El Sistema Político de la Restauración Borbónica en la España del Siglo XIX

Enviado por Comunidad Xuletas y clasificado en Historia

Escrito el en español con un tamaño de 5 KB

Introducción: La Figura de Cánovas del Castillo

La Restauración está absolutamente ligada a la figura de Antonio Cánovas del Castillo, miembro primero del Partido Moderado y después de la Unión Liberal. Su pensamiento político fue reaccionario y antidemocrático, contrario al sufragio universal. Sin embargo, fue un político pragmático y realista que buscó el consenso entre las fuerzas liberales en las que se cimentó el régimen de la Restauración, tras ser el artífice de la vuelta al trono de los Borbones.

Desarrollo: El Reinado de Alfonso XII (1875-1885)

El 29 de diciembre de 1874, el general Martínez Campos protagonizaba otro pronunciamiento desde Sagunto, acabando así con el Sexenio Revolucionario. El nuevo Gobierno Provisional sería presidido por Cánovas del Castillo, aceptando la Corona el futuro Alfonso XII por medio del Manifiesto de Sandhurst. La Restauración ideada por Cánovas tuvo como pilares a la Constitución de 1876, el bipartidismo y la manipulación electoral.

1. La Constitución de 1876

El régimen de la Restauración se dotó de una nueva constitución, heredera de la de 1845. Se reunieron unas Cortes Constituyentes con mayoría canovista; en ellas se aprobó un anteproyecto redactado por Alonso Martínez. Los principales rasgos de la Constitución fueron:

  • La soberanía compartida de las Cortes con el Rey.
  • Unas Cortes bicamerales: un Congreso elegido por sufragio y un Senado en el que se representan las clases poderosas del país (o senadores "de derecho propio"), senadores "vitalicios" y senadores elegidos por sufragio censitario.
  • Se produjo un fortalecimiento del poder de la Corona, que se constituyó como eje del Estado, ya que ostentaba el poder ejecutivo con la designación de los ministros y el mando directo del ejército.
  • El poder legislativo lo compartían el Rey y las Cortes, reservándose al monarca el derecho a veto, así como el poder de convocar, suspender o disolver las Cortes.

Por otro lado, la Constitución establecía un reconocimiento de derechos y libertades. No se especificó el tipo de sufragio para elegir el Congreso. Posteriormente, bajo el gobierno del Partido Conservador de Cánovas, se aprobó la Ley Electoral de 1878 que establecía el voto censitario, limitado a los mayores contribuyentes. Por último, la religión católica es declarada oficial del Estado.

2. El Turno de Partidos

Cánovas diseñó un sistema basado en el turno de dos partidos en el poder: el Partido Conservador, dirigido por Cánovas, y el Partido Liberal, liderado por Sagasta, al que se unirán progresistas y demócratas del Sexenio. Sagasta a menudo hablaba como un progresista radical, pero actuaba de una manera moderada y pragmática.

El sistema de turno tuvo la gran virtud de garantizar la alternancia pacífica en el poder, poniendo fin durante un largo periodo a los pronunciamientos. Sin embargo, el turno fue un puro artificio político, destinado a mantener apartadas del poder a las fuerzas de izquierda, el movimiento obrero, los regionalismos y nacionalismos. El turno en el poder lo acordaban y pactaban previamente.

Mecanismos del Fraude Electoral

Una vez acordada la alternancia, se producía el siguiente mecanismo:

  1. El Rey nombraba un nuevo Jefe de Gobierno y le otorgaba el decreto de disolución de Cortes.
  2. El nuevo gobierno convocaba unas elecciones completamente adulteradas; “fabricaba” los resultados mediante el "encasillado", la asignación previa de escaños en los que se dejaba un número suficiente a la oposición.

El fraude electoral generalizado que caracterizó el sistema del turno tiene lugar en el contexto de un país agrario y atrasado. La clave de la adulteración electoral estaba en los "caciques". Los caciques eran personajes ricos e influyentes en la España rural quienes amañaban las elecciones. Los gobernadores habían sido a su vez informados por el Ministro de Gobernación de los resultados que "debían" salir en sus provincias, siguiendo el "encasillado" acordado por las élites políticas.

Los métodos desplegados por los caciques fueron:

  • Violencia y amenazas.
  • Cambio de votos por favores.
  • Trampas en las elecciones, el conocido popularmente como el “pucherazo”.