Análisis de la Escena III de Macbeth: Profecías, Ambición y el Reino de lo Siniestro
Enviado por Comunidad Xuletas y clasificado en Lengua y literatura
Escrito el en
español con un tamaño de 3,92 KB
La escena III cuenta con una estructura temática formada por el diálogo de las brujas, el anuncio de las profecías y el cumplimiento de la primera de ellas.
Al comienzo nos encontramos con el diálogo de las brujas, las cuales habían sido anteriormente presentadas en la escena I. Éste se desarrolla en el páramo, donde se oyen truenos. El ambiente es siniestro y lúgubre, como en la mayoría de las escenas. Aquí, domina el tono gris, la oscuridad, así como en las almas de los protagonistas, domina lo oscuro y lo sórdido.
Las brujas no son seres sobrenaturales sino viejas pobres, harapientas, escuálidas, horribles y llenas de despecho, pero la creencia popular dice que reciben poderes sobrenaturales.
En el diálogo de las brujas se manejan temas que reflejan sentimientos muy bajos. Estas son presentadas como seres despreciables y aparecen como la reencarnación del mal, todo lo que hacen apunta al mal y a la muerte. Estos aspectos se vinculan principalmente con la bruja primera, la cual manifiesta que se vengará de la mujer que no la convidó con castañas, castigando al ser que más quiere: su esposo. Este castigo consistirá en la imposibilidad de descanso para el hombre. Estas palabras funcionan como una anticipación de la suerte de Macbeth y Lady Macbeth, los cuales tampoco podrán conciliar el sueño luego del asesinato de Duncan.
Aquí surgen los poderes sobrenaturales de las brujas, como el hecho de que pueden trasladarse de un lugar a otro, actuar sobre los elementos de la naturaleza, es decir, provocar tempestades, relámpagos, truenos y vientos. Lo que la creencia popular dice es que recibieron estos poderes sobrenaturales.
En la frase “nueve veces, nueve semanas de fatiga le dejarán…”, “nueve veces” funciona como número cabalístico ya que se volverá a repetir a lo largo de la obra.
Las brujas muestran “el pulgar de un piloto” como una especie de trofeo de una de sus travesuras. Las mismas ríen y disfrutan como niños perversos pero sus travesuras tienen que ver con la vida y la muerte. Luego de esto, en el texto todo adquiere el aspecto de un juego cruel y siniestro.
A continuación, entra Macbeth en escena y la bruja 3 se encarga de anunciar su llegada. El ruido de los tambores genera suspenso por parte del espectador. En este momento se realiza el conjuro de las brujas que se autodenominan “mensajeras” y “hermanas fatídicas”. Luego de todo el alboroto hacen silencio, lo que genera un contraste.
Luego, se da la profecía de las brujas, a través de las cuales conocemos a Macbeth de forma directa.
Las primeras palabras de Macbeth son: “en mi vida he visto un día tan feo y tan hermoso”, las cuales se relacionan con las palabras de las brujas: “lo hermoso es feo y lo feo es hermoso”. Ambas expresiones manifiestan un juego de contrastes, son una afirmación y negación a la vez, y plantean una inversión de valores.
Desde el punto de vista de la acción trágica estas frases anticipan el conflicto de la tragedia, introducen el tema de la apariencia y plantean el tema del caos.
Lo hermoso que está sucediendo en torno a Macbeth se volverá feo y todo su heroísmo se volverá traición. La admiración que por él sienten se transformará en repudio a causa de su admiración.
Notamos que Macbeth será rey pero el costo de este triunfo será su destrucción, que en él reina una naturaleza contradictoria y que ninguno de los crímenes que cometerá en complicidad de su esposa pasará inadvertido para su conciencia.
A lo largo de esta escena notamos que, desde el punto de vista moral, el mal generalmente tiene una apariencia “hermosa” pero eso finalmente termina feo.