Historia y Evolución del Movimiento Obrero en España: Del Siglo XIX a la Restauración
El surgimiento del movimiento obrero en el siglo XIX
A finales del siglo XIX, el desequilibrado reparto de la riqueza provocó fuertes tensiones sociales. Esto derivó en conflictos y enfrentamientos cada vez más frecuentes entre las fuerzas del Estado, que defendían los intereses de los propietarios, y los trabajadores, quienes estaban cada vez más concienciados como consecuencia de la difusión de las ideas marxistas y anarquistas.
Primeras asociaciones y el Bienio Progresista
Las primeras asociaciones con carácter sindical nacieron en Cataluña, como la Sociedad de Tejedores fundada en 1840. Esta y otras organizaciones que surgieron tenían una función reivindicativa, pero también funcionaban como Sociedades de Protección Mutua. Ante el desarrollo que fue alcanzando este primer movimiento sindical, las autoridades respondieron con la prohibición de las asociaciones obreras.
En los años del Bienio Progresista, el obrerismo inició su expansión hacia otras zonas de España. En este periodo se consolidó la huelga como el instrumento más eficaz de defensa de las reivindicaciones obreras.
El movimiento campesino en Andalucía
En Andalucía, durante este periodo, el movimiento campesino que reclamaba tierras tomó fuerza, de manera que las insurrecciones agrarias se convirtieron en una constante en el campo andaluz.
La llegada de la AIT y la expansión ideológica
La Revolución de 1868 y la apertura democrática que supuso permitieron la llegada a nuestro país de enviados de la AIT para difundir sus ideas. El primero fue Fanelli, colaborador de Bakunin e ideólogo del anarquismo, quien dio a conocer las ideas centrales de este pensamiento. Esta es la causa de que el pensamiento anarquista se difundiera tan rápidamente en España, sobre todo entre jornaleros andaluces y el proletariado catalán. Por el contrario, las posiciones marxistas calaron más en el centro (Madrid y el País Vasco).
Evolución del movimiento obrero durante la Restauración
La frustración de las expectativas de mejora y cambio social de la clase trabajadora durante el Sexenio Revolucionario dio lugar a una gran desconfianza hacia el poder. En general, la Restauración se caracterizó por la despreocupación respecto a las cuestiones sociales, lo cual se manifestó en:
- Elevado índice de analfabetismo: Desinterés del Estado por la Instrucción Pública.
- Penosas condiciones de vida: Jornadas laborales largas y trabajo infantil.
español con un tamaño de 2,56 KB