Discurso Alternativo y Contrahegemonía en la Comunicación Mediática
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Sin discurso alternativo no hay medio alternativo. Este debe ser abierto y antiautoritario. “Es alternativo todo medio que implica una opinión frente al discurso dominante”. Para comprender los medios de comunicación, es central su sistema productivo y la relación interdiscursiva. Verón llama sistema productivo a la articulación entre la producción y el reconocimiento en los discursos producidos. En este caso, designa la relación intertextual conflictiva entre discurso alternativo y hegemónico. Lo alternativo no estaría definido por el contenido de un discurso, sino por disputarle al discurso mediático hegemónico el poder de dominar la realidad.
Producción mediática alternativa: proceso de producción que se da en un discurso actual, muy mediatizado y en un juego intertextual conflictivo con una hegemonía discursiva que está definida por el poder y el mercado. Un discurso mediático alternativo es un discurso contrahegemónico; es un error identificar lo alternativo como “otro” modo de comunicar paralelo al sistema hegemónico sin intentar plantear una disputa.
Alternatividad
Es un residuo del sistema, pero no lo amenaza; a pesar de estar en los márgenes, disputa el espacio político discursivo, propone otras interpretaciones que disputan o cuestionan las narrativas hegemónicas.
El sujeto del relato mediático
Se deben analizar las estrategias enunciativas del discurso y los modos en que sus interlocutores participan. Todo soporte mediático contiene un contrato de lectura que plantea, además de un sujeto enunciado, reglas de comprensión. Entra en juego la alteridad; los discursos alternativos deberían dar voz a aquellos grupos considerados como los “otros” del discurso hegemónico. Se podría considerar lo alternativo como un modo de producción mediática de la alteridad que abre posibilidades de acceso al espacio público mediático a sectores excluidos, a partir de estrategias discursivas que mantienen relaciones complejas con lo hegemónico. Los discursos alternativos, si son contradiscursos, operan desde la ilegitimidad, deben enfrentarse a los criterios de lo aceptado.
La comunicación mediática despliega estrategias de intermediación simbólica entre el sujeto de la enunciación y el sujeto del enunciado. Laclau: En todo proceso de representación no hay transparencia, en tanto el representante constituye también a lo representado. La toma de palabra pública implica manejar una serie de condiciones discursivas, materiales e institucionales de gran complejidad que exigen el dominio de múltiples competencias comunicativas y dispositivos tecnodiscursivos. Esta complejidad nos permite señalar que lo alternativo puede considerarse como grados de alternatividad de ciertos discursos y no como naturaleza previa a la enunciación.
Es importante el contexto de producción de los discursos alternativos, ligado al poder y a la política.
Los fenómenos de resistencia (términos económicos como comunicacionales)
Revisar críticamente la idea de “darle voz a los que no la tienen”: Darle visibilidad a organizaciones y actores sociales subalternos no ha logrado transformar las situaciones de injusticia y desigualdad. El medio como espacio de diálogo con sectores excluidos de los medios masivos no es suficiente como práctica alternativa, en tanto no impacta en el conjunto de representaciones que la sociedad tiene sobre sus problemáticas; necesita intervenir estratégicamente en la organización y en la proyección social de quienes luchan por transformar la realidad. Apostar al multiculturalismo, pluralismo, diversidad, inclusión… no son condición suficiente para enfrentar las desigualdades. No se puede desplazar la disputa del eje político-cultural y las desigualdades que entraña el sistema neoliberal a la visibilidad de las diferencias. Una discusión sobre lo alternativo puede ser su carácter articulador en un sistema. Requiere pensar democráticamente las fronteras de cada país, que hoy existen como fuerza de selección, exclusión y nuevas formas de división social. Dos cuestiones que exigen futuros desarrollos: análisis del acceso al discurso mediático a sectores excluidos de la hegemonía discursiva y la producción académica-universitaria reflexiva y crítica de métodos teóricos y metodológicos alternativos.
Las prácticas llamadas comunicación popular (CP)
Se ubican entre los años 60 y 70 en diferentes países de América Latina, motivadas desde:
- Corrientes teológicas
Se refiere a la teología de la liberación, que dentro del marco de la Iglesia Católica significó una ruptura con la teología oficial. Protagonizado por sacerdotes y obispos de América Latina que colocaron al pobre en el centro de la reflexión teológica, para pensar la fe desde ahí.
- Corrientes políticas
Se pueden nombrar varias, todas variantes del marxismo o del pensamiento socialista.
- Prácticas educativas
Estaban motivadas en una corriente que se dio a llamar Educación Liberadora.