Tendencias Literarias en la Posguerra Española: Novela y Teatro
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La Novela Española en los Años Cuarenta
La producción literaria durante la Guerra Civil fue escasa y tendenciosa, al servicio de los intereses de cada bando. Se trata de obras de escasa calidad. La contienda provocó un corte muy profundo con la tradición anterior. Al acabar la guerra, buena parte de los intelectuales españoles marcharon al exilio o habían muerto. Los novelistas jóvenes al inicio de los años 40 se encontraron con un ambiente absolutamente empobrecido. No hay que olvidar la censura, no solo para los jóvenes creadores, sino para cualquier otra obra del pasado o presente.
En estas circunstancias se desenvolvieron los primeros novelistas de la posguerra.
Tendencias en la Narrativa de los Años 40
Podemos constatar distintas tendencias en la narrativa de estos años:
- Novela Nacionalista: En la inmediata posguerra hay que hablar de novela nacionalista. Los novelistas quieren dejar constancia de la victoria como una gesta heroica y salvadora. Ejemplos: Se ha ocupado el kilómetro seis de Cecilio Benítez Castro, La mascarada trágica de Enrique Noguera, Checas de Madrid de Tomás Borrás.
- Tremendismo: Camilo José Cela inicia la corriente llamada tremendismo, que se caracteriza por los siguientes rasgos:
- Los temas: la incertidumbre del destino humano y la dificultad de comunicación personal.
- La acción presenta situaciones de gran dureza. El destino trágico del hombre se resuelve en una violencia extrema.
- Los personajes son seres marginados, violentos y oprimidos.
- Frecuentemente se mueven en un espacio limitado.
- Predomina la primera persona: el personaje cuenta su vida evocando el pasado.
- Se utiliza un lenguaje duro.
La obra que más sobresale es La familia de Pascual Duarte, en la que Cela desarrolla la autobiografía de Pascual Duarte, un campesino violento y analfabeto que, desde la cárcel, relata su vida poco antes de ser ajusticiado por el asesinato de su madre.
- Realismo Existencial: Se desarrolla paralelamente al tremendismo. Novelas que giran en torno a la incertidumbre de los destinos humanos y la ausencia o dificultad de comunicación personal. Sus temas son la soledad, la inadaptación, la frustración, la muerte... Las pueblan personajes marginales, desarraigados, desorientados, angustiados. Es un malestar social que se muestra desde la perspectiva existencial.
En cuanto a los aspectos técnicos, tienden a la reducción del espacio; los personajes sufren presiones insoportables en un ambiente irrespirable. Los narradores prescinden de los artificios estilísticos. La mayoría de los autores derivan luego hacia un enfoque social. Obra clave es Nada, de Carmen Laforet.
Ganó el primer premio Nadal (1945) y se considera una de las obras más importantes de este período. Nos muestra, sobre la Barcelona de posguerra, el doloroso proceso de descubrimiento del mundo de una joven que intenta encontrar su propio camino. Algunos de los rasgos son:
- Relato autobiográfico. La narración en primera persona desde la óptica del personaje-protagonista.
- Espacio cerrado. El espacio en el que se va a desarrollar buena parte de la acción, el piso.
- Personajes. El mundo interior de la protagonista se convierte en el centro de la narración.
La Novela Española en los Años Cincuenta
“Hacia 1951 la literatura española, dio un giro y empezó la senda del realismo objetivo”, dirá Cela. Los años cincuenta suponen el renacer de la novela española: aparece una nueva generación de escritores que, junto a la generación del 36, desarrollarán una narrativa comprometida, denominada como novela social.
Esta novela social y neorrealista refleja la realidad española y denuncia las injusticias sociales.
Características de la Novela Social
Técnicas Narrativas
- Objetivismo: el narrador se limita a dar cuenta de los hechos, sin emitir juicios de valor; actúa como una cámara cinematográfica. Existe un deseo de transformación social, que se deja entrever: es el lector quien extrae conclusiones. La objetividad no puede ser total. Predomina el diálogo (novela prototípica es El Jarama, Rafael Sánchez Ferlosio).
- Suele haber un protagonista colectivo: no interesa un personaje en particular.
- Desarrollo breve de la acción (a menudo, muchas pequeñas acciones, como un mosaico) y en reducidos espacios (ciudades como Madrid, Barcelona...; a veces una habitación).
- Concentración temporal: En muchos casos la acción transcurre en poco tiempo: unas horas en El Jarama, poco más de dos días en La Colmena...
- Lenguaje sencillo, aunque hay obras con pasajes profundamente líricos. Incluso la sencillez requiere un trabajo cuidadoso.
- Preocupación por acercarse a la realidad para reflejarla fielmente. Intención de utilizar a menudo la técnica cinematográfica.
Temas
- El mundo de lo cotidiano: El fulgor y la sangre.
- La soledad y la incomunicación del individuo dentro de una sociedad provinciana (enlazando con las inquietudes existenciales, pero desde una perspectiva global, colectiva): Entre visillos, de Carmen Martín Gaite.
- La visión crítica del pensamiento y la cultura de la época. El Jarama, de Rafael Sánchez Ferlosio.
Tendencias del Realismo Social
Es habitual distinguir dos tendencias: objetivismo y realismo crítico, si bien no se puede establecer una división tajante:
- La novela social objetivista tiene como modelo la narrativa conductista americana y el Nouveau Roman francés, del que toman el objetivismo en descripciones, la narración en tiempos simultáneos, la desaparición del narrador, la técnica cinematográfica y el diálogo.
- El realismo crítico comparte estos rasgos en muchas ocasiones. Diferencias: una intencionalidad de crítica social más explícita; sus personajes encarnan los valores propios de la clase que representan.
Autores y Obras Destacadas de la Novela Social
Camilo José Cela toma de nuevo la delantera con La colmena, germen de una actitud crítica que luego desarrollarán muchos novelistas. Prohibida por la censura, se trata de una novela de protagonista colectivo, cuya unidad proviene del ambiente de miseria en que viven los personajes. Es ejemplo de relato objetivista, el autor se limita a presentar lo que sucede, como si se tratara de un testigo imparcial; el tiempo queda reducido a tres días, y el espacio limitado a una zona de Madrid, que simboliza a toda España. Madrid y el café de doña Rosa, punto de encuentro de muchos de los personajes. El café representa a la sociedad española del momento. Se estructura en seis capítulos y un final. Los capítulos narran múltiples historias que describen una problemática colectiva.
Juan Goytisolo se considera el autor más importante. Representante del realismo crítico, con obras como Juegos de manos o Duelo en el paraíso.
Pero la novela que recibió el Premio Nadal en el 55 y que tuvo gran repercusión es El Jarama, de Rafael Sánchez Ferlosio.
El Jarama presenta un argumento sencillo: un grupo de jóvenes va a pasar un domingo de verano a las orillas del río Jarama. A lo largo del día los personajes entablan conversaciones triviales que ponen de manifiesto su existencia, hasta que, al final de la novela, se produce un acontecimiento trágico: la muerte de Luci, una de las jóvenes del grupo.
En esta novela se manifiestan las características de la novela de tema social objetivista:
- Narrador objetivo, como una cámara cinematográfica.
- Concentración espacial y temporal.
- Acción escasa e irrelevante: el único suceso que rompe la vida de los personajes es la trágica muerte de Luci.
- Ausencia de protagonistas individuales.
- Predominio del diálogo, que se convierte en el elemento fundamental de la novela.
El Teatro Español de Posguerra: Continuidad y Renovación
La ruptura experimentada por el teatro español de posguerra con el anterior a la contienda civil fue solo parcial o relativa, no total. Junto con la comedia de Benavente, géneros tradicionales de corte conservador o popular, como el melodrama, la comedia humorística y de costumbres y la zarzuela, caracterizados todos ellos por la escasa ambición literaria en los textos, la búsqueda de la risa fácil y de evasión de la realidad.
La renovación del teatro vendrá de la mano de Jardiel Poncela.
La Comedia Burguesa al Estilo de Jacinto Benavente
Se caracteriza por desarrollarse en espacios lujosos, personajes pertenecientes a la burguesía o a la clase media viven conflictos personales relacionados con el adulterio, la soltería, siempre en un final feliz. El mérito de este teatro reside en el cuidado de la forma y la atención al lenguaje.
Los seguidores de Benavente vieron representadas sus obras en la dictadura y gozaron del favor de los empresarios y público. Los más destacados son:
- José María Pemán: Cultivó diversos géneros. Teatro histórico Cuando las Cortes de Cádiz. Teatro de tesis, Callados como muertos. Comedias costumbristas Los tres etcéteras de don Simón.
- Joaquín Calvo Sotelo: Su extensa producción teatral comprende dos géneros: la comedia humorística de evasión y el teatro serio.
- Juan Ignacio Luca de Tena: ¿Dónde vas Alfonso XII?, ¿Dónde vas triste de ti?, Don José, Pepe y Pepito, etc.
- José López Rubio: destacan sus obras Celos del aire, La otra orilla, etc.
- Víctor Ruiz Iriarte: La vida privada de mamá, El puente de los suicidas, etc.
- Edgar Neville: El baile.
El Teatro de Humor: Innovación y Absurdo
Constituye una de las manifestaciones más interesantes de la época por su carácter innovador. Enrique Jardiel Poncela y Miguel Mihura son los dramaturgos más importantes de esta tendencia teatral.
- Enrique Jardiel Poncela: Creó un humor inverosímil, emparentado con el surrealismo. Reivindica un teatro inverosímil, absurdo y fantástico, opuesto al realista y burgués. Sus comedias se centran en asuntos amorosos, pero nunca caen en lo sentimental. La trama, plagada de acciones inexplicables y sorpresas, caracteriza estas obras. Humor inteligente e irónico. A sus obras, no siempre comprendidas por el público y la crítica, se les achaca y exceso de enredo, pero su teatro ocupa un lugar destacado. Destacan títulos como Usted tiene ojos de mujer fatal, Eloísa está debajo de un almendro, Los ladrones somos gente honrada.
- Miguel Mihura: Es el otro gran renovador de la comedia del siglo XX. Ambos impulsaron una nueva estética teatral que, basada en la inverosimilitud y el rechazo del realismo, anticipó lo que denomina teatro del absurdo. Practica un humor suavizado con ternura y sentimentalismo, lo ilógico como fuente de comicidad. Parodia y caricaturiza lo, las costumbres y que ahogan la vida y rebajan la dignidad del ser humano. Muestra el carácter absurdo de las normas que rigen la vida cotidiana e impiden la felicidad.
Algunos caracteres de su teatro son: el humor dramático, la ternura, inteligente, creativo.
Destacan sus obras Tres sombreros de copa, Melocotón en almíbar, Maribel y la extraña familia.
Su obra más relevante es Tres sombreros de copa. Enfrenta un mundo burgués a otro más rebelde y bohemio. Vence el primero y fracasa el amor.
Variedades Socioculturales de la Lengua: Niveles y Rasgos
Cuando hablamos de sociolectos nos referimos a variedades de lengua relacionadas con la distribución y estratificación social de los hablantes.
Todo grupo de hablantes situado geográficamente lo está también socialmente por las relaciones que mantiene con el resto de la comunidad. Un ejemplo de confluencia es el idiolecto, concepto que tiene el hablante del código que utiliza a diario; producto de su procedencia geográfica y condicionamiento sociales.
La diversificación de los sociolectos de una lengua viene determinada por factores sociales y culturales:
- a) El hábitat o el entorno:
- El lenguaje rural es más relajado en la entonación, menos cuidado en la pronunciación y más conservador en el léxico.
- El lenguaje urbano es más renovador porque está influido por las modas que evolucionan periódicamente.
- b) La edad: Este factor mostrará la capacidad de adaptación a los cambios lingüísticos según el estrato cronológico del hablante. Los jóvenes suelen ser más receptivos a los cambios y los mayores más conservadores.
- c) El sexo: Las posibles diferencias entre la forma de hablar de hombres y mujeres están marcadas por la sociedad. En la actualidad, esas diferencias no son tan marcadas.
- d) La profesión: Las diversas profesiones contribuyen a diferenciar el uso de la lengua en el nivel léxico-semántico fundamentalmente.
- e) El nivel sociocultural: Factor que más contribuye a un uso distinto de la lengua. Claro está que la relación cultura / clase social no es matemática, pero es evidente que las posibilidades se ven a veces limitadas por su situación socioeconómica.
Niveles de Uso Lingüístico
Es muy complejo establecer división de las hablas sociales. Podemos distinguir tres niveles sociolectos:
- a) Nivel culto: Es el de quienes utilizan la lengua con todas sus posibilidades, cuidando todos sus planos. Sus rasgos son:
- Fonológico: dominio de la entonación, no se admiten relajaciones fonéticas no se abusa de frases interjectivas...
- Morfosintáctico: construcciones sintácticas adecuadas y riqueza en el uso de tiempos verbales, se respetan las concordancias...
- Léxico: vocabulario rico, variado se emplean tecnicismos, términos abstractos, voces cultas, no se cae en la redundancia...
Este nivel funciona como ideal de lengua. Es el nivel más preciso.
- b) Nivel medio o estándar: Se trata de un nivel estándar, que adopta las exigencias normativas del idioma, aunque es menos rígido que el nivel culto. De hecho, encontramos en él rasgos cultos, coloquiales e incluso errores lingüísticos de los que el hablante medio no suele ser consciente: uso incorrecto de preposiciones (“Hay asuntos a tratar”), discordancias (“De esta agua no beberé”), supresión inadecuada del artículo (“Se reunieron en Moncloa”), empleo incorrecto del relativo (“Es por eso que no he llegado”), del infinitivo (“Callaros”).
Su uso más frecuente se da en los medios de comunicación social.
- c) Nivel vulgar (código restringido): Es el uso menos cuidado de la lengua. Se considera que un hablante está en este nivel cuando no es capaz de cambiar de registro. El hablante descuida la lengua por falta de instrucción. El rasgo peculiar de este nivel es la alteración de las normas de la lengua, utilizando vulgarismos. Los rasgos más característicos:
- Fónicos: relajación de consonantes intervocálicas y finales (sentao, comío, verdá...); relajación vocálica que conduce a un cambio de vocal, a diptongación o a supresión de diptongos, (naide por nadie...); cambio en el orden de los fonemas, (probe por pobre..); cambios en las (juimos por fuimos...) Cambio de b en g y viceversa (gueno, abuja) y una g ante el diptongo ue (güevo, güeso)…
- Morfosintácticos: desorden en el uso de pronombres (me se cayó por se me cayó..); utilización incorrecta de los pronombres (la pegué, la dije,...); uso incorrecto de los tiempos; sustitución de unos verbos por otros (No coge por no cabe....); repeticiones innecesarias de complementos (La vi a ella ...); uso muy escaso y repetitivo de nexos (Y fuimos y se lo dijimos...); uso incorrecto de los relativos (Antonia, que la vimos ayer por a la que vimos ayer..); uso incorrecto de las preposiciones (Contra más viejo se hace, más se queja...)…
- Léxicos: formas verbales arcaizantes (semos); vocabulario reducido, no se emplean sinónimos muletillas; uso de términos erróneos, expresiones malsonantes, ...
Las Jergas
Existen formas marginales de la lengua común. Estos lenguajes especiales se caracterizan por emplear un léxico específico y corresponden a determinados grupos sociales. Sus usuarios solo los emplean para comunicarse con miembros de su grupo (estar al loro, enrollarse, movida, rematar la faena, rallarse…).
Variedades Situacionales de la Lengua
Están condicionadas por la situación comunicativa y el propósito de la comunicación. El hablante puede y debe saber escoger el nivel de habla que convenga en cada momento. Se denomina registro al conjunto de características de la adaptación de un hablante a una determinada situación comunicativa. El uso individual que el hablante hace de su lengua puede tomar un registro u otro según las circunstancias en que se produzca la comunicación.
Estas variedades vienen determinadas por una serie de factores:
- El medio, modo o canal de expresión utilizado, según el cual es distinta la lengua hablada de la escrita.
- El tema o materia sobre los que versa la comunicación; es diferente la exposición de un comentario político o filosófico que las noticias deportivas.
- La atmósfera o la situación comunicativa en la que se produce la comunicación y el grado de relación entre emisor y receptor.
- Además interviene, la propia personalidad del que habla. Algunos hablantes son incapaces de cambiar de registro, por su limitada competencia lingüística; otros pueden elegir porque su destreza idiomática es mayor.
Variedades Relacionadas con el Canal de Comunicación
La lengua oral permite una comunicación más directa, más espontánea. La lengua escrita es permanente, más cuidada porque permite pensar mejor y elegir las palabras más adecuadas, con mayor corrección.
Variedades Relacionadas con el Nivel de Lengua
El lenguaje formal y el informal también son dos clases de registros idiomáticos. El formal se caracteriza por un vocabulario muy correcto, pensado para comunicaciones oficiales, de trabajo, de administración, etc. En estas situaciones comunicativas priman la eficacia sobre la emotividad y la distancia entre los interlocutores. Aquí aparece un uso del lenguaje más o menos culto, sin incorrecciones y con tecnicismos. En cambio, el registro informal es parecido a la expresión coloquial. Es más propio del lenguaje oral. Se permiten algunas incorrecciones y utiliza un vocabulario y expresiones más coloquiales cercanas al nivel de lengua popular.
Expresión o Registro Coloquial
En ocasiones se confunde lengua popular y expresión coloquial: la lengua popular pertenece a una variedad según el nivel sociocultural del hablante, mientras que la expresión coloquial alude a una situación comunicativa concreta, independientemente del conocimiento que posee el hablante.
La expresión coloquial es la propia de la comunicación entre amigos o en familia; es espontánea y algo descuidada.
Las principales características de esta variedad coloquial pueden ser identificadas con los rasgos señalados en el nivel de lenguaje popular:
- Fónicos: relajación de consonantes intervocálicas o finales, entonación marcada por la expresividad, uso de interjecciones y frases interjectivas (¡Anda!, ¡Toma!, ¡Arrea!) ...
- Morfosintácticos: Oraciones cortas, simples, coordinadas, yuxtaposición; empleo reducido de nexos (siempre los mismos); abundancia de diminutivos, aumentativos y despectivos (pequeñín, grandote, mujerona...)
Rasgos de la Novela de Camilo José Cela
Novela Tremendista o Existencialista (La familia de Pascual Duarte)
- Presentación de realidades duras, (realismo extremo): se describen escenas violentas, crueles y desagradables, de las que se desprende una visión del mundo desesperanzada. Se reflejan ambientes miserables, historias desgarradas, que ofrecen una visión degradante de la vida y del hombre. Aparece la prostitución, violaciones…
- Temas: el fatalismo que persigue al protagonista (el destino es el que rige la vida de los hombres y, determinado por el ambiente marginal en el que se ha criado); el odio que mueve la mayor parte de las acciones violentas; la violencia como una de las características del entorno familiar y social de la obra y, en ocasiones, la muerte como acto de liberación de las angustias del protagonista. Se trata de temas que reflejan la visión amarga, existencial de Cela ante una realidad social desoladora.
Novela del Realismo Social (La colmena)
- Temas relacionados con la realidad social del momento: el tema central es la incertidumbre de los destinos humanos (la gente no sabe a dónde va, seres solitarios que caminan sin rumbo ni futuro por una existencia vacía y, a veces, sin dignidad).
- Otros temas: la insolidaridad, la obsesión por el dinero, la miseria, el hambre, el sexo desprovisto de sentimiento, recuerdos de la Guerra Civil, la hipocresía...
- Lenguaje realista: Cela maneja el lenguaje hasta sus extremas posibilidades expresivas. Asombra el caudal de vocabulario popular emplea en su prosa. Aparece el registro coloquial, incluso vulgar: vulgarismos, insultos, expresiones coloquiales. Vemos también el uso del diálogo como forma de expresión dominante para caracterizar a los personajes.
Rasgos de la Generación del 27
- Cultivo intenso de la imagen y la metáfora: Los poetas del 27 crean un vocabulario poético brillante y sugerente. Para la generación del 27 la poesía es un don que ha de ser engrandecido por medio de la técnica. En esa reivindicación de la metáfora influyen, además de Góngora, J. R. Jiménez y las vanguardias.
La metáfora es el procedimiento retórico central de su estilo. Bajo la influencia de Góngora, Lorca maneja metáforas muy arriesgadas: la distancia entre el término real y el imaginario es considerable. En ocasiones, usa directamente la metáfora pura.
Lorca recurre con frecuencia a la personificación para crear imágenes. Así, los elementos de la naturaleza, por ejemplo.
- Variedad de temas: Encontramos temas vanguardistas, relacionados con la técnica, lo moderno y lo intelectualizado; y tradicionales, como el amor, la muerte, el paisaje, la soledad, el tiempo perdido. Los poetas del 27 son contempladores del mundo cotidiano.
Vemos: asuntos propios de los romances (peleas, navajazos, adulterios…), el amor frustrado, la violencia y la muerte, (raza gitana), el enfrentamiento entre la libertad y las costumbres establecidas…
En Sonetos del amor oscuro vemos: el deseo, el dolor, el desengaño, el sufrimiento, el amor entendido como lucha, la presencia inevitable de la muerte…
Rasgos de la Poesía de Federico García Lorca
- El compromiso social que demostró en vida se reflejó también en su obra poética. La defensa de los pueblos perseguidos como los gitanos, los judíos, los negros es frecuente en su obra. A través de su obra reivindicaba los derechos de los indefensos: las mujeres y los niños también son personajes protagonistas de sus poemas. Esta defensa del indefenso va directamente relacionada: el sentimiento del “nosotros”. A través de “yo” individual.
El Romancero gitano refleja una Andalucía centrada en el mundo de los gitanos, pero no desde un punto de vista realista y objetivo, sino de un modo mítico y simbólico. Lorca exalta la dignidad de esta raza marginada y perseguida, símbolo de libertad en lucha contra la represión (poner esto solo si es del romancero).
- Lorca utiliza frecuentemente símbolos en su poesía. Se refieren muy frecuentemente a la muerte, aunque dependiendo del contexto los matices varían bastante. Son símbolos centrales en Lorca:
- La luna: es el símbolo más frecuente en Lorca. Su significación más frecuente es la de muerte, pero también puede simbolizar el erotismo, la fecundidad, la esterilidad o la belleza.
- El agua: cuando corre, es símbolo de vitalidad (como sugerencia sexual). Cuando está estancada, representa la muerte. Así, por ejemplo, un pozo es la expresión de la pasión estancada, sin salida.
- La sangre: representa la vida, por ello, la sangre derramada es la muerte. Simboliza también lo fecundo, lo sexual.
- Los metales: también su valor dominante es la muerte. Los metales aparecen bajo diversos objetos: puñales, cuchillos, navajas..., que conducen a la desgracia, con lo que esa muerte se liga a la violencia y a la sangre.
- Los temas: Es, sin duda, Lorca el poeta de la lucha diaria y cotidiana con la muerte, que aparece trágica e implacable; la vida se ve entonces impotente ante las garras de la nada, del vacío.
Habitualmente se suelen hallar los temas entrelazados entre sí, aunque haya uno que sea más sobresaliente en el poema. Muchas veces los temas están inmersos en imágenes, en símbolos. De entre todos, los temas más significativos son:
- La frustración: tema clave en la poesía de Lorca, como reflejo de su propia circunstancia personal. Son numerosos los poemas en los que aflora ese sentido decepcionante de la frustración. Ejemplo: “Guitarra” (Cante jondo), “Romance de la pena negra” (Romancero gitano), “La aurora” (Poeta en Nueva York).
- El amor: es para Lorca una fuerza comparable a la muerte. Es un amor completamente humano que está presente en toda su poesía. Pero siempre tiene un cariz adverso, por lo que termina produciendo una gran frustración (frustración amorosa). También aparece el amor con el significado de pasión erótica como fuente de energía vital.
Muchas veces el amor y la muerte andan siempre juntos, son inseparables compañeros de frustraciones. El amor, pues, es un deseo difícilmente satisfecho al que acecha de modo constante la muerte, la mayoría de las veces la muerte violenta.
- La muerte: tanto la muerte como el tiempo, íntimamente unidos, adquieren en la poesía de Lorca el grado de “terribles” porque aunque son lo más cotidiano de la existencia no dejan de aterrar nunca al poeta. Lorca considera la muerte como amenaza permanente e ineludible (“Por todas partes yo veo el puñal en el corazón”). La muerte tiene con frecuencia forma violenta: reyertas, peleas, asesinatos, suicidios… (“Reyerta”). Aparece en: Cante jondo, Romancero gitano, Llanto por Ignacio Sánchez Mejías. La muerte como consecuencia del fracaso amoroso. Como destino trágico e inevitable del ser humano.
- El tiempo: para Lorca el tiempo representa una condición del existir humano. El paso del tiempo equivale al sentido perecedero de los seres y las cosas (el fluir de las horas y los días se ve en las cosas sencillas: en el discurrir de un río, llegada del amanecer, caída de la tarde…). En la poesía lorquiana el tiempo va unido también a las referencias textuales como relojes, campanadas, las madrugadas… con frecuencia personificadas.
- El paisaje: dependiendo del poema cobra un color diferente y a menudo la personificación sirve al poeta para manifestar su punto de vista. Así, la naturaleza se carga de símbolos: la luna (Cante jondo, Romancero gitano), el agua (Romancero gitano, Poeta en Nueva York), el caballo (Romancero gitano).
- La infancia: La niñez como edad de la inocencia y la pureza. Los niños como símbolo de los desvalidos.
- La denuncia social: Denuncia de los oprimidos (gitanos, negros) como símbolo de la opresión en general. Denuncia de las imposiciones morales y sociales.