La Guerra Civil Española en Extremadura: Un Análisis Detallado
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La Guerra Civil en Extremadura
El levantamiento militar en Extremadura contó con apoyos desiguales en las dos provincias, al igual que ocurrió en el resto del territorio nacional. La oposición al levantamiento fue sostenida por los componentes del Frente Popular, obreros y campesinos, mal armados, que fueron reducidos con facilidad por la mayor fuerza del ejército del norte de África (regulares y legionarios).
El Levantamiento en Cáceres
En Cáceres, el 17 de julio, los seguidores del Frente Popular pidieron armas al Gobernador Civil, Antonio Canales, quien se las negó siguiendo instrucciones desde Madrid. Los conspiradores no se levantaron hasta el 19, tras recibir órdenes desde Valladolid. El movimiento comienza en la única guarnición de la capital, el regimiento Argel 27, en conexión con la Guardia Civil y los falangistas, y al terminar el día, la ciudad estaba bajo control de los sublevados. Posteriormente comienza la ocupación de la provincia, sin apenas oposición organizada, salvo en las zonas del Campo Arañuelo y Los Ibores, controladas por las organizaciones obreras, como la CNT.
El Levantamiento en Badajoz
En Badajoz, la sublevación únicamente alcanzó importancia en la zona de Villanueva de la Serena, que quedó en poder de los rebeldes. El resto de la provincia, gracias al apoyo popular, permaneció bajo el mando de la República.
La Ocupación de Extremadura
Una vez en la Península, el ejército sublevado se lanzó a la ocupación de Extremadura, que permitiría unir las dos zonas en su poder, Andalucía con Castilla y León, y, así, avanzar sobre la capital de España. La ocupación se llevó a cabo en dos etapas consecutivas.
Primera Etapa: Ocupación del Valle del Guadiana
El avance de las tropas nacionales comienza en el mes de agosto del 36 con fuerzas del Tercio y de la Legión enviadas por Franco. Sucesivamente van tomando Llerena, Fuente de Cantos, Monesterio, Zafra, Los Santos de Maimona, Jerez, Almendralejo y Mérida, que opuso la primera resistencia organizada al General Yagüe, quién recibió ayuda del Regimiento Argel, de Cáceres. Badajoz cae en poder de los rebeldes el día 14, protagonizando uno de los episodios de represión más sangrientos de la guerra.
Segunda Etapa: Ocupación del Valle del Tajo
Los sublevados avanzan sobre Trujillo y Navalmoral, donde establecen contacto con los rebeldes de Ávila a través de Arenas de San Pedro. Al unir las dos zonas nacionales, el Ejército del Sur, formado por soldados profesionales se va a convertir en fuerza de choque en la ofensiva hacia Madrid.
En un mes, casi toda Extremadura estaba en manos de los rebeldes y Franco instala provisionalmente su Cuartel General en Cáceres (Palacio de los Golfines de Arriba). En Extremadura, desde mediados de 1936, comienza la guerra de Frentes que experimenta pocos cambios hasta el final de la contienda. El frente se extendía desde Alia hasta Villanueva y desde Don Benito hasta Higuera en la zona republicana y desde Guadalupe, Madrigalejo, Medellín, Guareña, Hornachos y Campillo en la zona nacional.
El Plan Republicano y el Final de la Guerra
Los republicanos reconocen la importancia estratégica de la zona a fin de separar la zona nacional en las dos partes iniciales. Durante el gobierno de Largo Caballero se elaboró un plan para aislar Andalucía mediante la ocupación de Extremadura, al que se opuso el General Miaja. Las disensiones en la zona republicana y la caída de Largo Caballero, relegaron al olvido el plan de recuperación. Al final de la guerra, con la caída de Cataluña, el ejército republicano abandona los frentes y los nacionales ocupan todas las zonas. Algunos excombatientes republicanos pasarán a formar parte del maquis en un intento por mantener la lucha.