El Triunfo de Baco de Velázquez: Simbolismo, Técnica y Legado Barroco
Enviado por Comunidad Xuletas y clasificado en Arte y Humanidades
Escrito el en
español con un tamaño de 4,11 KB
El Triunfo de Baco o Los Borrachos: Obra Maestra de Velázquez
Obra: El triunfo de Baco o Los borrachos
Autor: Diego Rodríguez de Silva y Velázquez (1599-1660)
Fecha: 1628 o 1629
Estilo: Barroco
Técnica: Óleo sobre lienzo
Contexto y Significado Mitológico
Esta obra es el primer cuadro de tema mitológico que conocemos de Velázquez. La escena representa el momento en que Baco, el Dioniso griego, dios del vino, de la vid y de todos los excesos que estos favorecen, corona a un soldado. Baco aparece semidesnudo, acompañado por una especie de fauno y por un grupo de personajes vestidos a la moderna, que observan y beben.
El tema se inscribe dentro de una postura irónica con respecto a la mitología clásica, armonizando la representación del mito con modelos de la vida cotidiana. Baco es presentado como el dios que regala el vino a los hombres para que olviden por un tiempo sus dificultades.
Influencias Artísticas y Cronología
La obra fue pintada en 1628 o 1629, coincidiendo o poco después de la estancia de Rubens en la corte de Madrid. El pintor flamenco, en misión diplomática, pintó y vio las pinturas de la colección real en compañía de Velázquez. En este momento, Rubens, ya consagrado como pintor y cortesano, debió constituir para el español un modelo a seguir.
Velázquez sigue el modelo de Caravaggio para pintar al dios: desnudo, sensual y carnoso. Sin embargo, los campesinos, curtidos por el sol y los años, están tomados de la realidad inmediata y se encuentran mucho más próximos a Josep de Ribera y a cuadros como la serie de filósofos que este realiza.
Composición y Técnica Pictórica
La composición se organiza sobre la base de dos diagonales que forman una X, y cuyo punto de intersección es la cabeza del hombre al que corona Baco. A pesar del tono general oscuro del cuadro, la figura del dios se destaca con más luz y por el color de sus ropas, que rompe la monotonía de los marrones, del mismo modo que Apolo en La fragua de Vulcano.
Todavía se aprecian muchos recuerdos de la etapa sevillana en la entonación general, en los tipos humanos callejeros y en la calidad de los objetos que usan para beber.
Contraste de Figuras: Baco y los Campesinos
La figura de Baco contrasta de forma evidente con los campesinos que le acompañan. La piel del dios es blanca y suave, casi nacarada, como corresponde a alguien que no trabaja ni necesita exponerse a las inclemencias del tiempo. Hasta nuestro siglo y la moda de broncearse en la playa, la blancura de la piel era un signo de distinción social.
Los campesinos, vestidos rústicamente, tienen el rostro curtido por el sol, el viento y la vida al aire libre, y arrugado por el paso de los años. Sus sonrisas y el brillo de la nariz enrojecida hablan del estado de euforia en que les ha puesto el vino. El de la capa, mayor y quizá no tan pobre, mantiene una actitud más seria mientras contempla la coronación. Físicamente, el que nos mira con el sombrero puesto, como haciendo una invitación a la bebida, tiene muchas semejanzas con el filósofo de Ribera del Museo del Prado.
Detalles y Maestría en el Bodegón
Los dos recipientes de barro y cristal que aparecen en el suelo en primer plano conservan todavía la maestría que Velázquez adquirió en Sevilla pintando bodegones (en cuadros como La Vieja friendo huevos o El aguador de Sevilla), y que mantuvo toda su vida, aunque no pintara bodegones independientes. El reflejo de la luz en el cristal y el brillo de la parte vidriada se consiguen a base de pequeñas pinceladas blancas, mientras los dos objetos se destacan del fondo por una amplia línea de contorno negra.