Estados Unidos y la crisis de 1956: Suez, Hungría y la dinámica del Bloque Occidental

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Estados Unidos y la crisis de 1956 en el Bloque Occidental

La crisis del Canal de Suez fue el primer escenario donde las dos grandes superpotencias demostraron su intención de iniciar una fase de distensión. Además, Estados Unidos (EE. UU.) y la Unión Soviética (URSS) dejaron claro que, a partir de ese momento, las potencias europeas ya no tendrían ninguna influencia hegemónica absoluta sobre esos acontecimientos.

Antecedentes y causas

En el Bloque Occidental los problemas surgieron por el dominio del Canal de Suez y por la rivalidad árabe-israelí por la situación en Palestina, ambos legados de la hostilidad árabe contra la colonización británica. En Egipto gobernaba desde 1952 un régimen militar nacionalista y prosocialista dirigido por Gamal Abdel Nasser. En 1956, aprovechando la retirada de las tropas británicas, Nasser nacionalizó el canal para financiar la agricultura egipcia y la construcción de una presa en el río Nilo.

Intervención militar y reacciones internacionales

La respuesta llegó por sorpresa en octubre de 1956, cuando los ejércitos británico, francés e israelí atacaron conjuntamente a Egipto para recuperar Suez. Sus fuerzas aplastaron la resistencia egipcia, pero provocaron un alud de condenas en todo el mundo.

La Unión Soviética anunció su apoyo a Nasser y amenazó con intervenir si no había una retirada franco-británica. Estados Unidos, preocupado por la reacción en el Tercer Mundo y en los países árabes, presionó a Francia y Reino Unido, que evacuaron sus fuerzas y aceptaron la nacionalización egipcia del canal. En los discursos soviéticos se acusaba a EE. UU. de perseguir la "dominación universal" del capitalismo sobre todo el planeta y el "monopolio sobre los mercados internacionales".

Efectos sobre la posición europea y la Guerra Fría

Muy conscientes de su vulnerabilidad militar y de la potencia nuclear de EE. UU., la respuesta soviética ante la Guerra Fría adoptó varias fórmulas:

  • Consolidación política y militar: se reforzó la posición soviética en Europa Oriental a fin de evitar un ataque directo a la URSS. El golpe de Praga y el bloqueo de Berlín en 1948 tuvieron su razón de ser en esa voluntad de obtener mayor seguridad a toda costa.
  • Integración económica y alianzas: la consolidación política vino acompañada de un proceso de integración económica que buscaba favorecer la recuperación de Europa Oriental y atender las necesidades soviéticas. Por eso se creó el COMECON en enero de 1949.

Estrategia militar y alianzas

En segundo lugar, se aumentaron los presupuestos de investigación militar para romper el monopolio estadounidense de armas nucleares. La Unión Soviética ensayó su primera bomba atómica; poco después, Estados Unidos logró fabricar su primera bomba de hidrógeno. En 1955, la Unión Soviética promovió una alianza militar en Europa Oriental, bautizada como Pacto de Varsovia, con la participación de Polonia, Hungría, Checoslovaquia, Rumanía, Bulgaria, la República Democrática Alemana y Albania. Además, completó su red de alianzas con pactos bilaterales con China, Corea del Norte y Vietnam del Norte.

La muerte de Stalin, en marzo de 1953, no alteró esa política, a pesar de abrir en la Unión Soviética un difícil período de transición política. Nikita Jrushchov empezó a sobresalir y apostó por un relajamiento de la tensión con EE. UU. que hiciera más fácil el cambio político y suavizara las cargas financieras impuestas a la economía soviética por la rivalidad armamentista. Un hecho muy significativo fue el inicio de la carrera espacial en 1957, cuando la URSS puso en órbita el primer satélite artificial de la historia, lo que sobrecogió a Occidente.

La crisis interna de la Unión Soviética y sus implicaciones

En 1956, la Unión Soviética afrontó una grave crisis. En el mes de febrero, en el XX Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS), Jrushchov criticó a Stalin por abuso de poder y culto a la personalidad, abriendo la senda oficial para la desestalinización del régimen. Esto provocó conmoción entre la élite política y la población de Europa Oriental; las protestas populares forzaron a los dirigentes soviéticos a aceptar una nueva dirección comunista más aperturista.

La revolución húngara de 1956

En el mes de octubre de 1956, el nuevo gobierno húngaro exigió la retirada de las tropas soviéticas, prometió la convocatoria de elecciones libres y anunció la salida del Pacto de Varsovia. En noviembre, un ejército soviético de 250.000 hombres entró en Budapest y aplastó la sublevación popular, ocasionando numerosos muertos. Las potencias occidentales se limitaron a condenar la invasión, pero no hicieron nada para detenerla. Además, la alianza occidental había quedado seriamente dañada por el conflicto casi paralelo en Egipto.

El control de las poblaciones de Europa Oriental sometidas a gobiernos obedientes a la Unión Soviética tuvo su expresión más llamativa en la construcción, en 1961, del Muro de Berlín.