Hábitos y rutinas en la infancia: cómo adquirirlos con éxito
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Resumen
El texto explica la diferencia entre hábito y rutina y analiza los conflictos que dificultan la adquisición de hábitos en la infancia, como la inseguridad, el miedo, la culpa y la vergüenza. Asimismo, ofrece pautas para programar un hábito, describe su ejecución y planificación y enumera los factores que favorecen el éxito, como las capacidades básicas del niño, la coherencia entre familia y escuela, el juego y la afectividad.
Puntos clave
- Hábito es una conducta aprendida que se realiza bien y sin ayuda; la rutina es una conducta repetida que, con el tiempo, se vuelve automática.
- La inseguridad y el miedo pueden bloquear al niño, por lo que conviene proponerle tareas progresivamente más difíciles y acompañarle.
- La vergüenza depende de lo que piensan los demás, y la culpa suele aparecer después de ella; ambas condicionan el comportamiento.
- Antes de programar un hábito hay que analizar qué supone para el niño, en qué acciones se descompone, su orden de ejecución, el tiempo necesario y los recursos disponibles.
- La ejecución depende de los movimientos básicos del niño, y la planificación es cognitiva: reconocer la acción, secuenciarla y elegir momento y lugar.
- El hábito se adquiere mediante el juego, una relación afectiva con el educador, normas claras, repetición y el entorno natural del niño.
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Hábitos y rutinas en la infancia
HÁBITO / RUTINA: Hábito es una conducta aprendida que se realiza bien y sin ayuda. Es una acción que realizamos de forma constante y nos da identidad. Rutina es el resultado de repetir una conducta muchas veces y, con el tiempo, convertirla en un hábito automático.
Diferencia: La rutina es una costumbre personal establecida por la convivencia; puede resultar rígida, no admitir modificación y eventualmente desaparecer. El hábito, en cambio, es un mecanismo estable que crea destrezas y se utiliza en situaciones concretas, como abrocharse la chaqueta.
Conflictos en la adquisición de hábitos
Inseguridad y miedo
La falta de confianza del niño para desenvolverse en el entorno dificulta el aprendizaje de hábitos. Nuestra tarea educativa es ayudarle a ganar confianza, proponiéndole tareas progresivamente más difíciles. El miedo es un sentimiento que, ante un peligro percibido, puede bloquear al niño; debemos relativizar la situación y acompañarle para disminuir ese bloqueo.
Culpa y vergüenza
La vergüenza depende en gran medida de lo que piensan o dicen los demás y puede limitar la actuación del niño. La culpa suele aparecer después de la vergüenza; ambos sentimientos alteran al niño y condicionan su comportamiento.
Tensiones y problemas en el entorno
Las tensiones del entorno pueden provocar una mala programación de los tiempos y horarios, alterando la vida del niño y generando estrés y nerviosismo. Es importante promover un ambiente familiar y escolar tranquilo que favorezca el aprendizaje.
Consideraciones previas: relaciones sociales y alimentación
- No tomar la iniciativa para terminar la actividad por el niño, ya que esto repercute de forma negativa en su autonomía.
- Realizar rituales previos a la comida para que el niño identifique el acto de comer (por ejemplo, lavarse las manos, sentarse en su lugar).
- Conocer el momento madurativo del niño para saber qué puede hacer y qué no; tener en cuenta que el niño atraviesa cambios en el tipo de alimentos y en la forma de comer.
Consideraciones previas para programar un hábito
Antes de programar un hábito conviene plantearse las siguientes preguntas:
- ¿Qué supone el aprendizaje para el niño?
- ¿En qué acciones se descompone la conducta?
- ¿Cuál es el orden de ejecución que nos permite el éxito?
- ¿Cuánto tiempo será necesario para la ejecución completa?
- ¿Cuántas veces al día se llevará a cabo el hábito?
- ¿Qué instrumentos y recursos utilizar?
Ejecución y planificación del hábito
Ejecución
La ejecución depende de la capacidad del niño para realizar movimientos determinados con las extremidades superiores e inferiores. El aprendizaje de cualquier hábito es más eficaz si se han adquirido previamente ciertos movimientos básicos.
Planificación
La planificación es de tipo cognitivo y tiene que ver con la capacidad de reconocer una acción, secuenciar el orden en que debe realizarse, y determinar el momento y el lugar adecuados para llevarla a cabo.
Adquisición del hábito: claves del éxito
Factores necesarios:
- Capacidades básicas del niño.
- Espacios adecuados e instrumentos necesarios.
- Interrelación entre familia y escuela, con coherencia de criterios y apoyo mutuo.
Relaciones afectivas
El hábito se adquiere a través del juego; para que el aprendizaje sea eficaz es imprescindible una relación estrecha entre el niño y el educador, que garantice afectividad por encima de cualquier conflicto. Debemos establecer normas claras durante el aprendizaje.
Cotidianidad
El proceso debe realizarse dentro del entorno natural en el que vive el niño para facilitar el aprendizaje. Repetiremos las actividades y rutinas creando un clima de seguridad que favorezca la adquisición del hábito.
ADQUISICIÓN DE HÁBITOS - ÉXITO:
Elementos finales: capacidades básicas, espacios e instrumentos adecuados, y una interrelación coherente entre la familia y la escuela. Las relaciones afectivas y la cotidianidad son determinantes: el juego, la afectividad, las normas y la repetición en el entorno natural consolidan los hábitos.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la diferencia entre hábito y rutina?
El hábito es un mecanismo estable que crea destrezas y se utiliza en situaciones concretas, como abrocharse la chaqueta. La rutina es una costumbre personal establecida por la convivencia, puede resultar rígida y no admitir modificación.
¿Qué factores son necesarios para adquirir un hábito en la infancia?
Son necesarios las capacidades básicas del niño, espacios adecuados e instrumentos necesarios, y una interrelación coherente entre familia y escuela con criterios comunes y apoyo mutuo.
¿Qué preguntas conviene hacerse antes de programar un hábito?
Conviene preguntarse qué supone el aprendizaje para el niño, en qué acciones se descompone la conducta, cuál es el orden de ejecución que permite el éxito, cuánto tiempo se necesita, cuántas veces al día se llevará a cabo y qué instrumentos utilizar.
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