Conflictos Internos y Poder Real: El Reinado de Carlos I y Felipe II

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Política interior de Carlos I

Recién comenzado el reinado de Carlos I, se produjeron los levantamientos de las Comunidades y las Germanías, que presentaron revueltas políticas y un fuerte componente social y antiseñorial.

Las Comunidades (1520-1522)

Las Comunidades surgieron en Castilla, donde existían problemas sociales y políticos. Ciudades como Toledo, Segovia, Ávila y Burgos se sublevaron y ofrecieron la corona a la madre de Carlos I, la reina Juana. Los comuneros buscaban:

  • La protección de la industria nacional.
  • El respeto a las leyes.
  • Una mayor participación política.

Se produjeron revueltas campesinas de carácter antiseñorial. El regente Adriano de Utrecht reunió un ejército que derrotó a los comuneros en Villalar, y sus principales dirigentes fueron ajusticiados.

Las Germanías

Las Germanías estallaron y afectaron a la Corona de Aragón. Estas fueron una revuelta de artesanos, de la pequeña burguesía y del campesinado contra la oligarquía ciudadana, la nobleza y el alto clero. Los participantes pedían ciertos derechos, pero Carlos I se alió con la nobleza y los agermanados fueron derrotados.

Política interior de Felipe II

La monarquía de Felipe II se convirtió en la defensora de los principios del catolicismo y de los dogmas establecidos por el Papado. Para defender la ortodoxia católica e impedir la expansión de las nuevas ideas, se promulgó una Pragmática (ley) que declaraba estos principios obligatorios en el territorio peninsular.

El conflicto de los moriscos

La monarquía anuló los particularismos étnico-religiosos de los moriscos. Su situación empeoró cuando se promulgó un decreto prohibiéndoles el uso de su lengua, su forma de vestir y sus tradiciones. Los moriscos intentaron negociar, pero la Corona rechazó la propuesta.

Los moriscos andaluces, dirigidos por Aben Humeya, iniciaron una insurrección, pero no consiguieron tomar Granada. La revuelta fue sofocada por Juan de Austria, hijo natural de Carlos I. Posteriormente, en abril de 1609, se decretó la expulsión de los moriscos.

La disidencia política y los Fueros de Aragón

La represión de la disidencia religiosa se utilizó como castigo para cualquier oposición, como la de Antonio Pérez, quien huyó a Aragón (de donde era originario) y reclamó la protección del Justicia de Aragón, Juan de Lanuza. Este último se negó a entregarlo.

Felipe II, violando los fueros de Aragón, envió un ejército que puso fin a la sublevación y ajustició a Lanuza. El incidente inició el conflicto de la Corona de Aragón por mantener sus leyes e instituciones frente a los deseos de la monarquía de:

  • Aumentar el poder real.
  • Imponer una mayor centralización.
  • Someter las instituciones tradicionales al poder real.