Crisis de 1866 y Revolución de 1868: Causas, Desarrollo y Consecuencias
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La Crisis de 1866 y la Revolución Gloriosa de 1868
Contexto Histórico
La crisis económica de 1866, tanto financiera como industrial, fue la primera gran crisis del sistema capitalista a nivel internacional y coincidió con una crisis de subsistencias, empeorando las condiciones de vida de las clases populares.
Crisis Financiera
La crisis financiera se originó a raíz de la crisis de los ferrocarriles. La construcción de la red ferroviaria significó una gran inversión en Bolsa, pero el beneficio obtenido era mucho menor del esperado. El valor de las acciones se desplomó. Los inversores exigieron al Estado subvenciones, pero este carecía de fondos y no podía recurrir al préstamo internacional. Esto provocó la ruina de muchas entidades financieras, otras empresas y particulares.
Crisis Industrial
La industria textil catalana se abastecía de algodón importado de América, pero la Guerra de Secesión Americana encareció la materia prima. Esto aumentó el precio de los productos, al mismo tiempo que disminuía la demanda por la crisis económica general.
Crisis de Subsistencias
La crisis de subsistencias se inició en 1866, provocada por una serie de malas cosechas. El precio del pan y de otros productos básicos comenzó a subir. En el campo, el hambre condujo a un clima de violencia social. En las ciudades, aumentó el paro y disminuyó el nivel de vida de las clases trabajadoras.
Deterioro Político y el Pacto de Ostende
Estos acontecimientos dieron lugar al deterioro político. La mayor parte de la población estaba en contra del sistema isabelino. Los grandes comerciantes reclamaban al gobierno medidas para salvar sus inversiones. Los industriales pedían medidas proteccionistas. Los obreros y campesinos denunciaban su miseria. Después de la revuelta de los sargentos del cuartel de San Gil, O'Donnell fue apartado del gobierno y Narváez y González Bravo continuaron gobernando por Decretos y con las Cortes cerradas. El partido progresista de Prim se negó a participar en las elecciones y se decantó por la conspiración. Prim firmó en 1867 el Pacto de Ostende, que supondría la eliminación del sistema isabelino. La decisión de si España continuaría siendo una monarquía o una república quedaba en manos de unas Cortes que serían elegidas por sufragio universal masculino tras la insurrección.
La Revolución de 1868 (La Gloriosa)
El 19 de septiembre de 1868, el almirante Topete, apoyado por Prim y Serrano, se sublevó en Cádiz. La revolución triunfó al grito de "¡Viva España con honra!" o "¡Abajo los Borbones!". Las tropas leales a la reina Isabel II se enfrentaron a los ejércitos sublevados. El gobierno dimitió y la reina salió hacia Francia, donde fue acogida por Napoleón III. En las ciudades, las Juntas revolucionarias estaban ya dirigidas por demócratas y republicanos que lanzaron llamamientos al pueblo, reclamando libertad, soberanía popular, separación de la Iglesia y el Estado, supresión del sistema de quintas, sufragio universal, reparto de la propiedad y república.
El Gobierno Provisional y la Constitución de 1869
En los primeros días de octubre de 1868, la Junta de Madrid, formada por una mayoría de progresistas y unionistas, nombró un Gobierno Provisional. Serrano fue nombrado regente y Prim, presidente del gobierno. La primera medida fue desarmar a las Juntas y disolver la Milicia Nacional. El nuevo gobierno dejaba claro que una cosa era derrocar a los Borbones y otra permitir que en España triunfara una revolución democrática y republicana. El nuevo gobierno elaboró una nueva constitución. Se convocaron elecciones a Cortes por sufragio universal masculino. La victoria en las elecciones fue para unionistas y progresistas, partidarios de la monarquía, pero también entraron en las Cortes carlistas y republicanos. La Constitución de 1869, constitución progresista, recogía el principio de soberanía nacional, separación de poderes, derecho de asociación y de reunión, libertad de cultos, sufragio universal masculino, estableciéndose los mismos requisitos para ser elector que votante. La forma del Estado es la monarquía democrática, el rey no gobierna, establece dos cámaras y define el gobierno como un órgano que ejerce el poder ejecutivo y tiene responsabilidad política. Además, se reconocen el derecho de asociación y manifestación, la libertad de enseñanza, la libertad de profesar cualquier religión, aunque el Estado seguía manteniendo a la Iglesia católica, la igualdad para obtener un empleo. La constitución se promulgó en junio de 1869. Las Cortes establecieron una regencia que recayó en el General Serrano y Prim seguía como jefe de gobierno. Su tarea no era sencilla, pues los republicanos mostraban su descontento y los carlistas volvían a las revueltas, la situación económica era muy grave y además había que buscar un nuevo rey. Era impensable la vuelta de Isabel II y de su hijo Alfonso, con 12 años.