como los derechos humanos- que defienden a lo humano y que nos hacen ir adelante. Hay que destacar también los altos niveles de confort y bienestar, la vida se ha orientado mejor. Existe una igualdad de oportunidades, surge una conciencia ecologista y la mujer deja de tener un papel secundario y de ser discriminada. Pero, al mismo tiempo que han surgido progresos, también se han desarrollado aspectos negativos, como son los que hemos venido diciendo todo el rato: hedonismo, permisividad, materialismo, consumismo, relativismo y la información que no es formativa. Esto lleva a la desorientación, a la pérdida de valores y al vacío espiritual. De este modo, ya no se fijan unas metas, se pierde la ilusión, el entusiasmo. Así surge la ansiedad, en la que lo negativo nos invade, siempre se cree que va a pasar lo peor. El temor a todo va a hacer que nos perdamos las mejores cosas de la vida para conducirnos directamente a la indiferencia. Hay que rectificar y recobrar el sentido de la vida, recuperar los ideales. Hay que buscar un humanismo coherente.
XII. Psicología del Fracaso
El fracaso es necesario para una maduración de la personalidad. Se debe aprender de los fracasos como experiencia vital para futuras situaciones. El fracaso es una derrota debido a que algo nos ha fallado, aunque nos habíamos comprometido y esforzado por ello. La tristeza que nos provoca hace pasarnos un mal rato y una experiencia negativa que hace que nos hundamos y tengamos malestar. Entonces se empieza a buscar un "por qué" y se le da vueltas a la cabeza; seguidamente, se admira perplejamente cómo ha podido pasar y se busca apoyo en algo. El hombre se proyecta hacia el futuro, pone sus ilusiones en algo por venir. Se pone unas metas concretas e intenta superarse para conseguirlas. Pero, con el fracaso, surge el desaliento y el darse por vencido; pero, en realidad, hay que asumir la derrota porque la causa del fracaso es nuestra culpa: que no le hemos puesto el suficiente tesón o no nos hemos planificado bien. Lo mejor que tiene el fracaso es que se va constituyendo un individuo fuerte, que no se viene abajo a la primera de cambio. A partir de ese momento, los proyectos se tornan realidades y van saliendo bien. Si uno no se da por vencido, siempre conseguirá lo que quiere. La maduración es asumir tu pasado y usarlo para afrontar el futuro. Una vida de éxito será la que tenga unos ideales fuertes, una consistencia que le haga aguantar ante la adversidad; esto da, realmente, una vida con unas buenas expectativas.
XIII. Psicología de la Droga
La droga es uno de los problemas más graves del mundo y sería necesaria una gran aportación general para solucionarlo. Los jóvenes se empiezan a drogar por curiosidad y porque los que no lo hacen quedan discriminados; entonces, hay que probarla para ser aceptado. Los jóvenes empiezan porque son manipulados y quieren ir a la moda; hay que tener mucha personalidad para decir no. El mundo de la droga, además, es vivir nuevas experiencias, saber lo que sienten los demás. Sirve también a los jóvenes de evasión, siempre se protesta con la sociedad y la droga sacia sus ansias de búsqueda de libertad. Pero, de hecho, los jóvenes denuncian algunas cosas que no son tan buenas como la sociedad lo cree. Con la droga se intenta también llenar los huecos del vacío espiritual, buscando un misterio. La droga permite también olvidar el sufrimiento; si no se tiene tesón e insistencia y han muerto los ideales, se recurre a la droga para olvidar las penas. Pero esto no es una solución, sino que acarrea más disgustos. Cuanta más droga se consume, más adicción crea y más cantidad se necesita. Esto es, realmente, muy grave. Por último, puede que el joven sólo busque diversión o salir de lo cotidiano y aburrido.
XIV. La Vida No Se Improvisa
Cada vida debe desarrollar una trayectoria, un problema que hay que ir resolviendo. Hay que cubrir primero las necesidades básicas, ya que esto es clave para la vida. La familia es un buen ejemplo de enseñanza para avanzar por la vida y afrontar problemas. La familia es un punto clave para la búsqueda de uno mismo y nos lleva también a la superación en todos los sentidos. Hay que aplicar, además, todo lo que sabemos a la vida, ya que esto nos ayuda a superar los tramos más duros. Pero si la información no es formativa y tiene una carencia cultural, no podremos forjar en nosotros ese ser fuerte y robusto. Al afrontar la vida no podremos resolver los problemas que nos surgen. Además, debemos ir proyectando la vida, anticipándonos a lo que va a pasar; esto sólo lo podemos hacer con una buena formación. Si un problema es tan grave que cambia nuestra proyección, esto puede ser tan grave que nos haga reorientar nuestra vida. Por eso debemos buscar motivaciones que nos hagan mirar en el futuro con ilusión y entusiasmo, pero siempre apoyándonos en el pasado. Todo lo que hacemos es buscar nuestra razón de ser, lo que nos impulsa a seguir por el hilo de la vida para luego analizar los pros y los contras. La vida debe afrontarse desde la vida pública y desde la privada. Son dos facetas que, al final, convergen en el mismo punto. Para encontrarnos a nosotros mismos no debemos plantear la vida como un sinfín de problemas, sino como un gran abanico de posibilidades. Esta concepción nos otorgará identidad para saber nuestro proyecto de vida.
XV. La Felicidad como Proyecto
La felicidad es la meta del hombre, donde culminan todos sus esfuerzos e ilusiones. Su objetivo es la realización personal y, para ello, hay que desarrollar dos dimensiones: la personalidad y el proyecto de vida. La felicidad, sobre todo, se plantea con ilusión, es un proyecto de vida porque nos planificamos y buscamos anticiparnos a lo que va a pasar. Este proyecto de vida debe ser personal, debemos ir dándole forma según nuestras pretensiones. Si queremos que sea firme, debemos querer más que desear. De esta manera, se le da sentido a nuestra vida mediante vamos creando la trayectoria. También hay que saber las limitaciones que tenemos, porque si nuestro proyecto consiste en darle un giro a nuestra vida, habrá que realizar un gran esfuerzo. Hay que tener cuidado con no desear muchas cosas y con no comprometerse constantemente. Para ejecutar el proyecto, hay que llevar un orden, una disciplina o una cierta programación. Hay que tener mucha constancia, mucho empeño y sólo así conseguiremos nuestras metas. Y mucha voluntad, es decir, ser nosotros mismos y tener personalidad ante el resto de individuos. Aunque la voluntad sea perfecta, siempre hay que ir perfilando el proyecto, teniendo en cuenta los altibajos que se nos puedan plantear. Si, además del proyecto de vida, llevamos tenemos amor que nos dé impulso para mover nuestros proyectos, hacemos nuestro trabajo bien hecho y nos apoyamos en la cultura para saber reaccionar ante todo, hallaremos, sin duda, la felicidad. La felicidad, sobre todo, es ilusión, ilusión por conseguir el bien. La felicidad es una meta clara y definida de buscar paz interior; aunque el camino sea duro, debemos tener claros nuestros objetivos y aspiraciones. Debemos tener pequeñas ilusiones, pero sólidas, para que se vaya constituyendo una red de las mismas que nos dará la felicidad. No debe faltar nunca el amor, que es el elemento fundamental que nos libera y nos hace superar los malos tragos. Si no se tienen unos criterios morales objetivos, la lucha por la libertad carece de sentido, dado que lo material no puede substituirlo ni dar felicidad. Es en este momento cuando entran en juego falsos valores y esperanzas que llevan a la decadencia; es entonces cuando hay que llevar a cabo una lucha. Para el hombre light, la meta está basada en fines egoístas que le alejan del resto de la humanidad, ya que su fin es el mismo. El hombre llamado a la libertad es un hombre que busca verdad y amor. Pero, muchas veces, lo que encuentra es su fin, ya que ha encontrado unos ídolos que buscaron su liberación por medio de fines violentos. Es cuando la libertad se torna inalcanzable y todos los ideales van cayendo y provocando una terrible insatisfacción. Para evitar esto, hay que buscar un punto de apoyo, algo que nos trascienda. El hombre light no es ni religioso ni ateo, él crea su propia religión basándose en lo que más le conviene; él dice lo que está bien y lo que está mal. Deja a un lado la doctrina de amar al prójimo y se centra en sí mismo, es decir, su doctrina es el egoísmo y el materialismo.
XVI. Soluciones al Hombre Light
Muchos sistemas ideológicos del hombre han dejado más heridas sin cerrar que la apertura de nuevas vías en que la justicia y la dignidad tuvieran más relevancia. Europa debe volver a redefinir su identidad; por eso es necesario volver a sus raíces: el mundo griego, del que heredamos el pensamiento, la filosofía y las matemáticas; el mundo romano, que nos legó el Derecho y la ley; el mundo judeocristiano, que nos ha dejado el amor a las tradiciones, el sentido de la familia y el respeto profundo por la vida; todo basado en el amor y en un sentido trascendente. Por último, también habría que mirar a las raíces más profundas de Europa. Todas estas raíces son la base sobre la que hay que levantar el viejo continente. Por tanto, el hombre light dejará de serlo cuando cultive en su interior la sabiduría clásica, el significado del mundo romano, el amor por las tradiciones y la vuelta al pensamiento cristiano. Además de los tránsitos históricos, Europa se hizo real en la Edad Media, con una base fundamentalmente religiosa. Musulmanes y judíos eran huéspedes tolerados; surge así la Europa occidental, en la que se organiza un sistema jerarquizado en la que los poderes espiritual y temporal se fusionan. Hay que tener en cuenta también que la religión jugó un papel importante, ya que la religión es lo que aglutina a todos los pueblos, es el eje central que rige el sentido trascendente de la vida, apoyada en una moral sólida. En el siglo XV, con la llegada del Renacimiento, se produce una vuelta al modelo de la Antigüedad clásica. Así surge el humanismo-renacentista, que es un periodo de preocupación por el hombre y por la naturaleza. Después se llega a la Europa racionalista, que tiene como punto clave la tolerancia, ya que surge una pretensión de ésta. Pero en el siglo XIX, cuando cae la idea de Europa, los últimos esfuerzos por mantener una unidad europea se tornan en crisis sociales y económicas. Hay que conseguir la primacía de la persona sobre las estructuras. Si queremos que el hombre light salga de su estado actual, hay que evocar a lo espiritual. La carencia de base argumental en el ambiente social hace que desertemos de los valores humanos y espirituales. Hay que definir tres versiones de poder por las que el hombre light se ve influenciado: el poder de la violencia, el poder del dinero y el poder de la información. Se puede ver aquí que el hombre light se centra en lo material y que es difícil que se incline por los valores humanos y espirituales. Así, su vida es una vida carente de unión y con pérdida total de valores. Sin embargo, existe una solidaridad y su consolidación en el hombre actual, que es capaz de unirse con otros en un proyecto común para hacer un mundo mejor.
Aún así, es necesaria una vuelta a los valores por las siguientes razones:
- El progreso material que no puede colmar las aspiraciones humanas.
- La tetralogía del hombre light, que fabrica un hombre vacío.
- El hedonismo, que niega el valor del sufrimiento y crea individuos débiles.
- La permisividad, que hace que las personas elijan caminos que no deben para continuar su vida.
Por eso es necesario obtener unos valores verdaderos para hacer al hombre más humano y digno. Uno de estos valores es el humanismo, que constituye una labor personal que tiene por fin conseguir un hombre más digno, que quiere ser más culto para ser más libre y que, a la vez, quepa en él lo material, lo espiritual y lo cultural. Para conseguir esto, hay que conectar con las virtudes y modos de conducta inspirados en lo mejor del pasado y lo más rico del presente, una cultura conectada con la vida intelectual y que sepa valorar la vida humana de acuerdo con criterios universales. Cada hombre es una promesa y, para realizarse, hay que luchar con uno mismo; para ello necesitamos un modelo de identidad. El hombre del futuro será profundo, sabio, fuerte moralmente y tendrá coherencia en su vida. Frente al hombre light se presenta un hombre comprometido y con perspectivas ante el futuro, que dota su vida de valores fuertes y convincentes. No se puede interpretar la vida como lo hace el hombre light, que se evade y escapa de sí mismo. La vida humana tiene dos ámbitos de desarrollo: interior y exterior, y el hombre necesita establecer un equilibrio especial entre los dos. El hombre es una fuente inagotable, ya que siempre le queda por descubrir algo en torno a él. Al profundizar en nosotros descubrimos que hay todavía una estructura creciente en nosotros. Encontramos en nuestra intimidad lo más profundo de nuestra vida: la familia, los amigos, el amor, que constituyen en nosotros seres completos porque se vive también para los demás. Como el hombre light no tiene vida interior ni intimidad, vive más pendiente de su apariencia externa que de su estado interior. La intimidad es tan importante porque nos permite conocer cómo somos. Frente al hombre cínico que se constituye actualmente, hay que luchar por la coherencia personal, hay que ser un ser interior y no superficial, se debe escapar de los falsos absolutos y buscar verdades. Esto es volver al hombre espiritual. Se debe llevar una conducta moral que libere, que haga un hombre digno. Un medio es la moral cristiana, que lleva a la realización eterna que trasciende al hombre. Todos buscamos la felicidad, pero no todos la consiguen. Es la meta y, para alcanzarla, hay que llevar una vida de hombre espiritual. Cuando sabemos la meta, el camino y las dificultades son superadas; el proyecto y el hombre espiritual dan tal firmeza que es muy difícil su derrumbamiento. La felicidad hay que trabajarla, hay que luchar por ella, hay que luchar por los ideales y por los valores. No hay que confundir los valores del hombre espiritual con los del hombre light; si se tiene una coherencia y la verdad, la felicidad se podrá basar en el amor, el trabajo y la cultura, siempre llevados por la personalidad propia.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el hombre light según el texto?
Es un individuo que conoce el mundo y su especialidad, pero que no está formado como persona humana. Es superficial, busca la utilidad práctica de todo, carece de opiniones propias y es fácilmente manipulable.
¿Cuáles son los aspectos negativos de la sociedad actual que menciona el texto?
El texto señala el materialismo, el hedonismo, la permisividad, el relativismo y el consumismo. Todos ellos conducen a la pérdida de valores e ideales.
¿Qué solución propone el autor frente al hombre light?
Propone recuperar la verdad, la intimidad y la vida interior, adoptar un humanismo coherente y volver a las raíces culturales de Europa. También sugiere vivir la felicidad como un proyecto de vida personal basado en el amor, el trabajo y la cultura.
Ponte a prueba
Tarjetas de repaso
Pulsa una tarjeta para ver la respuesta.
Test
Preguntas generadas con IA a partir del documento: comprueba las respuestas con el texto.