Revolución en el Escenario: Brecht, el Absurdo y el Teatro del Siglo XX

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Bertolt Brecht y el teatro épico

Eugen Berthold Friedrich Brecht, poeta, director teatral y dramaturgo, es considerado uno de los mejores escritores alemanes del siglo XX. Su oposición al nazismo y su vinculación con el marxismo lo llevaron al exilio hasta 1948, año en el que se estableció finalmente en el Berlín oriental, donde formaría el célebre Berliner Ensemble.

Brecht desarrolla un teatro didáctico y político con el que intenta concienciar al público de la necesidad de transformar la sociedad. El compromiso sociopolítico y las innovaciones dramáticas caracterizan su “teatro épico”. En este, se busca que el espectador no se identifique con lo que ocurre en escena, sino que lo presencie de forma distanciada para poder juzgarlo críticamente. Para conseguir este distanciamiento, utiliza diversas técnicas:

  • Inclusión de personajes narradores que anuncian lo que va a suceder, para que el público no esté pendiente del desenlace.
  • Mezcla de farsa y drama, y del lenguaje coloquial con el retórico.
  • Ruptura de la tensión dramática con canciones.
  • Exageración de la teatralidad de los actores, para que se note que están actuando.
  • Creación de una escenografía antirrealista, utilizando máscaras y dejando la tramoya a la vista.

Brecht denuncia la guerra, la explotación y la represión. No le interesan los héroes, sino las criaturas contradictorias, de las que nos ofrece su lado más débil y humano. Entre sus obras destacan Madre Coraje y sus hijos, Galileo Galilei, El círculo de tiza caucasiano y La evitable ascensión de Arturo Ui. Esta última es una parodia de la ascensión al poder de Hitler; Brecht pensó en escribir una segunda parte, pero el proyecto se quedó en el tintero.

La revolución teatral del siglo XX

En el siglo XX se produce una profunda transformación en el concepto teatral, dentro de un contexto de desencanto ante el transcurrir de los acontecimientos históricos y de renovación artística debido al empuje de las vanguardias. A este cambio contribuyeron factores como la influencia del cine, los avances técnicos y la nueva relevancia que alcanza la figura del director.

André Antoine, director de la sala Théâtre Libre de París, crea el concepto de 'cuarta pared’, según el cual los actores se desenvuelven en escena de forma natural, como si el público no estuviera allí. Por su parte, Constantin Stanislavski propone un método que conjuga lo físico, lo emocional y lo intelectual para conseguir que el actor se identifique plenamente con su personaje.

Principales corrientes teatrales

Entre las tendencias teatrales más influyentes del siglo XX debemos destacar las siguientes:

  • La renovación dramática de Alfred Jarry y Antonin Artaud (creador del teatro de la crueldad).
  • El teatro tradicional de autores como Bernard Shaw y Jean Giraudoux.
  • El teatro expresionista, con figuras como Georg Kaiser y Ernst Toller.

El teatro del absurdo

Esta corriente surge en Francia alrededor de 1950. Está relacionada con el Existencialismo, movimiento filosófico que nace a raíz de las traumáticas circunstancias históricas y vitales que sufre el ser humano en el siglo XX. Sus principales autores son:

  • Luigi Pirandello (Seis personajes en busca de autor).
  • Eugène Ionesco (La cantante calva, La lección o Las sillas).
  • Samuel Beckett (Esperando a Godot, Final de partida o Días felices).
  • Jean Genet (Las criadas y El balcón).

El teatro de compromiso

Dentro de esta vertiente podemos distinguir entre el teatro épico de Brecht, ya comentado, y los dramaturgos estadounidenses de la posguerra.

El teatro norteamericano posterior a la II Guerra Mundial se centra en cuestiones sociales, con una influencia cada vez mayor del cine. Por un lado, destaca Arthur Miller, autor de obras como Muerte de un viajante y Las brujas de Salem. Por otro, sobresale Tennessee Williams, autor de El zoo de cristal, donde aparecen personajes débiles y frustrados con problemas sociales, sexuales y mentales que se repetirán en el resto de sus obras. En Un tranvía llamado deseo, trata el tema de la insatisfacción femenina, y en La gata sobre el tejado de zinc caliente, aparecen temas como la homosexualidad, el alcoholismo o la ambición.

Los "Jóvenes Airados"

Finalmente, podemos mencionar el teatro de los “jóvenes airados” (Angry Young Men) ingleses de la segunda mitad del siglo XX, que se caracterizan por su inconformismo y su protesta contra la sociedad del momento. A este grupo pertenecen dramaturgos como John Osborne y Harold Pinter.