Economía del desarrollo: conceptos fundamentales y evolución histórica.
1.RELACIÓN ENTRE NECESIDAD Y ORIGEN DEL PROBLEMA SOCIAL
Si tenemos en cuenta que el ser humano es un todo desde el punto de vista físico, psíquico y social, la definición de necesidad no sólo abarca la parte fisiológica o de primeras necesidades, sino que por el contrario, la necesidad también lo está en la relación con otros, el sentimiento aceptado, la autorrelación, conceptos que no se pueden trabajar desde la única visión de lo físico sino que llevan implícitas reacciones psicológicas y sociológicas.
Este análisis es necesario a la hora de funcionar desde el T.S. Y más si nuestro objetivo es la consecución del Desarrollo Humano de nuestros clientes o usuarios. Ellos son un todo y sus necesidades estarán interrelacionadas desde distintas disciplinas, por tanto deberemos analizar y actuar teniendo en cuenta la situación total del individuo.
Al mismo tiempo debemos diferenciar entre lo qué nosotros entendemos como la necesidad y lo que nuestro usuario entiende por su necesidad, no tiene porque ser coincidentes, y de hecho la subjetividad/objetividad de cada uno de nosotros podrá hacer variar no sólo el enfoque del problema, sino también la relación y reacción ante el mismo por parte del profesional y del usuario. Esto es algo que deberemos de tener muy en cuenta.
Aquí entra la diferenciación entre necesidad, deseo y satisfactor
Precisamente una clara delimitación entre una y otros nos ayudará a enfrentarnos ante los problemas de nuestros clientes, para quiénes un deseo o un satisfactor puede ser una necesidad. Desde nuestra labor deberemos entender y comprender su posición pero al mismo tiempo educar y hacer comprender el error en el que se encuentra para así afrontar de forma objetiva el objeto de nuestro trabajo social y por tanto ayudar al sujeto en la eliminación o mejoramiento de la situación o problema social en el que se halla inmerso.
Establecer qué tipo de satisfactor es más conveniente para mejorar la situación de nuestro cliente, es fundamental. Si ese satisfactor además puede generar la mejora ante diversas necesidades, todavía mejor. Por lo cual a la hora de empezar a tratar el problema social, todos estos factores deberán estar claramente definidos y diferenciados.
Al mismo tiempo no debemos olvidar la parte correspondiente al recurso con el que trabajaremos, tanto desde el punto de vista del propio t.S., como desde el punto de vista del usuario. En nuestra sociedad, es normal confundir el medio con el fin, es decir, plantear que la consecución de un bien material soluciona la carencia sufrida, por lo tanto, deberemos de ser muy cautelosos a la hora de tomar nuestras decisiones y aplicar las soluciones a dichas carencias para no confundir el bien material con solución y olvidar el problema anexo que conlleva la necesidad de ese bien material.
Por último, recordar la importancia que puede tener la puesta en marcha de acciones desde el punto de vista universalista o realista, frente a nuestros usuarios. Por una parte podemos generalizar una concepción personal nuestra (universalizar) o bien restringir la capacidad del individuo (relativizar) para enfrentarse con la carencia vivida.
Por tanto, hay que trabajar desde una concepción intermedia, que sirva para fomentar en positivo la capacidad de nuestro cliente, para enfrentarse a sus carencias desde los recursos conjuntos que podemos ofrecer como t.S., unidos a los que él tiene y que podrá desarrollar con nuestra ayuda.
En conclusión, necesidad, deseo, satisfactor y recurso son elementos fundamentales para la consecución del Desarrollo Humano en el que el individuo no sólo ve alcanzadas sus carencias primarias o de supervivencia, sino que además que le llevan a participar e integrarse en la sociedad (participación, autorrelación…). Desde el T.S. Y bajo la concepción de que nuestro objetivo es el Desarrollo Humano como profesionales que trabajan como agentes de cambio social, bajo valores de Justicia Socia y microsociales y macrosociales, debemos tener muy en cuenta todos estos conceptos a la hora de enfrentarnos con el trabajo diario de ayuda a nuestros clientes. El más claro análisis de los mismos, nos ayudará a superar junto a nuestro cliente sus necesidades, con un trabajo conjunto en el que participe activamente y en el que sepa diferenciar entre carencia y satisfactor y por tanto enfrentarse de forma más objetiva a su realidad y superarla desde el Desarrollo Humano que propugna Naciones Unidas.