La Guerra Civil en Extremadura: Frente, Represión y Columna de la Muerte (1936-1939)
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La guerra civil en Extremadura
La radicalización de las posturas durante la primavera de 1936 era evidente, pues la reforma agraria se iba a aplicar masivamente. La fascistización de parte de la patronal agraria y su entendimiento con algunas facciones del ejército se esconden tras la sublevación que triunfó en Cáceres, pero que fracasó en Badajoz, donde no se les unieron parte de los altos mandos del ejército y de la Guardia Civil. Extremadura fue el camino elegido por Franco para avanzar la sublevación desde Sevilla hasta Madrid. La zona sudoeste de la provincia permaneció en zona republicana hasta 1938 y varios pueblos del norte de la provincia de Badajoz no fueron controlados por el bando franquista hasta 1939.
5.1. Las operaciones militares
El golpe de Estado del 18 de julio de 1936 fue secundado en Cáceres por wena parte del ejército y de la Falange cacereña. Toda la provincia quedó controlada por los golpistas, excepto Navalmoral. En torno al Tiétar, milicianos socialistas y anarquistas resistieron hasta finales de agosto.
En la provincia de Badajoz la mayor parte de los mandos militares y de la Guardia Civil no secundaron el golpe de Estado. Controlada Sevilla, Franco organizó un ejército que debía avanzar hasta Mérida y desde allí poner rumbo a Madrid. Yagüe dirigió este ejército durante el mes de agosto de 1936, con el objetivo de sembrar el terror entre sus adversarios. Se desviaron de Mérida a Badajoz para tomar la capital, donde se produjo la sangrienta lucha en el interior de la ciudad, seguida de varios actos represivos, entre los que destacó el aniquilamiento de toda resistencia republicana en la antigua plaza de toros de Badajoz. La "columna de la muerte" siguió su avance y a finales de agosto controlaba el Campo Arañuelo, los Ibores y las Villuercas, hasta Alía.
En el verano de 1938, el ejército franquista, dirigido por Saliquet y Kindelán, emprendió la operación para tomar la Serena y, a excepción de algunos pueblos del norte de Badajoz, a finales del mismo año casi toda Extremadura estaba ya bajo el control del bando "nacional".
5.2. Evolución política de las dos zonas
Durante la guerra civil, Extremadura quedó dividida en dos zonas:
a) En la zona republicana se organizó el Consejo Provincial de Extremadura. Varios dirigentes del Partido Comunista tomaron entonces un doble protagonismo, tanto militar como civil, en la dirección del consejo. Se intentó profundizar en la reforma agraria a través de colectivizaciones de tierras. Se mantuvo siempre la esperanza en la victoria republicana.
b) En la zona "nacional" se nombraron comisiones gestoras municipales dependientes de la estructura institucional que los golpistas iban organizando: Junta de Defensa Nacional y Junta Técnica del Estado. Su tarea fue la depuración de todos los organismos públicos de signo republicano, en especial en materia educativa y agraria.
5.3. La represión
En la zona que quedó bajo control de la República se produjeron actos represivos contra el clero y tratamientos notorios de los pueblos, que fueron graves entre el verano y el otoño de 1936 en la bolsa de la Serena, y que fueron desapareciendo progresivamente a medida que las autoridades republicanas recuperaron el control.
En Cáceres se asesinó a casi todos los líderes obreros de la época republicana y a otros que habían tenido responsabilidades políticas. Badajoz quedó marcada por el paso de la "columna de la muerte", que llevó aparejado un alto grado de violencia para amedrentar a otras zonas controladas por la República, no solo en Extremadura sino en toda la zona "nacional".
La "columna de la muerte"
Como operación militar, la toma de Badajoz, como antes la de Mérida, fue un desastre; Yagüe accedió a la ciudad, causó muchas bajas de los que la tradición franquista ha mantenido hasta la fecha; Franco perdió el control de la operación; y Yagüe actuó por su cuenta.
El frente de Extremadura (verano 1936-verano 1938)
La operación sobre Badajoz fue magnificada con el objetivo de justificar la masacre. La entrada de la IV Bandera por la Puerta de la Trinidad solo podía obedecer a dos causas: Yagüe no controlaba los movimientos de sus hombres, o decidió a costa de las tropas africanas efectuar una operación contundente y ejemplar que sirviera de advertencia a Madrid y, en general, a la España republicana. Admitiendo que Yagüe ocultara sus pasos a Franco, es parcialmente indudable que existió una intención previa de dar un fuerte escarmiento a Badajoz, por mantenerse fiel a la República y por ser la capital de la provincia y estar comprometida con la reforma agraria. Badajoz no representaba peligro alguno para los sublevados. Así pues, la única explicación factible para la decisión de desviarse hacia la capital extremeña se halla en lo que representaba la ciudad y en la obsesión de Franco por dejar la retaguardia desinfectada.
El régimen de Franco y la modernización de Extremadura
El régimen de Franco abortó todas las esperanzas de modernización que Extremadura había desarrollado en la década de 1930. A pesar del aparato propagandístico del régimen, la realidad era palpable: Extremadura había sido "saqueada" durante la dictadura, tanto a nivel de sus recursos naturales como de sus recursos humanos. La muerte de Franco y la transición a la democracia abrieron nuevas expectativas que al principio fueron acogidas con timidez, pero que según avanzó el tiempo significaron la definitiva modernización de Extremadura.