Torpedo 2

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Programa Interdisciplinario de Investigaciones en Educación PIIE
El sistema escolar comienza lentamente un proceso de trasformación progresivo e incremental, no exento de conflictos y alternativas.
“Aprendizaje más que enseñanza, conocimiento contextualizado, aprender a aprender, adquisición de competencias en vez de acumulación de datos, preparar para la vida antes que para la universidad, capacitar para una vida de trabajo, en lugar de capacitar para un empleo son algunas de las ideas fuerza que están detrás de la vasta y profunda reforma educacional que Chile lleva adelante”.
Se ha iniciado un camino en la educación media, tensando una transformación curricular destinada a una
formación para la vida. En este sentido, se ha puesto más atención a jóvenes como uno de los actores protagónicos de la reforma, traducido en el apoyo a los establecimientos educacionales para que incorporen la cultura juvenil como factor relevante a tomar en cuenta en la vida escolar. Esto conlleva a una concepción pedagógica que recupera y actualiza la noción de formación. Aprender ya no es una imposición sino un aspecto fundamental del desarrollo humano.
Dentro de las dimensiones involucradas en la formación para la vida, está la convivencia, que para la Unesco es uno de los pilares fundamentales para aprender a vivir juntos.
En el texto se proponen dos orientaciones ante la violencia o mala convivencia, por una parte, instalar en las relaciones que se dan en la educación, el descubrimiento gradual del otro. Por otra, desarrollar la participación y colaboración en proyectos comunes.
No solo se trata de enfrentar situaciones de violencia sino fundamentalmente y desde una perspectiva positiva, promover el desarrollo humano, la participación y la generación de espacios de colaboración social. Se trata de construir bases de convivencia democrática.
La mediación: relaciones de ayuda para la convivencia social.
La mediación es considerada una forma positiva de orientar la conducción de disputas. Para Suares, 1996, esta ocupa un lugar entre los procesos normales de negociación que ocurren en nuestras relaciones familiares cotidianas y los juicios a los que se llega cuando las parejas en conflicto no llegan a acuerdos. Para Uranga, 1998, en cambio, la mediación es una extensión de la negociación, la mediación representa una tercera parte neutral que facilita el proceso de negociación.
Según Schvarstein, 1999, la mediación se aplica en un proceso consensual durante el cual un tercero neutral ayuda a la partes en conflicto a lograr su propio acuerdo para resolver la disputa,
Así, la mediación surge cuando las partes en conflicto reconocer a un tercero, “el mediador”.
Six, 1997 distingue entre
mediación institucional y mediación ciudadana.
-mediación institucional:
manifestaciones de observadores internacionales, defensores del pueblo, instituciones de apoyo a ciertas políticas sociales, etc.
-mediación ciudadana: asociaciones comunitarias que se forjan y desarrollan al calor de los problemas de la convivencia democrática y la disputa de conflictos sociales.
Identidad y cultura juvenil: el diálogo perdido.
Existen un conjunto de adscripciones, ausencias y límites que es necesario resaltar con el fin de develar la significación que otorgan los discursos dominantes a los jóvenes:
-adscribe un deber ser: radica en el imaginario de una nueva sociedad donde existe el heredero (la promesa económica liberal) y el ciudadano (la promesa del orden y la seguridad de la secularización). Es el hombre nuevo, el héroe de las guerras, el rector de la sociedad.
-prescribe una posición: el no ser adulto, la fase de moratoria donde el adulto mantiene un poder sobre la imaginación y la creatividad, sobre la experiencia no institucionalizada, donde puede orientar al “desarrollo” (moral, cognitivo, actitudinal, conductual).
-omite la diferencia: generando discriminación y exclusión. No se permite la visibilidad de aquellos que socioeconómicamente no pueden acceder a una moratoria placentera y tienen que asumir la responsabilidad adulta a temprana edad.
Lo anterior se trata de prescripciones hechas por los adultos, como ideas y modelos rectores que imponen independientemente de cómo se entiendan y expliquen los jóvenes por sí mismos.
Las décadas de los años 50 y 60 marcan un giro paradigmático en la concepción de lo juvenil:
-las nuevas generaciones asumen contenidos y comportamientos considerados como de “adultos” (participación en gobiernos estudiantiles, por ejemplo.). La generación postmoderna que domina el imaginario juvenil actual no logra avanzar tanto en autonomía como su predecedora.
-se amplía el conocimiento sobre lo juvenil.
-se debilita la influencia de las principales instituciones socializadoras en la sociedad (familia, trabajo y escuela) y adquiere fuerza la “sociedad de pares”.
-desde los años 60, se viene articulando en forma compleja el consumo, como un comportamiento social identificatorio de la cultura juvenil.
El debilitamiento de las instituciones socializadoras básicas de nuestra sociedad, la globalización económica y la trasformación cultural que se está produciendo, la importancia de lsa relaciones entre pares como modalidad autárquica, aumenta la presencia de otras instancias de socialización como son los medios de comunicación y el mercado.
Díaz y Hillert, 1998, ponen en alerta frente a las miradas sobre lo juvenil:
-se piensa que la juventud ya no viene como antes y en consecuencia no se puede esperar nada de ella. Esto revela una posición cómoda por parte de los adultos.
-se sanciona que los cambios que intentan los adolescentes son inadecuados y que van por mal camino. Resulta una posición egoísta, prejuiciosa.
-se endiosa a los jóvenes transfiriéndoles expectativas de redención y cambio.
En síntesis, se puede afirmar que el déficit real frente al tema juvenil se encuentra en el escaso diálogo que existe entre las generaciones adultas y jóvenes. Predomina un discurso adultista del “deber ser”, alejado de los cambios que están ocurriendo.


La mediación entre pares desde la perspectiva de la mediación escolar.
Se entiende como uno de los modos de realizar procesual e incrementalmente, la reforma educacional y el mejoramiento de la calidad de la educación. Está profundamente articulada a los cambios en la cultura escolar, los estilos de gestión, el currículo y la pedagogía que están ocurriendo en los liceos del país.
Al origen de la mediación en las escuelas, se encuentran diagnósticos respecto al desorden que se observa en los alumnos, la falta de disciplina en la sala de clases o en el establecimiento, la violencia entre pares adquiere grados de profundidad y visibilidad pública.
Esto genera investigaciones y programas de intervención en 3 áreas:
-
gestión/autogestión de los conflictos en las relaciones al interior del centro educativo: se busca desarrollar competencias dialógicas y de negociación en alumnos seleccionados para este fin. Entrenamiento en técnicas de comunicación y negociación.
-
prevención de la violencia entre pares: comprender positivamente la existencia de la violencia al interior de las escuelas, no estigmatizando a priori a los alumnos.
-
convivencia escolar: preocupación especial por los sistemas de relaciones que se establecen al interior de los centros educativos, la regulación a través de normas y la atención al aspecto disciplinario incorporado tradicionalmente a las escuelas. Se valora la democracia como criterio orientador de todo sistema de convivencia escolar por su influencia tanto en las relaciones cotidianas como en el aprendizaje social. Se legitiman pedagogías pacíficas y ecológicas.
Se produce una problematización de las prácticas pedagógicas en las escuelas y al interior de las sala de clases. La concepción sobre el saber vehiculado por los profesores incide en el tipo de comportamientos valorados como actos de indisciplina y sujetos a sanciones o castigos. En la escuela tradicional, el silencio y la obediencia sin reclamo son parte sustancial del mismo proceso pedagógico centrado en la transmisión de conocimientos. En este sentido, en la actual reforma, los cambios hacia el desarrollo cognitivo y moral requieren de una actualización de los modelos disciplinarios ya que algo que antes se consideraba positivo para la formación, ahora es considerado contraproducente para la mediación de los aprendizajes.
Los estudios e investigaciones plantean que existe un currículum oculto y pedagogía invisible, que todo aquello que se encuentra implícito en la cotidianidad de la vida escolar y que puede afectar a los actores en juego, ligándolos a lógicas de reproducción no concienciadas o provocándoles un protagonismo en las definiciones de la realidad educativa.
Los estudios también reconocer la necesidad de complementar la libertad requerida por los sujetos, un cierto orden social. Es así que las tendencias que observan la mediación desde la disciplina y las normas, se articulan a la visión más amplia de las “unidades de convivencia”, es decir, el conjunto de factores humanos, proceso, y contextos que constituyen la comunidad educativa.
Los jóvenes en el liceo
La escuela representa hoy un lugar importante para la construcción de la identidad. Las relaciones entre pares cobran un alto valor en este marco.
La escuela representa el ámbito formal de la educación, pero tras la uniformidad de este sistema, están los jóvenes, sus sueños, esperanzas y desesperanzas, su percepción del liceo, de los docentes, de sus compañeros y de lo que allí viven cotidianamente durante un período muy importante de sus vidas.
Estudios señalan que la institución escolar ha tenido éxito en homogeneizar la presentación personal, pero que, sin embargo, los jóvenes logran cumplir con estas estrictas normativas sin abandonar sus formas particulares de vestir. La oralidad es otro modo de expresión significativa de la cultura de los jóvenes, así como también las expresiones gráficas.

Diseño de una estrategia de mediación entre pares en liceos, desde un enfoque educacional social
La estrategia de mediación entre pares se basa en el planteamiento de una educación permanente y abierta al mundo. Trilla, 1992, nos ofrece el panorama de las “otras educaciones” -educaciones no formales e informales, animación sociocultural y educación de adultos entre otras- como posibilidad y oportunidad de recrear y enriquecer el sistema educativo.
Se trata de articular la formación y la socialización a través de la educación social.
En este enfoque, se asume un pluralismo paradigmático que disminuya la mediatización que impone “el lugar y el carácter del observador” y releve a su vez, “la observación contextualizada”.
Los modos de intervenir en la actualidad reconocen sujetos implicados con identidades y culturas que se diferencian, oponen o complementan según las circunstancias y las estructuras de las cuales forman parte. Tantos las instituciones como las organizaciones responden menos a los procedimientos burocráticos que a la racionalidad comunicativa de sus miembros.

Una pedagogía para la convivencia en los liceos
Actualmente se aboga por una educación para la vida, para la convivencia y para la participación, que proporcione los elementos básicos para aprender a vivir democráticamente y en paz.
En este contexto, H. Giroux propone una
pedagogía de frontera, como un enfoque que permite en parte, abordar la convivencia y la prevención de conflictos en los Liceos.
“La pedagogía de la frontera tiene interés de desarrollar una filosofía pública democrática que respeta la noción de diferencia como parte de una lucha común por extender la calidad de la vida pública.” (Giroux, 1992, 33).
Un encuentro en las fronteras que reconfigura la pedagogía tanto en las relaciones docente-jóvenes como en las relaciones entre los mismos jóvenes.
La conciencia del espacio escolar con sus virtudes y sus límites, ya no visto desde un centro prefigurado o dominante desde el cual se desprende los componentes “necesarios” para armar el puzzle de la socialización reproductiva.
El desarrollo humano
Se refiere a que la mediación entre pares en los espacios escolares responde a una visión de mundo donde existe la inquietud de generar oportunidades para el desarrollo humano y la convivencia democrática, cuyos valores son la libertad, igualdad, solidaridad, y diversidad.
En este sentido, una perspectiva sistémica ubica la mediación en los espacios escolares, como una interacción entre los actores involucrados. Este modelo ecológico de Brofrenbrenner considera el desarrollo humano como la ampliación permanente de las capacidades de comprensión y acción de las personas sobre la interacción de organismo en desarrollo y el entorno psico-socio-ambiental del cual forma parte.
VER CUADRO PAG 20
Desde esta perspectiva, la relación entre pares constituye un componente interaccional fundamental dentro de los procesos de desarrollo humano, en cuanto a la calidad inscrita en ella. Pero, por otra parte, estas relaciones se inscriben a su vez dentro de sistemas ecológicos más complejos que los impulsan u obstaculizan a modos de convivencia pacífica o no violenta.
En suma, el modelo ecológico aporta una visión más amplia de la mediación escolar y entre pares, lo que para efectos metodológicos implica abordar desde una perspectiva integral los diversos niveles sistémicos.
La mediación entre pares se legitima culturalmente porque posibilita ampliar las capacidades de operar en un mundo convivencial. De aquí la importancia de implementar en el espacio escolar un proyecto de convivencia que, articulado al gran proyecto educativo institucional permita abordar más integralmente los cambios que se espera ocurran en los Liceos del país y a la vez, instalar la mediación dentro de las relaciones significativas cotidianas para facilitar el desarrollo de los y las jóvenes.

La reconstrucción lingüística de las prácticas sociales
Existe una problematización teórica respecto a la noción de “acción” proveniente del campo de la filosofía del lenguaje y de la biología.
La acción ya no ocurre como apéndice del pensamiento, no existe la dicotomía
pensar/actuar. La enacción14 es una nueva forma de comprender la acción, “emergiendo” en el momento que ocurre. Las representaciones y modelos previos abandonan la escena.
“Siempre operamos en la inmediatez de una situación dada. Nuestro mundo vivido está tan a la mano que no tenemos un control acerca de lo que es y de cómo lo habitamos”.

Esta comprensión de mundo tiene una relevancia en el campo de la planificación educativa, ya que tradicionalmente el plan antecede a la acción.
El eje articulador se encuentra en la comunicación y el lenguaje. La conexión entre acción y lenguaje, al decir de Echeverría, permite una “reconstrucción lingüística de las prácticas sociales”,
resignificando la acción en un sentido cultural.

Prevención y gestión de conflictos: abordando el conflicto imaginado

El reconocimiento y valoración de la presencia de conflictos en las relaciones sociales, sus efectos y repercusiones en los modos y estilos de vida en sociedades democráticas, lleva a desarrollar dos líneas de tratamiento y abordaje: por una parte, la corriente de las técnicas psico sociales de resolución no adversarial de conflictos (propuestas de desarrollo psico social y salud mental); por otra parte, están las acciones alternativas no violentas constituidas por la reflexión y acción movimiental por los derechos humanos y la paz. Ambas corrientes se complementan y en algunas ocasiones se confunden entre sí.
Lo bueno o lo malo no es el conflicto sino la forma como se lo encara y el proceso que deviene a
partir de él, que lleva a agudizarlo y producir verdaderas “guerras” o a manejarlo o conducirlo para buscar solucionarlo.
Entonces, la mediación se levanta como una propuesta para enfrentar los conflictos de un modo no adversarial. Se postula hacerse cargos de ellos de forma no violenta, o constructiva.
La mediación entre pares postula al igual que toda la mediación escolar, la instalación de procedimientos democráticos, dialógicos, no violentos, para enfrentar disputas, conflictos o agresiones injustificadas.
Es necesario para esto, tener una comprensión del conflicto, que puede seguir la siguiente elógica:

1. La estructura y dinámica del conflicto:

- Personas involucradas: ¿quiénes son? ¿qué valores, necesidades, o perspectivas les mueven?
. ¿qué sentimientos de estas personas han sido afectados por los hechos sucedidos?.
- Proceso desarrollado: De qué modo se va desarrollando el conflicto y cómo las personas lo han
enfrentado.
- El 'problema generador' o las diferencias esenciales entre esas personas: Detectar cuáles son las
cuestiones concretas que distancian a las personas involucradas y qué intereses y necesidades
están en juego en ellas, y cómo estas cuestiones han evolucionado. Cualquiera de estos tres
componentes puede haber generado el conflicto.

2. La regulación del conflicto:
Supone la puesta en práctica de habilidades tales como:
- Escucha Activa: generar esfuerzo por comprender lo que el otro piensa y siente, y expresar la
empatía.
- Contención y negociación: comprender los estilos de comportamiento ante el conflicto que están
en juego en la tensión 'preocupación por sí mismo' y 'preocupación por el otro' (competición,
evitación, negociación-conveniencia, acomodación, colaboración); favorecer la negociación desde
la colaboración.
- Definición conjunta de la estructura del conflicto: acordar cuáles son los asuntos en juego, qué
intereses existen, cuáles son las necesidades de cada involucrado.
- Generar soluciones: para ello se requiere de un ambiente en el que se separen claramente las
alternativas de solución de la valoración a éstas; ampliar la mirada para imaginar soluciones que
satisfagan las necesidades del otro; propiciar el diseño de alternativas desde lo que se quiere y no
desde lo que no se quiere.

Otra forma de abordar un conflicto de forma no violenta es a través de la prevención.
El desarrollo de la educación social ha permitido establecer programas educativos no formales y de formación social que contienen propuestas de prevención de conflictos en 25 diversas problemáticas y currículum y metodologías para la construcción de espacios convivenciales tanto en las escuelas como en la comunidad.
Estas educaciones son a la vez, un nutriente pedagógico para el debate sobre la actualización de la
educación formal y, por otro lado, la tarea que todos esperan de la educación: asumir los problemas humanos y ayudar en los procesos de aprendizaje involucrados en ellos.
La educación social permite una coherencia entre la mediación de pares y el rol educativo de los
liceos. Por ejemplo, incentivando la animación juvenil, estimulando la generación de programas preventivos participativos, desarrollando la participación juvenil intra e inter liceo o con la comunidad.

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