Avance y Asedio: Madrid en la Guerra Civil Española (1936-1937)
Enviado por Comunidad Xuletas y clasificado en Historia
Escrito el en
español con un tamaño de 4 KB
La Guerra de Columnas y la Marcha hacia Madrid
Esta etapa se desarrolló entre julio y noviembre de 1936. En ella participaron diversas columnas militares de ambos bandos. Estos últimos fueron respaldados por algunos militares profesionales, como José Miaja y Vicente Rojo, el oficial más brillante del bando republicano, pero en su conjunto el gobierno central y la Generalitat perdieron el control del orden público y la iniciativa militar durante varios meses, ya que carecían de una tropa capaz y disciplinada. La flota, sin oficialidad, también se mostró ineficaz. La toma de Madrid se convirtió en el objetivo primordial de los sublevados. Las columnas mandadas por Mola, sin embargo, fueron detenidas al norte del sistema central por una inesperada resistencia miliciana. Por esta razón, las tropas de Franco y Yagüe tenían más posibilidades de entrar en Madrid por el sur. Gracias a la colaboración de la aviación y la marina de Hitler y Mussolini, lograron cruzar el estrecho y, tras unirse a los soldados de Queipo de Llano en Sevilla, avanzaron a través de Extremadura sin que el gobierno republicano pudiera detenerlos. Las columnas procedentes del sur tomaron Badajoz, Talavera y Toledo, y liberaron a la guarnición rebelde que se había hecho fuerte en el Alcázar de esta última ciudad, uniendo así las dos zonas de la península que dominaban los sublevados. En el frente norte, la toma de Irún por las tropas del general Mola fue la operación de mayor importancia. Por un lado, cortaba el acceso del ejército republicano del norte a la frontera con Francia; por otro, impedía la llegada de refuerzos por tierra. Poco después (septiembre de 1936), San Sebastián se rindió sin lucha alguna ante la base de los sublevados, ya que su defensa era muy complicada.
La Batalla de Madrid
En esta etapa (de 1936 a marzo de 1937), el conflicto se convirtió en una guerra de desgaste. La causa fue, sin duda, la inesperada resistencia de Madrid, bombardeada día y noche y asediada por todos lados, excepto por la carretera de Valencia. El gobierno republicano, por su parte, se trasladó a Valencia, convencido de que Madrid caería pronto. Los madrileños interpretaron este gesto como una huida. La resistencia fue dirigida a partir de ese momento por la improvisada Junta de Defensa, que tuvo un éxito total en su empeño. Presidida por el general Miaja y teniendo como gran estratega al comandante Vicente Rojo, esta junta recibió armamento soviético y los primeros refuerzos extranjeros favorables a la República: los voluntarios de las Brigadas Internacionales. El ejército republicano rechazó un primer ataque frontal de la ciudad por el oeste, a la altura de Ciudad Universitaria, donde pereció el mítico Durruti. Al no lograr la toma rápida de Madrid, Franco decidió poner en marcha una operación para rodearla en la que se sucedieron tres batallas:
Batallas Clave en el Asedio de Madrid
- La de la carretera de La Coruña (hasta enero de 1937), para cortar la comunicación de Madrid con la sierra.
- La del río Jarama, la primera gran batalla moderna de la guerra civil (febrero de 1937), en la que las tropas rebeldes atacaron la carretera de Valencia por el sur.
- La de Guadalajara (marzo de 1937), un ataque a Madrid por el nordeste que terminó con una estrepitosa derrota del ejército rebelde y, en particular, de sus aliados, las tropas italianas enviadas por Mussolini.
En el frente sur, los rebeldes lograron tomar Málaga (febrero de 1937). La caída de Málaga representó, para el bando republicano, el fracaso del modelo de guerra con milicias desorganizadas, defendido sobre todo por los anarquistas. Se hizo evidente la necesidad de crear un ejército popular pero disciplinado, idea que propugnaban los comunistas y apoyaban la izquierda republicana y los militares profesionales.