Teatro del Siglo de Oro: Personajes, Corrales y su Función Social
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Lo Trágico y lo Cómico en el Teatro del Siglo de Oro
El teatro español del Siglo de Oro mezcla lo trágico con lo cómico. Lope de Vega opinaba que la vida es así. Aparecen personajes de diversas clases sociales (amos y criados), se mezclan temas graves y ligeros, y el lenguaje combina lo culto con lo popular.
Personajes Arquetípicos del Teatro del Siglo de Oro
La sociedad del siglo XVII tiene su reflejo en los personajes del teatro, que aparecen como arquetipos:
El Rey
Figura encargada de impartir la justicia final y restaurar el orden social tras la agresión del poderoso (ej. Peribáñez). Podía ser un rey bueno o malo (aunque luego se arrepentía de sus actos). La figura del rey nunca podía ser juzgada negativamente.
El Poderoso
Podía ser el capitán, comendador, duque o príncipe. Se deja llevar por los excesos y suele estar empeñado en gozar de los favores de una dama en contra de su voluntad. Finalmente, es castigado por el rey o por el pueblo (ej. Fuenteovejuna). Este castigo a menudo provocaba la catarsis (liberación de emociones y sentimientos) en el público.
El Caballero
Se identifica con el padre, el esposo o el hermano de la mujer ofendida. Defiende el orden de valores existente: vela por su honor y por el de su linaje, debiendo recuperar el honor, cuando ha sido manchado, por medio de la venganza.
El Galán
Encarna el idealismo, la valentía y la constancia en el amor. Joven, apuesto y casi siempre noble. Su misión se orienta hacia la conquista de la dama, venciendo casi siempre notables dificultades. En Fuenteovejuna, Frondoso, un campesino, asume el rol de galán.
La Dama
Joven soltera o esposa, reúne cualidades de belleza interior y exterior. El papel dramático de la mujer aparece subordinado al del hombre. Recibe las propuestas del galán. En ocasiones, cuando ha sido engañada o agraviada, es capaz de tomar la iniciativa e incluso disfrazarse de varón (ej. Don Gil de las calzas verdes).
El Gracioso
Sobre él recae la parte cómica. Suele estar encarnado por el criado. Es la contrafigura del galán, al que sigue como si fuera su sombra. Imita al galán en su aventura sentimental, enamorándose de la criada de la dama. Se caracteriza por el ingenio, el humor, el pragmatismo, el amor al dinero y el buen vivir, así como por la fidelidad a su señor.
El Villano
(Habitante de la villa). Se identifica con el campesino rico de aldea; es el símbolo del honor y de la honra. En un momento de su vida, él o alguien de su entorno sufre los abusos del poderoso, contra el que debe rebelarse para restaurar el orden social y moral. El pueblo se reconoce en las virtudes del villano, un campesino rico que lucha por su honor.
Los Corrales de Comedias: Escenarios del Siglo de Oro
Hasta el siglo XVI, las representaciones teatrales se realizaban en iglesias, palacios o al aire libre en la calle. A mediados del siglo XVII, se crearon los corrales de comedias.
Los corrales de comedias disponían de un tablado o escenario, con 6 o 9 huecos verticales. El tablado podía transformarse en una habitación, un jardín, una calle, un castillo, un barco... El tablado disponía de escotillones a ras de suelo, que sugerían las puertas del infierno por donde subían y bajaban los demonios y los condenados. La tramoya es el conjunto de máquinas e instrumentos con los que se efectuaban, durante la representación teatral, los cambios de decorado y los efectos especiales.
El espacio de los corrales reservado al público reproducía la estratificación real de la sociedad del momento. Los aposentos y los desvanes ocupaban los laterales y la parte alta de los corrales, y estaban reservados para la realeza, la nobleza y los clérigos. El pueblo, separado por sexos, disponía de la parte baja de los corrales. Durante las representaciones, el público solía exteriorizar su satisfacción o desagrado de manera muy ruidosa.
Función Social e Ideológica del Teatro del Siglo de Oro
El teatro del Siglo de Oro, además de poseer valores artísticos, lúdicos y comerciales, era la principal forma de ocio del siglo XVII y desempeñaba también una función social con fines ideológicos. Los estudiosos de la comedia distan de mostrar una opinión unánime acerca del contenido político-social de la comedia barroca.
Algunos críticos piensan que la ideología conservadora y conformista de la comedia española responde a un esfuerzo propagandístico por defender los valores de la sociedad monárquica y señorial del siglo XVII. Frente a estos, se alzan quienes ven en el teatro del Siglo de Oro un compromiso con la libertad y la dignidad humanas, y no un espectáculo organizado con un fin político.