Análisis del Prólogo de la Segunda Parte de Don Quijote de la Mancha
Enviado por Comunidad Xuletas y clasificado en Lengua y literatura
Escrito el en
español con un tamaño de 2,64 KB
Análisis del Prólogo de la Segunda Parte de Don Quijote de la Mancha
Prólogo
En el prólogo, Cervantes se dirige al lector haciéndole saber que en esta segunda parte no espere ningún insulto a Alonso Fernández de Avellaneda, el autor del segundo “Don Quijote” publicado en Tarragona en el año 1614.
Cervantes se muestra dolido cuando Avellaneda dice de él que es viejo y manco, pero defiende su manquedad argumentando que esta es honrada pues no se la hizo en ninguna taberna sino en la batalla de Lepanto de 1571 en la que fue herido. También se defiende señalando que no se escribe con las canas sino con el entendimiento, el cual suele mejorarse con los años.
A continuación, Cervantes dice que ha sentido que este le llame envidioso y se excusa diciendo que él solo conoce la envidia sana y que si lo dice por Lope de Vega está completamente equivocado.
También el propio Cervantes expresa que no se siente agraviado por Avellaneda y se muestra comprensivo con él porque entiende "lo que son tentaciones del demonio", las cuales pueden hacerle creer a un hombre que es capaz de escribir un libro con el que ganar fama y dinero. Para mostrar esto último, les cuenta dos cuentos:
Primer cuento
El primer cuento ocurre en Sevilla y trata sobre un loco que se dedicaba a coger a los perros y, con un canuto, los inflaba hasta ponerlos redondos como una pelota. Cuando acababa les preguntaba a los circunstantes: “¿Pensarán vuestras mercedes ahora que es poco trabajo hinchar un perro? ¿Pensará vuestra merced ahora que es poco trabajo hacer un libro?”.
Cervantes decide contar otro cuento por si aún el lector no ha comprendido la idea.
Segundo cuento
El segundo cuento ocurre en Córdoba y vuelve a presentar a un loco que se dedicaba a lanzar piedras sobre los perros. Pero un día el dueño de uno se percató y le pegó tal paliza al loco que le dejó hecho polvo.
Desde ese día, el loco ya no volvió a arrojar ninguna piedra sobre ningún perro pues se pensaba que todos eran del mismo dueño.
Cervantes, al acabar de contar los cuentos, le hace saber a Avellaneda que no tiene miedo a las amenazas que ha recibido por su parte en el prólogo del falso Quijote, ya que dice que cuenta con el respaldo del conde de Lemos y del ilustrísimo don Bernardo de Sandoval y Rojas.
Finalmente, el autor confiesa que al final de la segunda parte don Quijote morirá para que así nadie más pueda escribir falsos testimonios. También Cervantes dice que se ha olvidado de anunciar que está terminando Persiles y la segunda parte de Galatea.