Estudio de los Conflictos, el Papel de la Mujer y el Clasismo en La Casa de Bernarda Alba

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Introducción a los Temas en la Obra de Lorca

El tema central en las obras de Federico García Lorca, y concretamente en La Casa de Bernarda Alba, se causa de un conflicto: un amor imposible. Representado en esta obra por el deseo de varias de las hijas de Bernarda hacia el mismo hombre y la oposición de esta hacia el amor y el deseo, produciendo la frustración de sus hijas y la desgracia, como aparece al final de la obra, producida por la muerte de la hija menor de Bernarda, Adela, siendo el objeto de deseo y la puerta a la libertad el personaje omnisciente Pepe el Romano.

Temas Secundarios y Contexto Social

Dentro de este tema principal, común en las obras de Lorca, aparecen una serie de temas secundarios que se encuentran muy relacionados entre sí. Uno de los más importantes y el que se podría decir que más se repite en esta es el papel que protagoniza la mujer en la obra y cuál es su situación. Con respecto a eso debemos decir que la mujer se ve fuertemente influenciada por el machismo de la época, generado tanto por parte de hombres como por las propias mujeres.

Los Dos Modelos de Mujer

Para poder explicar mejor este aspecto debemos tener en cuenta que aparecen dos modelos de mujeres propias de la época en la obra:

  • Las mujeres que viven al margen de la sociedad machista de su época: como le ocurre a Paca Rosta y la hija de la Librada, ambas mujeres “libres” las cuales se permiten incluso mantener relaciones con los hombres sin existir un compromiso por medio. La segunda, a apartar de esto, quedó embarazada de un desconocido, mató a su hijo y esta, al igual que la primera, fueron juzgadas por el pueblo.
  • El segundo modelo de mujer: viene retratado por las hijas de Bernarda, representando la honra y la decencia que Bernarda les ha inculcado de forma autoritaria. Este pensamiento se ve reflejado sobre todo en las diferencias morales entre hombres y mujeres, tanto en el comportamiento como en la reputación. Esto se demuestra en un parlamento de Bernarda en el que dice: “Hilo y aguja para las hembras. Látigo y mula para el varón”, por ejemplo, y también se representa en el parlamento en el que Bernarda le dice a Angustias: “No le debes preguntar, y cuando te cases, habla si te habla y míralo cuando te mire. Así no tendrás disgustos”.

Diferencias Sociales y Clasismo

Aparte de este “machismo”, aparece socialmente en la obra el tema de las diferencias sociales, que en esta obra de teatro son muy grandes, propias de la época, en la España profunda, en la que dependiendo del status social al que pertenecías tenías unos derechos u otros.

Esto en esta obra se presenta tanto en el interés de Pepe el Romano por Angustias, que se debe a que es la primogénita y la que tiene dote de las cinco hermanas, al igual que cuando Martirio tenía un pretendiente (Enrique Humanes) y Bernarda, por la clase social de este, lo rechaza para su hija.

Otro rasgo presente en este aspecto es el clasismo, el cual se presenta en la obra cuando los grupos sociales más privilegiados humillan y tratan de forma cruel y mezquina a los inferiores. Como por ejemplo: “¡No tenemos. Me sirves y te pago, ¡nada más!”, le dice Bernarda a Poncia cuando esta le dice que si tienen confianza, al igual que la criada se muestra con un sentimiento de superioridad respecto a la mendiga, la cual va a pedir en una ocasión comida a la casa de Bernarda.

Hipocresía, Honra y Pasiones Humanas

Estas diferencias sociales y este clasismo se ven reflejados en la obra por medio de la hipocresía y de la buena honra.

  • La hipocresía: en la obra se observa en la obsesión por la limpieza de Bernarda, que va desapareciendo hasta que en el tercer acto ya no son blancas las paredes de la casa, sino que tienen un ligero color azulado debido a la pérdida de la pureza, tema que obsesiona a Bernarda.
  • La honra: Bernarda tiene unos principios basados en la tradición y en las costumbres de la época, como por ejemplo cuando Poncia le dice a Adela que deje a Pepe el Romano, el temor a la murmuración del pueblo hacia los personajes de la obra, sentimiento que sobresalta a Bernarda; el encierro de la madre de esta por sus pensamientos e ideas, la recriminación de Bernarda hacia sus hijas cuando miran a cualquier hombre tras la muerte del marido de esta, y el deseo de aparentar lo que no es, como aparece al final de la obra cuando Adela muere y Bernarda dice que su hija ha muerto virgen pidiendo, cómo no, silencio.

Odio y Envidia

Esta obra, al tratarse de una obra referida en cierto modo a las pasiones y al deseo de mujeres que nunca van a poder ser del todo libres, no es de extrañar que aparezcan durante la mayor parte de la obra sentimientos como el odio y la envidia que caracterizarán a todos los personajes, pero se destacará como el personaje envidioso por excelencia a Martirio.

El odio y la envidia en la obra se dan sobre todo entre las hijas y las criadas, siendo la causante de ese odio Bernarda, debido principalmente a la ausencia de libertad y a la prohibición de amar en el caso de las primeras, y por el trato clasista de Bernarda con las segundas y con el pueblo. De ahí su fama de rígida e hipócrita.

La envidia se ve reflejada entre las hermanas cuando Angustias consigue ser la futura esposa de Pepe el Romano, el cual es el objeto de deseo de todas ellas, y al final de la obra este sentimiento de envidia se ve reflejado fuertemente en Martirio hacia su hermana pequeña Adela, ya que esta consiguió tener una relación íntima con el romano. Dicha envidia se manifiesta como un mal sagrado, ya que el envidioso se ve a sí mismo en el envidiado. Como todos los temas de la obra se encuentran relacionados, en el caso de la relación de Angustias con Pepe también es necesario decir que las hermanas sienten una gran furia hacia esta, tanto en el aspecto económico ya citado antes como en esa relación.

Conclusión

Como conclusión se podría decir que todos los temas que aparecen en esta obra representan los ideales de la época, como ya se ha ido redactando hasta ahora, en la que la mujer aparece fuertemente reprimida y se ve influenciada en todos los aspectos: la libertad, el amor, el objeto de crítica… siendo por esta razón la obra un drama sobre ellas.

El modo en el que Bernarda oprime a su familia tiene como consecuencia la rebeldía de Adela, llegando hasta el punto del suicidio, y la locura de la madre de Bernarda, María Josefa. Realmente el intento de revolución de Adela ante el sistema autoritario de Bernarda no produce efecto, sino que hace que este se refuerce más, debido a que el hecho de cambiar un sistema necesita tiempo.